La emotiva carta para Alfredo Leuco de su hijo Diego que lo conmovió hasta las lágrimas

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En el Día del Padre, el conductor de La Peña de Morfi lo destacó tanto en su rol de periodista como al momento de cumplir su papel como papá.


En el marco de la celebración del Día del Padre, el conductor de La Peña de Morfi (Telefe), Diego Leuco, llevó a su padre Alfredo Leuco al programa y leyó una carta que llevó al líder del ciclo El Diario de Leuco (LN+) a conmoverse hasta las lágrimas. En el breve escrito, su hijo hace un pequeño repaso sobre sus cualidades tanto en su rol de periodista como al momento de cumplir su papel como papá. Le agradece también por la compañía y los consejos a lo largo de los años.

“Yo te escribí una carta para cuando cumpliste 60 años. Y hoy traje otra, un poco más corta. Quería aprovechar este momento para leerla en vivo y con todos presentes”, introdujo el integrante de la señal de streaming Luzu TV, que estaba rodeado de Walter Queijeiro, Lizy Tagliani y Barby Franco, entre otros.

Acto seguido, abrió un sobre dorado, sacó una papel y empezó a recitar. “La última vez que te escribí una carta para leer en público fue para tu cumpleaños de 60. Trabajábamos juntos en Los Leuco -programa que se transmitía por Radio Mitre-. La leí en el pase que teníamos en la radio y casi no la pude terminar”, recordó.

“Hoy temprano la volví a leer y pienso todas las cosas que pasaron desde el 2015. Las hermosas, las inesperadas y también las más tristes. Sigo admirando como entonces tu pasión y tu honestidad, tu manera tan noble y tan plena de vivir la vida y de jugártela por lo que pensas”, confesó a continuación.

Y sumó: “Apasionado y dispuesto a todos solo por la nobleza de discutir una idea, a veces con el riesgo de tomarse todo demasiado a pecho. En esa carta te decía lo feliz que me hacía laburar juntos y importante que sos en mi vida. Vos y mamá siempre me cuidaron y ayudaron a crecer con la mayor libertad. Y como decís vos, de hecho lo dijiste recién, me acompañaron a cruzar los puentes sin cruzarlos por mí. Pasaron casi diez años y me pasa casi exactamente lo mismo”.

“Nada me gusta más que encontrarme con alguien que trabajó con vos. ‘Mandale un saludo a tu viejo. Es uno de los mejores jefes que tuve’, me dicen. Casi cualquiera puede ser exitoso en su profesión pero solo las buenas personas como vos pueden ser también buenos jefes”, remarcó más adelante.

Y concluyó: “Gracias por inocularme el bichito del periodismo, por exigirme luchar con la frente alta. Gracias por mostrarme cómo hacerse respetar y por permitirme compartir la cancha con vos. Gracias por festejar los goles conmigo, y gracias por abrazarme también cuando los goles son en contra. Feliz día”.

Finalizada la lectura de la carta, ambos se levantaron de sus respectivos asientos y se fundieron en un abrazo. Alfredo le dijo a su hijo que lo amaba y se secó las lágrimas con la mano. Luego de aquel enternecedor momento, Alfredo habló unos instantes sobre la crianza de Diego y los valores que le inculcó de pequeño.

“Uno quiere que no le pase nada, pero a su vez querés que vaya teniendo experiencia. Que no se golpee cuando camine, pero que camine lo mejor posible. Uno trata de tener un hijo y que el hijo sea feliz. Es lo único que importa. Y que sea buena persona, tratar de transmitirle cosas de la vida cotidiana”, cerró.