El exministro, que declara como testigo, dijo que detectó los sobreprecios luego de una advertencia del Banco Mundial. Dejó el gobierno de Néstor Kirchner por las irregularidades en la obra pública.
El juicio oral por la denominada causa Cuadernos, una de las investigaciones por corrupción más importantes de la historia reciente de Argentina, sumó un nuevo capítulo con la declaración como testigo del ex ministro de Economía Roberto Lavagna. Ante el Tribunal Oral Federal N°7, el ex funcionario volvió sobre viejas denuncias vinculadas a la obra pública durante los primeros años del kirchnerismo.
Durante su exposición, Lavagna sostuvo que en el área de Vialidad existían sobreprecios cercanos al 20% y recordó que, cuando integraba el gobierno de Néstor Kirchner, se habían detectado indicios de cartelización en licitaciones de obras públicas. Según señaló, aquellas sospechas derivaron en investigaciones internas y en la revisión de distintos proyectos.
Las declaraciones adquieren relevancia porque el juicio busca determinar si durante los gobiernos kirchneristas funcionó una estructura de recaudación ilegal basada en el pago de sobornos por parte de empresarios que obtenían contratos de obra pública. En el proceso están siendo juzgados ex funcionarios, empresarios y otros actores vinculados a ese presunto esquema.
El ex ministro ya había mencionado años atrás la existencia de prácticas irregulares en el sector de la construcción. En investigaciones judiciales previas había relatado que organismos internacionales y áreas técnicas del Estado habían advertido sobre posibles mecanismos de coordinación entre empresas para influir en licitaciones y precios de las obras.
La audiencia formó parte de una nueva ronda de testimonios que también incluyó a figuras como Leonardo Fariña y Mariana Zuvic, convocados por el tribunal para aportar información sobre distintos aspectos de la investigación. Sus declaraciones son consideradas relevantes para reconstruir cómo operaban los mecanismos investigados por la Justicia.
La causa Cuadernos se originó a partir de las anotaciones del chofer Oscar Centeno, que describían supuestos recorridos para la recolección de dinero proveniente de empresarios contratistas del Estado. Con el paso de los años, la investigación derivó en múltiples procesamientos, confesiones de imputados colaboradores y distintas causas vinculadas a la obra pública.
Aunque el juicio todavía está lejos de una sentencia definitiva, el testimonio de Lavagna volvió a colocar en el centro del debate las denuncias sobre la adjudicación de obras durante el kirchnerismo. Sus referencias a presuntos sobreprecios y a posibles prácticas de cartelización aportan un nuevo elemento a una causa que sigue siendo observada con atención por la política y la sociedad argentina.



















