El magistrado había sido nombrado por decreto por Milei. Rosatti, García-Mansilla y Rosenkrantz se opusieron a concederle el beneficio. Lorenzetti votó a favor de la designación.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazó por mayoría el pedido de licencia solicitado por el juez federal Ariel Lijo para asumir en el máximo tribunal sin renunciar a su actual cargo. La decisión fue tomada por los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Manuel García-Mansilla, quienes se opusieron a la posibilidad de que integre la Corte sin abandonar su puesto en la justicia federal.
En minoría, el magistrado Ricardo Lorenzetti sostuvo una postura contraria y propuso avanzar con el nombramiento del juez.
De esta manera sigue vacante uno de los espacios en la Corte, una semana después de la toma de juramento a García-Mansilla, también designado por decreto.
El reglamento de la Corte marca que las cuestiones de superintendencia se resuelven por mayoría simple, es decir, tres votos a favor, como finalmente sucedió, en la reunión de integrantes del máximo tribunal.
Lijo le transmitió a su entorno que no descarta insistir con obtener el aval del Senado. De hecho su pliego, impulsado por el Gobierno, tuvo dictamen en la comisión de Acuerdos, por lo que puede ser tratado cuando se desee.
















