Brote de hantavirus en un crucero que partió desde Argentina: qué pasó y por qué Milei está en la mira

127

Tres muertos, casos sospechosos y una investigación internacional que salpica al país.


Un brote de hantavirus en un crucero que partió desde Argentina encendió las alarmas sanitarias y colocó al presidente Javier Milei en el centro del debate político. El caso, que ya dejó al menos tres muertos, abrió interrogantes sobre controles, prevención y el contexto epidemiológico en el país.

El foco está puesto en el barco MV Hondius, que zarpó desde Ushuaia el 20 de marzo con destino a África. Durante la travesía, varios pasajeros comenzaron a presentar síntomas compatibles con hantavirus, una enfermedad que puede derivar en cuadros respiratorios graves y que tiene una alta tasa de mortalidad en casos severos.

Según datos confirmados por la Organización Mundial de la Salud, hay al menos un caso positivo por laboratorio y otros cinco bajo sospecha. Entre los afectados, tres personas murieron y una permanece internada en estado crítico en Sudáfrica, mientras otros pasajeros siguen bajo observación dentro del barco.

El episodio generó repercusiones en Argentina, donde se discute si el brote pudo haberse originado antes del embarque. Desde Tierra del Fuego, las autoridades sanitarias aclararon que no hay evidencia de circulación activa del virus en la provincia y que no existe, por ahora, un vínculo epidemiológico comprobado con los casos detectados en el crucero.

Sin embargo, el contexto general suma tensión. El país viene registrando un aumento de casos de hantavirus en los últimos años, con focos en distintas regiones y una letalidad elevada. Esto reavivó críticas y cuestionamientos políticos, en especial en torno a la política sanitaria y la decisión del Gobierno de alejarse de organismos internacionales como la OMS.

Mientras tanto, la situación a bordo sigue bajo monitoreo internacional. Se evalúan evacuaciones médicas y estudios para determinar el origen del contagio, en un escenario que combina incertidumbre científica y presión política. El caso, aún en investigación, podría tener impacto no solo sanitario, sino también en la imagen del país en el exterior.w