Tal como sucedió con el asesinato del chofer Daniel Barrientos, el ministro de seguridad bonaerense figuró con un insólito discurso en el lugar que mataron a la nena de 11 años en Lanús.
El asesinato de Morena Domínguez en Lanús frenó todo tipo campaña y discursos. Aunque para el ministro de seguridad bonaerense Sergio Berni, se animó a destacar el éxito de las detenciones. “Secuestramos la moto y los cascos. Por ende, para la fiscal el caso está cerrado. Los principales detenidos son dos mayores de edad”, explicó ante la prensa.
En medio de la conmoción por el crimen y la furia de los vecinos, Berni había llegado al lugar, donde hubo reclamos y tensión por el aumento de episodios de violencia delictiva. En declaraciones televisivas, el ministro contó detalles de la detención de los presuntos autores del homicidio de Morena. Fue “lamentable y conmovedor”, intentó empatizar con el dolor colectivo.
Y luego se despachó con que las situaciones de este tipo “se resuelven fácil en la Argentina, pero tiene que haber una voluntad de todos los actores del Estado para terminar de una vez y para siempre con esto, que le puedo asegurar que no es dificil… No es dificil, no es dificil”, lanzó.
Berni, públicamente, machacó sobre la responsabilidad de los jueces. “Esto es la crónica de una muerte anunciada. Se empieza robando un celular y se termina matando a alguien. El problema que tenemos es que nadie sabe, nadie quiere y nadie puede. Yo creo que a nadie le interesa poder ordenar los elementos del Estado para que no pasen estas cosas. Esto no lo tendríamos que estar discutiendo”, dijo frente a las cámaras.
El funcionario afirmó, además, que “los jueces y fiscales tienen que trabajar, tenemos que tener una Justicia que active. Con esta metodología de que una persona que roba un celular, no va preso, eso lo convierte en un futuro homicida”.
Y siguió sobre la misma idea: “la cara y las víctimas las ponemos nosotros. Esto que le pasó hoy a esta nenita le puede pasar a mi hijo, a su hijo, a cualquiera. Ellos están muy cómodos y esto es completamente inadmisible”.
A cuatro días de las primarias, el crimen de Morena golpea fuerte en el gobierno provincial. El domingo, el ministro buscará pasar el primer test para ser electo como senador por la provincia de Buenos Aires.


















