El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue autorizado por la justicia argentina para visitar a Cristina Kirchner este jueves 3 de julio en el departamento donde cumple prisión domiciliaria por la causa “Vialidad”.
La medida fue firmada por el juez federal Jorge Gorini, quien recordó que la ex mandataria debe abstenerse de realizar acciones que alteren la convivencia en el barrio porteño de Monserrat.
La visita de Lula se enmarca en su participación en la Cumbre del Mercosur, que se celebrará en Buenos Aires junto a otros presidentes de la región. Aprovechando ese viaje, Cristina solicitó formalmente el permiso para recibirlo en su domicilio. El juez Gorini aprobó el pedido sin establecer un horario fijo ni límites de duración para el encuentro.
En su resolución, el tribunal reiteró que la ex presidenta debe cumplir con la regla de conducta fijada al momento de concederle la prisión domiciliaria el 17 de junio pasado. Esa regla la obliga a mantener una convivencia pacífica con los vecinos y a evitar cualquier comportamiento que pueda perturbar la tranquilidad del entorno.
Esta será la primera visita no familiar solicitada por Cristina Kirchner desde que se le concedió el arresto domiciliario. En ese régimen, solo sus familiares, abogados, médicos y custodios tienen libre acceso a la vivienda. Para el resto de las personas, como en el caso de Lula, es obligatorio pedir autorización previa ante el tribunal.
Los abogados Alberto Beraldi y Ary Llernovoy apelaron la decisión del tribunal de restringir las visitas y de exigir permisos para cada caso. Argumentan que no existe una norma que limite de esa forma el régimen de arresto domiciliario.
El lunes próximo, la Sala IV de Casación Penal celebrará una audiencia clave sobre este tema, mientras también se analizarán otras apelaciones, como el pedido de los fiscales para que Cristina vuelva a una cárcel común y la solicitud de la defensa para retirarle la tobillera electrónica.


















