Feroz fuego amigo contra Cristina

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Esta es la gran novedad política. Por primera vez, Cristina está recibiendo un feroz fuego amigo con acusaciones sumamente graves. Dirigentes que antes la defendieron con fanatismo, ahora están poniendo en duda su honestidad, su lealtad e incluso su ideología. Aunque suene muy extraño, la respuesta de los piqueteros a Cristina incluyó la acusación de tener una mirada liberal o cercana a las posiciones del macrismo. “ Cristina tiene un quilombo con la negrada, no quiere a la negrada, ella prefiere los blanquitos de clase media de La Cámpora”, dijo Luis D´Elía en una radio del palo. La acusó de discriminar a los pobres.

Se desató la guerra entre los piqueteros y Cristina, como dijo D’Elía y en esa batalla, le tiran con argumentos que hasta ahora  solo utilizaban los periodistas más críticos e independientes y algunos implacables políticos opositores.

Es una clara muestra de que Cristina está atravesando por su peor momento. Pero no solamente por el fracaso estrepitoso de su pacto con Alberto. Cristina no consiguió hacer un gobierno medianamente eficiente, ni tampoco logró la impunidad que tanto espera y tanto la desespera. Está más acorralada que nunca, como dice hoy Joaquín Morales Solá. La Corte Suprema en general  y el fiscal Diego Luciani en particular, avanzan con firmeza para que haya verdad, juicio, castigo y condena en el caso del robo del siglo en la causa vialidad. En su alegato, el fiscal pedirá una pena que va de 5 a 16 años y está todo dicho. A fin de año se conocerá el veredicto. Pregunta chicanera a plazo fijo: ¿si es condenada, Alberto estará dispuesto a indultarla?

Pero insisto en que el dato más inesperado es que kirchneristas de antigua militancia, hoy se atreven a criticar fuertemente a Cristina. Y a las pruebas me remito:

Luis D’Elía no es un eslabón suelto. Hoy  expresa lo que Alberto no se atreve a decir. Sus acusaciones fueron demoledoras contra quien fuera su jefa política. Se las resumo: “Cristina tiene posiciones suicidas y yo no me quiero suicidar con ella. Muchas de sus posturas están en sintonía con el macrismo. Yo no fui a la cárcel por corrupto. Fui por defender a Cristina. Cuando estuve preso, ni ella ni su Máximo se interesaron por mí, ni por mi familia. No quiero iniciar la perestroika en el kirchnerismo pero yo, siempre viví en El Tambo y ella tenía tres hoteles y el secretario Muñoz compraba propiedades en Estados Unidos por 60 millones de dólares. Yo miraba con asco eso desde la cárcel”.

Estas acusaciones de corrupción, falta de agradecimiento, mezquindad y delirio político, recién se las hacen ahora cuando el barco se está hundiendo. Semejantes denuncias en la boca de D´Elia, como veterano kirchnerista y correveidile de Alberto, conforman un hecho político como para tener en cuenta.

Profundiza la grieta en la coalición de gobierno y quema los papeles de un relato emancipador. Es el Frente de Todos contra Todos. Coloca a Cristina cada vez más lejos de las mayorías parlamentarias o electorales y la acerca a liderar un partido de cuadros, testimonial, con capacidad de daño y movilización y sin posibilidades de colocar un presidente propio en el 2023.

“No me quiero suicidar con ella”, dijo D’Elía. No lo dijeron pero es lo que piensan viejos defensores cristinistas que huyeron al lado de Alberto como Aníbal Fernández quien la había caracterizado como el mejor cuadro de los últimos 50 años, o Filmus, entre otros.

Cristina con su discurso en Avellaneda desafió a los movimientos sociales conocidos como “Los Cayetanos” por su cercanía ideológica con el Papa Francisco. Pérsico, conductor del Movimiento Evita confesó que su verdadero jefe es Jorge Bergolio. Y ya se sabe que Juan Grabois es el único argentino que duerme en Santa Marta cuando viaja al Vaticano.

El Movimiento Evita, histórico rival de La Cámpora en la pelea por las cajas y las prebendas del poder, fue el apuntado con más claridad por Cristina. “Eso no es peronismo”, sentenció y luego se burló:

“Si los viera Evita, mamita, mamita”.

Poderoso caballero es don dinero. El Evita maneja, entre otras cosas, el presupuesto del Potenciar Trabajo. Son 227.100 millones de pesos para este año. La guardia de hierro de Cristina, La Cámpora, entre otros millonarios recursos del estado, en ese ministerio dispone de la Tarjeta Alimentar que dispone este año de la friolera de 248.740 millones de pesos.

Hacen lo que quieren con la plata de todos los argentinos que trabajan, producen y pagan impuestos confiscatorios cada vez más asfixiantes de la actividad  económica.

Jorge Fernández Díaz dijo que el use y tire se repite entre Perón y Cristina. El general echó a los Montoneros de la Plaza después de utilizarlos como formaciones especiales y juventud maravillosa. Y ahora, Cristina ataca a los piqueteros pese a que en el 2009 fue ella misma la que parió este mecanismo clientelar.

Jorge dice que, metafóricamente, Pérsico fue echado dos veces de la Plaza. Pero el barbado comandante evitista no se rinde. Redobla la apuesta y desafía el liderazgo de Fernando Espinoza en La Matanza con Patricia Cubría, su propia esposa como candidata.

El lugarteniente del comandante camporista, El Cuervo Larroque acusó al Evita de lo peor: de pactar con Martín Guzmán para bancar el ajuste. Parece mentira pero es verdad. Larroque dice que su gobierno está haciendo un ajuste y que los piqueteros oficialistas son sus escudos defensores. Ni Macri se atrevió a decir tanto. Es que Cristina los insultó en su charla telefónica con Parrilli y nunca les perdonó aquella bandera que decía “Nos duele lo que falta”.

Por algo el movimiento Evita se fue con Florencio Randazzo y Alberto Fernández y compartieron el sapo electoral con el 4% de los votos. Capacidad de movilización no es igual a respaldo en las urnas.

El Chino Navarro, dijo que Cristina desconoce profundamente los horrores de la nueva pobreza, que es más fácil ser patrón que dirigente y que con las críticas de Cristina los únicos que se benefician son Macri, Milei y los grupos económicos. Y reconoció que Evita estaría furiosa con lo  que el peronismo destruyó en los últimos tiempos: hoy solo 4 de cada 10 trabajadores son formales y en blanco y 4 de cada 10 argentinos, son pobres. Es el certificado de defunción de un modelo populista que multiplica la pobreza y que reparte la riqueza entre los funcionarios ladrones.

Y la frutilla del postre fue la del oficialista y funcionario Daniel Menéndez de Barrios de Pié: “el discurso de Cristina fue despectivo, estigmatizante y maltratador con los pobres. Y eso duele”.

Puro fuego amigo feroz contra Cristina.

Editorial de Alfredo Leuco en Radio Mitre