JxC destrozó a Zannini: “Para él, su vida vale más que la de otros argentinos”

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El procurador del Tesoro de la Nación dijo que “no se arrepiente” de haber recibido la vacuna contra el coronavirus de forma irregular. “Me arrepiento de no haberme sacado la foto”, desafió.


Luego de que el procurador del Tesoro de la Nación, Carlos Zannini, afirmara que no se arrepiente de haberse beneficiado de la vacunación vip contra el coronavirus, una oleada de reacciones negativas se despertó en las redes. Desde dirigentes de la oposición a investigadores del Conicet, el rechazo a las declaraciones del funcionario kirchnerista se viralizó en distintas plataformas.

“Las expresiones de Carlos Zanini justificando vacunatorios VIP son una vergüenza. La memoria de los 68.000 argentinos muertos en la pandemia, y de los 20.000 que murieron desde que empezaron a vacunar, no merece semejante afrenta. No tienen vergüenza, ¿hasta dónde piensan llegar?”, escribió el presidente del interbloque Cambiemos en la cámara de Diputados, Mario Negri.

La científica del Conicet Sandra Pitta se sumó a las críticas contra las declaraciones del funcionario kirchnerista. “¿Esto no escandaliza a nadie? ¿O ya normalizamos la anomia?”, se preguntó la doctora en biotecnología, y añadió: “Leer a [Carlos] Zannini defendiendo privilegios de casta es nauseabundo”.

Asimismo, Carlos Kambourian, médico pediatra y expresidente del Hospital Garrahan, apuntó: “Dos muertos. Eso significa. Cada uno de los vacunados ilegales mató a dos personas. 1 por dosis. Pero para [Carlos] Zanini (usurpador de títulos) son “personalidades” qué hay que proteger. No alcanza con la renuncia”.

En la misma línea, la parlamentaria de la Coalición Cívica, Mariana Zuvic, dijo: “Confiesan pertenecer a una casta privilegiada que como tal tiene ‘el derecho’ de apropiarse del Estado y las vacunas. Son amorales, exentos de culpa y remordimiento. Por lo tanto no hay valor alguno en sus dichos, sino responsabilidad penal y condena histórica en los hechos”.

“Hoy no sabes si criticar primero el inadmisible comunicado de Solá solidarizándose con terroristas o a [Carlos] Zannini diciendo que está muy bien que [Horacio] Verbitsky y él salten la cola porque deben ser ‘personalidades protegidas’. En las urnas digamos basta a esta política de la vergüenza!”, siguió Carolina Píparo, legisladora de la provincia de Buenos Aires de Juntos por el Cambio.

Por su parte, Gabriel Solano, del Frente de Izquierda, escribió: “[Carlos] Zannini dice que él y [Horacio*] Verbitsky estuvieron bien vacunados porque ‘la sociedad debe protegerlos’. Esta gente se cree que cumple una función social superior a la de un chofer de colectivos, un docente o un repositor de un supermercado. Se sienten parte de una aristocracia”.

La parlamentaria opositora Graciela Ocaña emitió un comunicado, y dijo: “Para [Carlos] Zannini la vida de algunos argentinos vale más que la de otros”. Y enfatizó: “No siente vergüenza ni arrepentimiento por haberse vacunado de forma irregular en condición de ‘personal de salud’ y justificó la vacunación de Horacio Verbitsky de manera aberrante”.

Tras meses de silencio, Zannini, uno de los muchos funcionarios kirchneristas que pudo conseguir su inoculación bajo la condición de “personal de salud, dio una entrevista televisiva para referirse al escándalo. En este contexto, ayer, el procurador del Tesoro Nacional una conversación que tuvo con Horacio Verbitsky, luego que -a partir del relato de su vacunación- el periodista diera el puntapié para que estallara la causa del escándalo. “Le dije: ‘No tenés que actuar con culpa porque necesitás ser protegido por la sociedad´”, aseguró.

Vacunatorio VIP

En febrero, el periodista Horacio Verbitsky contó con detalles cómo le pidió al exministro de Salud Ginés González García que le consiguiera la vacuna contra el coronavirus. El dato terminó por revelar un sistema de vacunaciones a personalidades y referentes de la política -principalmente afines al Gobierno- que accedieron a inoculaciones a pesar de no cumplir con los requisitos establecidos por autoridades.

Tras estallar el escándalo, el presidente Alberto Fernández resolvió pedir la renuncia de González García y otorgar la titularidad de la cartera sanitaria a nivel nacional a Carla Vizzotti, exsecretaria de Acceso a la Salud.

Aparte del procurador del Tesoro de la Nación, entre los nombres cercanos a González García que se inocularon sin respetar el esquema determinado figuraba también el del empresario hotelero y dueño del diario La Capital de Mar del Plata, Florencio Aldry Iglesias, junto al de dos miembros de su familia: Dolores Noya Aldrey y Lourdes Noya Aldrey.

Información de La Nación