Anulan las condenas por corrupción a Lula y así podrá ser candidato

313

Un juez del Supremo Tribunal de Brasil dejó sin efecto todas las condenas contra Luiz Inácio Lula da Silva y ordenó que reinicie la investigación.


El juez Edson Fachin, del Supremo Tribunal Federal, anuló este lunes todas las condenas contra Luiz Inácio Lula da Silva relacionadas con la Operación ‘Lava Jato’ y de esta manera el ex mandatario recupera sus derechos políticos y podría participar en los comicios presidenciales de 2022.

Fachin declaró “incompetente” al tribunal federal de Curitiba, que en el pasado tuvo al juez y ex ministro de Justicia de Jair Bolsonaro, Sergio Moro, como titular, en los casos del triplex Guarujá, una hacienda en Atibaia y las donaciones del Instituto Lula.

“Si bien el tema de la competencia ya se ha planteado de manera indirecta, es la primera vez que el argumento se encuentra en condición procesal de ser examinado”, indica un pasaje del texto, que enfatiza en el hecho de que la decisión es procesal y no se expresa sobre el fondo de las acusaciones. Las causas serán enviadas a “la Sección Judicial del Distrito Federal”.

Lula, muy cercano a Alberto Fernández, recuperó sus derechos políticos que había perdido en 2018 al ser condenado por una corte de segunda instancia en el marco de la causa en la que está acusado de recibir un triplex de lujo en el municipio de Guarujá como soborno.

Por esa causa, Lula estuvo preso durante 19 meses. Como consecuencia de esa y otra condena de segunda instancia, no pudo competir en los comicios de ese año, cuyas encuestas lideraba y que finalmente fueron ganados por Jair Bolsonaro. Finalmente fue puesto en libertad el 8 de noviembre de 2019 luego de que la Corte Suprema determinara que las penas de prisión empezarán a cumplirse solo cuando el acusado agote todos los recursos disponibles.

Ahora, Lula espera que la Corte Suprema se pronuncie sobre una apelación fundada en una serie de escuchas -obtenidas por el medio The Intercept a través de un hacker- que, asegura, prueban que los fiscales y Moro prepararon el caso sin separar los roles de acusador y juzgador.