Tras una sesión de 15 horas, el oficialismo consiguió avanzar con las iniciativas de propiedad privada y discapacidad. Sin embargo, una moción de La Libertad Avanza frenó el debate sobre la morosidad y dejó pendiente el tratamiento del alivio para las familias endeudadas.
La Cámara de Diputados aprobó los proyectos de inviolabilidad de la propiedad privada y de discapacidad, pero dejó sin definición el debate sobre el endeudamiento familiar. Tras una sesión de aproximadamente 15 horas, que se extendió hasta la madrugada del jueves, una moción de La Libertad Avanza consiguió que la iniciativa sobre morosidad regresara a comisión.
El proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada obtuvo 124 votos afirmativos, 119 negativos y seis abstenciones. La iniciativa incorpora cambios en los procedimientos de desalojo y expropiación, además de restablecer las restricciones a la compra de tierras rurales por parte de extranjeros. Debido a las modificaciones introducidas, el texto deberá regresar al Senado para su revisión.
En cuanto a discapacidad, el oficialismo consiguió la aprobación de su proyecto con 237 votos a favor, nueve en contra y cuatro abstenciones. La iniciativa obtuvo media sanción y pasará a la Cámara Alta. Durante las negociaciones, La Libertad Avanza aceptó modificaciones propuestas por otros bloques para incorporar garantías presupuestarias y brindar mayor previsibilidad al sistema.
El debate sobre el endeudamiento familiar, en cambio, terminó con un revés para quienes impulsaban medidas de alivio para las personas con dificultades para pagar sus créditos. La Cámara aprobó el regreso del proyecto a comisión con 121 votos afirmativos, 117 negativos y cinco abstenciones. De esta manera, la propuesta no avanzó en el recinto y deberá continuar su tratamiento legislativo.
La discusión expuso diferencias entre el oficialismo y la oposición sobre cómo enfrentar el crecimiento de la morosidad. Mientras los bloques opositores plantearon alternativas para aliviar la situación de las familias endeudadas, La Libertad Avanza defendió una propuesta centrada en la educación financiera, la transparencia de los créditos y la prevención de fraudes, sin una intervención directa del Estado en los acuerdos entre privados.
Durante el debate, la diputada de Unión por la Patria Cecilia Moreau denunció que funcionarios del Gobierno estaban llamando a legisladores durante la madrugada para intentar influir en la votación. La legisladora cuestionó esas presuntas presiones y anticipó que su espacio las denunciaría públicamente. El episodio sumó tensión a una sesión que ya llevaba varias horas de discusión.
La jornada parlamentaria también incluyó la aprobación de otros proyectos. Diputados dio luz verde a la iniciativa contra el vandalismo rural, que obtuvo 162 votos afirmativos, 77 negativos y una abstención, y contempla penas de hasta ocho años de prisión por determinados daños a cultivos, ganado e infraestructura agropecuaria. Además, la Cámara aprobó la creación de un sistema de trazabilidad para medicamentos de alto riesgo, con 241 votos a favor, uno en contra y cinco abstenciones.
Con estos resultados, el oficialismo consiguió avanzar con dos iniciativas centrales de su agenda, aunque debió aceptar modificaciones en el proyecto sobre propiedad privada y dejar pendiente la discusión sobre el endeudamiento familiar. La sesión volvió a mostrar la importancia de los acuerdos con bloques aliados para reunir mayorías en la Cámara baja y sacar adelante los proyectos del Gobierno.
La reacción de la oposición





















