Antonio Tarragó Ros: “El chamamé es como un rezo, no es una música más”

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En un día histórico, la Unesco declaró al chamamé como Patrimonio de la Humanidad y uno de sus grandes emblemas celebró la noticia.


Este 16 de diciembre del 2020 quedará marcado en la historia musical argentina al declararse patrimonio de la Humanidad al chamamé. El género proveniente del litoral, nacido de la fusión de la cultura guaraní con la jesuíticta, acaba de ser reconocido por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura).

Se lo conoce por ser un baile folclórico relacionado con la provincia de Corrientes, aunque también tiene sus variantes en Entre Ríos, Formosa, Santa Fe, Chaco y Misiones. También lo podemos escuchar en el Norte y Este de Santiago del Estero. Con el tiempo, se sumaron otras influencias como jesuitas y europeas. Sus comienzos datan del siglo XVI y su importancia no es sólo argentina: también tiene una fuerte presencia en Paraguay, en Uruguay, en Brasil y en la Patagonia chilena.

En diálogo con Le doy mi Palabra por Radio Mitre, uno de los emblemas de esta música como Antonio Tarragó Ros, no ocultó su alegría por la decisión de la Unesco y expresó: “El compromiso con el chamamé es un compromiso con la gente; porque es como un rezo; no es una música más.

“Es buscar dentro de uno lo mejor de uno, y compartirlo; por eso es un gran beneficio para la humanidad que la Unesco haya puesto los ojos en esto. Estamos detrás de esto hace muchos años; cuando lo declararon a Pino embajador, hablé con él; y me dijo que venía muy bien; y le agarra el bicho y se muere. En medio de tanta tristeza, aparece esto”, agregó.