El caso de la joven que murió de cáncer sin poder despedirse de su padre durante la pandemia tendrá un juicio oral contra dos funcionarios imputados por presunto abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
La Cámara Segunda del Crimen de Río Cuarto confirmó la elevación a juicio de los dos imputados por la causa iniciada por Pablo Musse. Este hombre denunció que se le impidió viajar a Córdoba durante la pandemia de COVID-19 para despedirse de su hija Solange Musse, quien padecía cáncer de mama terminal y falleció en agosto de 2020. Además, el tribunal aceptó la solicitud para que el ex presidente Alberto Fernández sea investigado por su posible responsabilidad en el caso.
La investigación llevó a la acusación del médico Eduardo Javier Andrada, quien en ese momento era director del Hospital de Huinca Renancó y estaba a cargo del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), y de Analía Morales, una trabajadora del mismo organismo. Ambos enfrentarán cargos por abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público. La denuncia tomó relevancia pública en 2020, cuando Pablo Musse no pudo llegar a Córdoba para despedirse de su hija, que estaba en un estado crítico debido al cáncer.
El 15 de agosto de 2020, Musse intentó viajar desde Neuquén a Alta Gracia, donde Solange se encontraba en el Sanatorio Allende. Sin embargo, fue detenido en un control sanitario de Huinca Renancó y no pudo continuar su camino. El caso causó indignación, ya que se trataba de una situación urgente y el hombre no presentó síntomas de COVID-19. Una semana después, la joven falleció, lo que llevó a Musse a presentar una denuncia penal contra un sargento de la Policía Caminera, dos médicos del COE y una trabajadora social.
El juez de Control de Huinca Renancó, Claudio Mazuqui, solicitó que se investigara a Alberto Fernández por la posible omisión de responsabilidades en el manejo de las políticas sanitarias durante la pandemia. Mazuqui destacó que la falta de humanidad durante ese período impidió que muchas personas pudieran despedirse de sus seres queridos, lo que generó un fuerte impacto en la sociedad. El juez también pidió que se investigara a los funcionarios responsables por las normativas que causaron la tragedia.
Según el fiscal Marcelo Saragusti, Musse viajaba acompañado de su cuñada, Paola Oviedo, quien tiene diversas discapacidades. Al ser detenido en el control sanitario, se le realizaron pruebas rápidas de anticuerpos que dieron positivo, aunque no confirmaron la infección por COVID-19. Las autoridades, lideradas por Andrada, Alí y Morales, decidieron impedirle el paso y obligarlo a regresar a Neuquén. Esta decisión se tomó a pesar de que el hombre no mostraba síntomas de la enfermedad ni estaba infectado, según una prueba realizada posteriormente.















