El enojo de Facundo Moyano cuando le preguntaron cómo paga el departamento de Belgrano

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En medio del escándalo por el episodio con Candela Arizaga, el sindicalista fue consultado por su vivienda y sus ingresos. Recordó que ya no es funcionario público y aseguró que no tiene obligación de informar cuánto gana ni cuánto paga.


Facundo Moyano protagonizó un tenso momento durante una entrevista televisiva cuando le preguntaron cómo hace para afrontar los gastos del departamento en el que vive, ubicado en una exclusiva torre de Barrancas de Belgrano. El exdiputado y dirigente sindical respondió que lo paga “con su sueldo”, pero se negó a brindar detalles sobre cuánto gana y cuestionó que deba explicar aspectos de su vida privada.

La consulta surgió durante una entrevista con Rodolfo Barili en Telefe Noticias, en medio del escándalo que protagonizó Moyano junto a su pareja, Candela Arizaga. La joven fue encontrada semidesnuda corriendo por las calles de Barrancas de Belgrano el pasado 4 de agosto y, a raíz de ese episodio, el sindicalista fue imputado y quedó sujeto a una restricción para acercarse a ella.

“Tu vida ha sido el gremialismo, la vida pública como diputado, y vivís en una torre importante, ¿cómo hacés?”, le preguntó Barili. Moyano respondió inicialmente: “Obviamente lo pago con mi sueldo, ¿cuál es el problema?”. Sin embargo, cuando el periodista quiso saber cuáles eran sus ingresos, el dirigente reaccionó con molestia y decidió no contestar.

“No, pará. Dejamos de hablar de los temas de los cuales estamos hablando. No te tenés por qué enterar, hasta por una cuestión de seguridad”, respondió. Luego aclaró que no considera que exista una obligación de informar cuánto paga por el inmueble ni si se trata de una propiedad propia, alquilada o prestada. “No tengo obligación de responder sobre mi vida privada”, sostuvo.

Moyano también hizo referencia a su actual situación respecto de la función pública. Recordó que ya no es diputado nacional y sostuvo que, por ese motivo, no está alcanzado por las mismas obligaciones de transparencia que tenía cuando ocupaba una banca en el Congreso. “No estoy atado a la ley de ética pública porque no soy más diputado nacional”, afirmó, al explicar que actualmente no tiene que presentar una declaración jurada pública sobre su patrimonio.

Sin embargo, el antecedente de sus declaraciones patrimoniales permite conocer parte de su situación económica de los últimos años. La última declaración jurada que hizo pública corresponde a 2020, cuando todavía era diputado. En ese documento no había informado propiedades ni automóviles, aunque sí había declarado casi 200.000 dólares en efectivo, además de ahorros en pesos y un plazo fijo de $1,2 millones. Un año después renunció a su banca por sus diferencias con el kirchnerismo.

Actualmente, Moyano trabaja bajo relación contractual en Aubasa, la empresa pública bonaerense encargada de la gestión de autopistas y corredores viales que depende del gobierno de Axel Kicillof. Esa situación laboral explica, según su propia respuesta, que sus gastos sean afrontados con un salario, aunque el dirigente evitó precisar cuál es el monto de sus ingresos o cuánto paga por el departamento en el que reside.

El inmueble volvió a quedar en el centro de la discusión pública debido al episodio ocurrido con Arizaga. Moyano aseguró que no es propietario del departamento y cuestionó que se intente vincular su lugar de residencia con la causa que investiga lo ocurrido aquella madrugada. “¿Por qué te tengo que decir cuánto pago de alquiler? ¿Por qué te tengo que decir si es alquilado o prestado?”, planteó durante la entrevista.

La discusión sobre el patrimonio y el nivel de vida de Moyano se suma así al escándalo judicial que atraviesa desde comienzos de agosto. El exdiputado negó ser la persona que aparece en algunos de los videos vinculados al episodio y sostuvo que Arizaga sufrió un paro cardíaco y que él le practicó maniobras de reanimación. Mientras avanza la investigación, Moyano volvió a defenderse públicamente y cuestionó que se incorporen preguntas sobre sus ingresos y su vivienda a una causa que, según su postura, debe centrarse en los hechos ocurridos el 4 de agosto.