En un informe de PPT, Jorge Lanata denunció que la vicepresidenta busca la estatización del mantenimiento y dragado del eje fluvial Paraná-Paraguay para entregárselo a una empresa de capitales chinos.
Este domingo en Periodismo para Todos, Jorge Lanata destapó otro caso que dará mucha tela para cortar sobre la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay, una de las rutas fluviales más importantes del mundo y que representa un negocio de 300 millones de dólares solo en cobro de peaje y mantenimiento. Una fuente importante de recursos que el kirchnerismo y Cristina Kirchner no quieren desaprovechar.
Con más de 3.400 kilómetros de longitud, este corredor que conecta las provincias del Litoral, Paraguay y el sudoeste de Brasil con el océano Atlántico, transporta más del 70% del comercio exterior de la Argentina, como así también entre 20.000 y 40.000 millones de dólares en contrabando, narcotráfico y comercio de soja en negro, por lo que su control es vital tanto para la economía como para la seguridad nacional.
En este marco, el ala dura del Frente de Todos encabezada por la vicepresidenta solo tiene un objetivo: “los billetes”. “En el Gobierno hay una interna feroz: mientras que Alberto Fernández quiere una licitación internacional, el kirchnerismo se quiere quedar con la caja, todo con el verso de la soberanía. Cristina apunta a entregársela a los chinos con Gerardo Ferreyra como socio”, aseguró Jorge Lanata en el programa PPT Box.
Desde hace varias semanas, sectores del oficialismo vienen insistiendo públicamente en la necesidad de estatizar la Hidrovía una vez que el 31 de julio venza la actual concesión de Emepa y la belga Jan de Nul, que tienen a su cargo el mantenimiento y dragado del eje fluvial Paraná-Paraguay desde 1995, el cual ya había sido prorrogada en 2010 por un decreto de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner. De hecho, el dueño de Emepa, Gerardo Romero, es uno de los empresarios arrepentidos en la causa de los Cuadernos, dado que había confesado haber pagado coimas por 600.000 dólares para renovar la concesión de la Hidrovía.
“Mientras el kirchnerismo habla en público de estatización y soberanía, en privado el nombre que más suena para quedarse con la operación de la Hidrovía es la china CCCC Shanghai Dredging Company, la cual en la Argentina está ligada a Gerardo Ferreyra, un empresario ultra K dueño de Electroingeniería y socio de los chinos en las represas de Santa Cruz”, apuntó el informe de Lanata.
En este informe la diputada nacional Mariana Zuvic (Coalición Cívica) apuntó que la licitación de la Hidrovía representa “un negocio fenomenal” para el kirchnerismo. “Se está sospechando que primero será la estatización para luego entregar llave en mano a China, lo que va en sintonía con los lineamientos que está teniendo la Argentina tanto con ese país como con Rusia, Venezuela e Irán”.
Para comprender la magnitud de lo que representa la Hidrovía como potencial fuente de ingresos para el Gobierno nacional, Emepa y Jan de Nul cobran a cada barco un peaje de 3 dólares por tonelada de carga, lo que significa un negocio de 300 millones de dólares anuales en blanco. Todos los entrevistados consultados en el informe de PPT Box coinciden en que el dragado y balizado es muy difícil de realizar (hay solo 5 empresas especializadas en el mundo), debido a las fuertes inversiones en la tecnología y conocimiento que requieren este tipo de tareas. Por eso, ningún Estado lo hace por su cuenta.
En tanto, mientras que el kirchnerismo impulsa su estatización, la Hidrovía se ve afectada por la desidia de los controles estatales. El eje Paraná-Paraguay es una importante ruta para el comercio ilegal y el narcotráfico. La Prefectura está a cargo de la seguridad, pero las distancias entre los puestos de control hacen que proliferen los ‘puntos muertos’ en cientos de kilómetros sin custodiar, donde el contrabando es moneda corriente. Uno de los mayores ejemplos es el escándalo de la barcaza paraguaya con 16 toneladas de cocaína de máxima pureza que a principios de este año atravesó el río Paraná sin ningún tipo de control.
















