Causa Malvinas: el planteo de Trump que complica la estrategia diplomática de Milei

105

Estados Unidos propuso eliminar uno de los principales foros internacionales donde la Argentina reclama negociar la soberanía de las islas. La decisión deberá ser evaluada por la Asamblea General de la ONU.


Estados Unidos propuso disolver el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas, uno de los principales espacios internacionales donde la Argentina sostiene su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. La iniciativa de la administración de Donald Trump abre un nuevo frente diplomático para el gobierno de Javier Milei, en medio de las tensiones con el Reino Unido por la explotación de los recursos naturales del archipiélago.

El planteo quedó registrado en una resolución difundida por la ONU el 15 de octubre. Allí, la representante estadounidense solicitó poner fin al mandato del organismo al considerar que “dejó de cumplir su propósito original”. Según argumentó, el comité continúa revisando los mismos asuntos año tras año y destina recursos a actividades y viajes que, a su entender, representan un gasto innecesario. La exposición no mencionó específicamente a las Malvinas.

Creado en 1961, el Comité Especial de Descolonización, conocido como C-24, tiene entre sus funciones supervisar el proceso de descolonización y examinar la situación de los territorios que permanecen bajo administración de otras potencias. En ese ámbito, la Argentina reclama cada año que el Reino Unido retome las negociaciones por la soberanía de las islas. Londres administra diez de los 17 territorios no autónomos que analiza el organismo.

La propuesta estadounidense no implica la eliminación inmediata del comité, ya que una decisión de esa magnitud deberá ser adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Sin embargo, el planteo representa un desafío para la estrategia diplomática argentina, que considera ese foro una herramienta relevante para mantener vigente la disputa territorial y promover una solución negociada con el Reino Unido.

La iniciativa se conoce en un momento de creciente tensión entre Buenos Aires y Londres. En junio, durante la reunión anual del comité, el canciller Pablo Quirno denunció la militarización británica y la explotación unilateral de los recursos naturales en las islas. Además, el Gobierno argentino recurrió al Tribunal Internacional del Derecho del Mar para solicitar medidas destinadas a frenar el avance del proyecto petrolero Sea Lion, impulsado en aguas cuya soberanía está en disputa.

El escenario también expone una diferencia entre los intereses de Milei y Trump, pese a la estrecha relación política que mantienen ambos presidentes. Mientras la Casa Rosada busca fortalecer el respaldo internacional a la causa Malvinas, Washington impulsa una revisión del funcionamiento de los organismos multilaterales y una reducción de sus gastos. En paralelo, el Gobierno argentino promueve una ley para sancionar a empresas vinculadas con la explotación de hidrocarburos en la zona, una iniciativa que generó inquietud entre compañías estadounidenses.

Por ahora, no trascendió si Milei y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, abordaron la cuestión de las Malvinas durante sus recientes contactos. La propuesta de Washington introduce así un interrogante sobre el alcance del respaldo de la administración republicana al reclamo argentino y sobre el futuro de uno de los ámbitos en los que el país busca que el Reino Unido vuelva a negociar la soberanía del archipiélago.