Santiago del Estero: detienen a un chico de 14 años que salió a cargar la garrafa

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Estuvo dos horas demorado. El padre del joven denunció que la policía lo golpeó e insultó, por lo que radicó una denuncia por maltrato contra un menor en la misma comisaría.


Un niño de 14 años fue detenido por la policía de Santiago del Estero cuando iba en su bicicleta a cargar la garrafa familiar media hora después de que comenzara el confinamiento estricto. El hecho ocurrió el viernes pasado en la localidad de La Cañada, a 60 kilómetros de la capital provincial, cuando aún estaban vigentes las fuertes restricciones a la circulación impuestas por el gobierno nacional.

“Era una emergencia. No teníamos con qué cocinar. De hecho, esa noche no pudimos cenar”, dijo a los medios el padre del niño, Chicho Flores, operario vial.

El menor de edad, cuyo nombre se preserva, conducía su bicicleta por el pueblo, de 1696 habitantes, cuando fue interceptado por varios agentes y un patrullero que hacía sonar las sirenas, según quedó grabado en un video que pronto se viralizó. “Salí de trabajar, llego a mi casa y no tenía gas. Mi hijo se va a cargar la garrafa en su bicicleta y viene el patrullero como si persiguiera a un ladrón. Lo llevaron a la seccional 24, le propinan golpes, bofetadas en la nuca y una patada”, denunció el hombre. Y añadió: “Le preguntaban el DNI y él no se acordaba. Le dijeron ´pajero´ y que le iban a refrescar la memoria”.

Flores contó que a su hijo lo tuvieron demorado alrededor de dos horas. “De la comisaría me mandaron un mensaje para que vaya a buscarlo. Cuando ingreso a la seccional lo encuentro con la cabeza gacha y le pregunté qué pasó. Me dijo que le habían pegado e insultado”, contó.

Tras labrarle un acta, finalmente lo dejaron irse a su casa. Pero antes Flores radicó una denuncia por maltrato contra un menor en la misma comisaría.

Al día siguiente, prosiguió, pidió permiso en su trabajo y se presentó en la departamental de la ciudad de Fernández para denunciar lo sucedido. “Me recibió el jefe. Le conté lo sucedido, yo estaba un poco exaltado y me dijo que me podía denunciar. Le dije que lo haga”, afirmó.

Chicho Flores vive con su hijo de 14 años, su esposa y cuatro hijas menores. Trabaja en una empresa de la zona como operario de maquinaria vial.

“Este es un pueblo pequeño. Aquí nos conocemos todos. Fue una emergencia. El chico salió para cargar la garraba y lo detienen, mientras aquí en el pueblo hacen carreras clandestinas, amanece gente chupando y no toman medidas”, denunció.

Y concluyó: “Mi hijo estaba en la calle fuera de horario, pero salió a cargar la garrafa, no a cometer un delito”.