En el oficialismo crece la preocupación por el distanciamiento entre Javier Milei y su vicepresidenta. Dirigentes del espacio ya advierten sobre un escenario inesperado.
La interna entre Javier Milei y Victoria Villarruel volvió a quedar en el centro de la escena política luego de que dirigentes de La Libertad Avanza deslizaran una posibilidad que hasta hace pocos meses parecía impensada: que la vicepresidenta termine siendo candidata del peronismo o respaldada por sectores opositores en futuras elecciones.
Fue el propio senador nacional Francisco Paoltroni quien lanzó la explosiva advertencia. En medio de la polémica por el proyecto de intervención federal a la provincia de Formosa, el legislador de LLA aseguró que la titular del Senado “cede” ante las presiones del gobernador Gildo Insfrán y del jefe del bloque peronista, José Mayans. Además, lanzó una frase que sacudió al oficialismo:“Creo que Villarruel cede ante Insfrán porque puede ser candidata por el peronismo”.
Aun con el tono explosivo de sus críticas, el senador aclaró que no busca quedar atrapado en la disputa entre Javier Milei y la vicepresidenta. “Yo no me involucro en internas, estas peleítas no me ayudan en los objetivos centrales”, aseguró.
El vínculo entre el mandatario y su compañera de fórmula atraviesa uno de sus peores momentos desde que llegaron al poder. En los últimos meses se multiplicaron los cortocircuitos internos por diferencias políticas, disputas de poder y cuestionamientos cruzados dentro del armado libertario. Villarruel quedó cada vez más aislada del círculo más cercano al Presidente, especialmente del sector que responde a Karina Milei y al asesor Santiago Caputo.
En ese contexto, algunos referentes libertarios comenzaron a mostrar preocupación por el capital político propio que mantiene la vicepresidenta. Aunque Villarruel comparte buena parte de la agenda ideológica del oficialismo, su perfil conservador, su discurso sobre las Fuerzas Armadas y su tono más moderado en algunas discusiones la diferenciaron de Milei y le permitieron construir vínculos con sectores del peronismo federal y dirigentes alejados del kirchnerismo duro.
La hipótesis de una eventual candidatura apoyada por espacios peronistas aparece, por ahora, más como una advertencia política interna que como una negociación concreta. Sin embargo, refleja el nivel de desconfianza que ya existe dentro del oficialismo. En La Libertad Avanza temen que una ruptura definitiva con Villarruel pueda transformarla en una figura capaz de captar votos desencantados tanto del mileísmo como de sectores tradicionales de la política.
Mientras tanto, el enfrentamiento interno sigue creciendo y expone una de las principales debilidades del Gobierno: la dificultad para sostener una convivencia política ordenada entre el Presidente y su vicepresidenta.


















