Como condición principal, los legisladores deberán estar vacunados con dos dosis y se realizará un test rápido de Covid para ingresar al recinto.
Después de un año y medio de virtualidad, la presión de la oposición logró que la vicepresidenta Cristina Kirchner resolviera el retorno de las sesiones presenciales al Senado de la Nación. Entre las principales condiciones, los legisladores que asistan deberán estar vacunados con dos dosis y se realizará un test rápido de covid para ingresar al recinto.
Los senadores de Juntos por el Cambio se plantaron para exigir el cese de las actividades remotas: este miércoles se ausentaron de la comisión de Comunicaciones a modo de protesta y amenazaron con no participar de ningún debate más hasta que el Senado no volviera a funcionar con plena presencialidad.
A fines de agosto, con un decreto parlamentario firmado por la vicepresidenta, la Cámara Alta había prorrogado por otros 60 días el trabajo virtual. Lo prórroga finalizaba en noviembre.
















