Qué significa el giro de Trump sobre las Malvinas y por qué preocupa al Reino Unido

95

El presidente de EEUU aseguró que “siempre” revisa las posiciones de su gobierno.


El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner a las Islas Malvinas en el centro de la agenda internacional al dejar abierta la posibilidad de que Washington revise su postura sobre la soberanía del archipiélago. La declaración se produjo el lunes y generó repercusiones tanto en Argentina como en el Reino Unido.

Consultado por periodistas en el Despacho Oval sobre si Estados Unidos estaba evaluando modificar su posición respecto de las Malvinas, Trump respondió: “Yo siempre reviso todas las posturas. Esa es solo una de muchas”. La frase no implica por sí misma un cambio concreto en la política estadounidense, pero volvió a instalar la posibilidad de un giro de Washington sobre una disputa histórica para Argentina y el Reino Unido.

Hasta ahora, Estados Unidos mantiene formalmente una posición de neutralidad sobre la soberanía de las islas, aunque reconoce la administración de facto británica sobre el territorio. La cuestión es especialmente sensible desde la Guerra de Malvinas de 1982, cuando Washington terminó respaldando al Reino Unido.

La posibilidad de una modificación de la postura estadounidense no surgió de manera aislada. Según trascendió en medios británicos, dentro del Gobierno de Trump se habría evaluado utilizar la cuestión de las Malvinas como una herramienta de presión sobre Londres para que aumente su gasto en defensa y cumpla con los compromisos asumidos en la OTAN.

El escenario también tiene un antecedente reciente. Durante abril ya habían surgido versiones sobre una posible revisión de la política estadounidense hacia las Malvinas, en medio de las diferencias entre Washington y Londres por la guerra contra Irán. En aquel momento, el Gobierno argentino había reafirmado su reclamo de soberanía y planteado la necesidad de retomar las negociaciones bilaterales con el Reino Unido.

Tras las nuevas declaraciones de Trump, el canciller Pablo Quirno ratificó la posición argentina y sostuvo que el país debe fortalecer su propio reclamo diplomático. El funcionario remarcó que la Argentina “no puede depender de nadie” para defender su posición sobre las islas y planteó la necesidad de “hacer los deberes” en materia diplomática.

Desde el Reino Unido, en tanto, ratificaron su posición sobre el archipiélago y señalaron que las Malvinas continuarán bajo administración británica. La reacción británica se produce mientras crece la tensión con Washington por los reclamos de Trump para que sus aliados incrementen el gasto militar.

La declaración de Trump, por ahora, no representa un reconocimiento de la soberanía argentina ni confirma que Estados Unidos vaya a modificar su política. Sin embargo, vuelve a abrir un escenario diplomático que puede tener impacto en la histórica disputa por las Malvinas, especialmente por la relación entre Trump, Javier Milei y el Reino Unido.