Guillermina Tiramonti se refirió al reciente caso de Toyota, que no pudo contratar a 200 jóvenes por su dificultad para leer textos y la falta del título secundario. “La escuela ha pasado a ser un espacio donde se simula que se enseñe o se simula que aprenden”.
n el marco de la pandemia de coronavirus uno de los principales debates gira en torno a la educación y los cambios que hay que hacer a fin de mejorar este sistema. Este miércoles en Le doy mi Palabra por Radio Mitre, la especialista en el área Guillermina Tiramonti, licenciada en Ciencias Políticas y especialista en Educación, mostró su preocupación por el pobre nivel de los estudiantes que se egresan de los colegios. “La escuela ha pasado a ser un espacio donde se simula que se enseñe o se simula que aprenden”, lamentó.
Un claro ejemplo que refleja esta realidad es el caso de Toyota, cuyas autoridades hicieron públicas la imposibilidad de elegir nuevos empleados jóvenes para su planta de Zárate, ya que no tienen el secundario completo y aquellos que sí obtuvieron el título muestran falencias graves, por ejemplo, en comprensión lectora.
“Mi primera reacción fue, por suerte alguien lo dice, que no sea un especialista en educación; porque hasta ahora, los empresarios no han salido a denunciar la problemática educativa y las deficiencias de la mano de obra que requieran; y tuve razón, porque tuvo un impacto lo que dijo este gerente de Toyota, mucho mayor de lo que podría resultar de nuestra voz”, se expresó la licenciada en diálogo con Alfredo Leuco.
“El muestra un hecho que desde hace mucho tiempo está presente en el sistema educativo público; que los chicos aprenden poco y nada; tan poco, como para estar 13 años en la escuela y no poder comprender un texto; y ni hablar de matemáticas. Qué puede haber pasado durante 13 años para que un chico no pueda leer adecuadamente, y cómo tiene un certificado que dice que aprobó una cantidad de contenidos enorme, si no puede leer. La única explicación es que la escuela ha pasado a ser un espacio donde se simula que se enseñe o se simula que aprenden; hay un acuerdo de todos los actores”, agregó.
En ese sentido, consideró que “los primeros perjudicados son los chicos, porque están ahí para aprender; es una estafa, porque creen que tienen un título que le va a dar entrada a un trabajo; y resulta que no pasa”.
“No dijo que Toyota tiene toda la verdad; en los requerimientos hay muchos prejuicios; muchos requerimientos que no corresponden; si viene de una villa, no tiene domicilio, no le dan el trabajo; si no se presenta adecuadamente tampoco; pero que no sepan leer es un requisito mínimo, están estafados porque no cumplen con los requisitos; la propia sociedad; se pone el 5% del PBI ¿y no alcanza ni para enseñarles a leer a los chicos?”, se indignó.


















