El exsecretario de Cultura analiza el proceso de transición iniciado por EEUU junto al régimen venezolano sin Maduro.
Tras la captura de Nicolás Maduro por parte de las fuerzas armadas de los EEUU, Donald Trump anunció el inicio de un proceso de transición democrática en Venezuela, pero que será encarado junto a los mismos actores que acompañaron al ahora expresidente durante décadas al frente del régimen chavista.
Delcy Rodríguez, hasta esta semana la vicepresidenta de Maduro, asumió la presidencia, y también se mantienen en el poder su hermano Jorge Rodríguez el frente de la asamblea Nacional, y sus brazos armados: Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López.
Mientras, la oposición encabezada por María Corina Machado y el presidente electo Edmundo González fue dejada de lado en esta etapa del proceso, aunque no se descarta su participación más adelante.
Para Darío Lopérfido, no habrá democratización posible si no se convoca a los líderes opositores a trazar la hoja de ruta para un llamado a elecciones y no se pone una fecha certera para ir a las urnas. En su habitual espacio de cada semana en Newsweek Argentina, analiza este escenario con su siempre aguda mirada.

LOS MAFIOSOS SIGUEN GOBERNANDO
El análisis de Darío Lopérfido, desde España
Para el exsecretario de Cultura argentino y actual coordinador de la Cátedra Vargas Llosa, “pasada la alegría por la detención de Maduro, toca analizar la actualidad”. “Hemos escuchado en estos días criticas al accionar de EEUU por ‘violar el derecho internacional’. Lo hemos escuchado de defensores del chavismo y de gente que está en contra de Trump. No hay derecho internacional para las mafias que roban el gobierno, torturan y matan”, aseguró.
Y continuó: “Siguiendo el consejo de esta gente, habría que dejar por siempre a las dictaduras que someten a la población. La banda criminal que provocó miles de muertos, 8 millones de exiliados, que roba elecciones y que tiene el centro de torturas más grande del mundo no está amparada por ningún derecho. Que Maduro esté preso por sus actos criminales es una buena noticia”.
El problema, señaló, es que “Trump decidió dejar a toda la banda criminal, menos Maduro, en una transición en la que no participa nadie de la oposición democrática venezolana”, ya que “Delcy Rodríguez, la nueva presidente, es tan criminal como Maduro y también tiene causas en EEUU”. “Y no hay que olvidar que en las ultimas elecciones ganó Edmundo González con el apoyo de María Corina Machado, que es la política más popular en Venezuela y conocida en todo el mundo”, agregó.
“Por lo tanto, no puede durar mucho tiempo este estado de cosas que marca la continuidad de la dictadura sin Maduro y con el mismo staff delictivo. Porque Delcy no va a limpiar la podredumbre de militares, políticos y jueces corruptos que han violado los derechos humanos y han producido un desastre humanitario. Más bien los va a proteger, son sus compañeros de la mafia”.
Finalmente, sostuvo: “Todos sabemos que el interés de Trump -él mismo lo afirmó- es el petróleo venezolano. EEUU necesita petróleo barato. Pero ese tema lo tenía que discutir con un nuevo gobierno democrático. Comprometer eso con un gobierno títere, que está integrado por una banda mafiosa aliada al narco, no parece ser la mejor decisión”.
Y concluyó: “Si esto es una transición, EEUU debería decir cuánto va a durar y cuándo va a haber elecciones libres para terminar con el régimen. Después de años de lucha y 8 millones de exilados es lo mínimo que se puede esperar. La detención de Maduro es un paso adelante, pero falta que caiga el régimen, que es tan violento y corrupto como el expresidente. No se trata solo de petróleo, se trata de justicia y de democracia. Que la tragedia venezolana pueda empezar a sanar”.
Fuente: Newsweek Argentina


















