Celebrar la libertad con Vargas Llosa

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Seguro que todos los días hay una buena noticia. Y hoy la Feria del Libro tiene la mejor de las noticias. Porque estará Mario Vargas Llosa, seguramente el intelectual más lúcido de habla hispana. A esta hora exactamente, presentará un convenio de la cátedra que lleva su nombre y a las 20 horas, analizará la nueva novela iberoamericana en una mesa redonda. El domingo voy a estar en sala José Hernández a las 18.30 porque nuestro compañero de radio, y brillante escritor, Jorge Fernández Díaz acompañará al talentoso peruano en la presentación de su nuevo libro sobre Benito Pérez Galdós. Una fiesta de placer por la belleza literaria y una asamblea de neuronas.

Saben que, además, tengo una profunda admiración por la inteligencia de sus análisis políticos. Vargas Llosa siempre pone luz donde hay oscuridad. Resume como nadie los momentos y los dramas sociales. Explica en forma profunda y a la vez didáctica.

A mediados de este año yo le dije que Mario Vargas Llosa tenía razón.

Histórico combatiente contra el diablo del nacional populismo, el Premio Nobel de Literatura dio en la tecla. Apuntó con precisión a Cristina, como la máxima culpable de gran parte de los problemas de la Argentina. El exquisito escritor dijo que: “Argentina es rehén de un grupo de autoritarios encabezados por Cristina Kirchner”. Su deseo es que en las próximas elecciones, los ciudadanos con su votos, le extiendan el certificado de defunción política a la nefasta experiencia kirchnerista y que eso sirva como impulso para las reformas de mayor necesidad y urgencia.

En su riguroso diagnóstico, Vargas Llosa definió a nuestro país como “un total sinsentido” porque “tiene todos los recursos naturales y humanos para ser líder en lo económico” pero el cristinismo nos “mantiene en el atraso, la inflación y la pobreza, haciendo flamear un anti capitalismo obsoleto y deshilachado”.

Las impactantes declaraciones fueron difundidas por Gerardo Bongiovanni, titular de la Fundación Libertad en cuya cena anual del próximo lunes participará el intelectual peruano radicado en España.

La reflexión de Vargas Llosa lo llevó a decir que: “Me resultó tan triste como difícil de creer que los argentinos le hayan dado otra oportunidad al kirchnerismo en el 2019. Los resultados, tristemente, eran esperables. Argentina sigue sin encauzarse en un sendero reformista y mantiene el mismo hiper estatismo que ha marcado su historia en el siglo XXI”. Vargas Llosa confesó su afecto por nuestro país porque “cuando era chico lo miraba con admiración por haber derrotado el analfabetismo y por haberse convertido en un faro cultural y económico”. Esta mañana estuvo caminando la ciudad. Visitó el bar La Biela, donde hay una mesa en la que toman café las estatuas de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. Fue a ver la maravillosa Biblioteca Nacional.

Comparto con Vargas Llosa que Cristina es la persona que más daño le hizo a la Argentina y la que más daño le sigue haciendo.  Podría hablar horas para argumentar esto. Lo hago siempre.

Los ejes centrales son la codicia por el poder eterno y el dinero ajeno que convirtieron sus gobiernos en cleptocracias cargadas de un nacional populismo chavista agresivo contra la República. Pero Cristina también es la responsable de utilizar al estado como botín de guerra y agencia de colocaciones para sus militantes. Tienen todos los ministerios y las cajas multimillonarias sembradas de soldados de La Cámpora, muchos de los cuales ni siquiera tienen los requisitos correspondientes. Como si esto fuera poco, Cristina sostiene un sistema mafioso del sindicalismo que frena todo tipo de inversiones y que también se enriquece dejando en la pobreza a los trabajadores. No es casual que este sea el cuarto gobierno kirchnerista y las cifras de la pobreza y la indigencia, la inflación galopante, la desocupación y la inseguridad, son atroces y no paran de crecer. Siempre encuentran culpables pero gobernaron 14 de los últimos 18 años, con casi la suma del poder público.

Cristina se asoció y es cómplice de las peores dictaduras y las autocracias que más violan los derechos humanos, como Rusia, Cuba, Venezuela y Nicaragua. Encontró en el chavismo más primitivo y reaccionario la justificación de sus odios, resentimientos y mezquindades más profundas. Tiene secuestrado al peronismo y reducido a la servidumbre al presidente Alberto Fernández. Hace lo que se le canta. Es el único caso de una jubilada de privilegio que cobra casi 3 millones y medio de pesos. Gasta fortunas que pagamos todos los argentinos en viajes a Santa Cruz en los aviones oficiales y bate todos los records mundiales porque todos los empresarios amigos, socios, cómplices y testaferros se enriquecieron en forma ilegal y colosal. Hasta los secretarios privados de Néstor y Cristina, Daniel Muñoz y Fabián Gutiérrez murieron con un patrimonio digno de magnates. Nunca nadie robó tanto y durante tanto tiempo.

Tengo 100 argumentos más para explicar porque soy tan duro en mi crítica política a la reina Cristina. Pero el valor que tienen las palabras de Vargas Llosa, lo dice todo.

Jorge Mario Pedro Vargas Llosa, es indomable, como buen intelectual. Pero si tuviéramos que asociar a Vargas Llosa con una sola palabra, esa palabra sería libertad. Es que su lucha política siempre ha sido contra todo tipo de dictaduras y autoritarismo. Desde Hugo Chávez a Jorge Rafael Videla. Desde Stalin a Hitler. Eso solo, más el genio literario que lo llevó a ser Premio Nobel,  lo coloca en un altar de admiración.

Esa libertad y ese combate contra todos los prejuicios, fanatismos y las pacaterías de catedrales, contrasta con muchos de sus enemigos que no le llegan ni al tobillo. Cristina es casi su contracara. Son el agua y el aceite.

Sentí una gran vergüenza ajena cuando el kirchnerismo, le quiso prohibir en su momento, que inaugurara la Feria del Libro. Era la primera vez que lo iba a hacer un premio Nobel y encima, latinoamericano.

El talentoso peruano recordó amargamente aquel trago amargo. “En algún momento soñé con vivir un tiempo en Buenos Aires. Pero tengo un triste recuerdo de las últimas veces que fui. Un grupo de escritores encabezados por el director de la Biblioteca Nacional me quiso prohibir que hablara por mis ideas políticas. ¡Escritores! ¡El director de la biblioteca en donde estuvo Borges!”, dijo con asombro, Vargas Llosa. Parecen salidos de la Inquisición. Insisto con el concepto: son fachos de izquierda.

Dice que lo más importante que le ocurrió en la vida fue aprender a leer a los 5 años, en la clase del hermano Justiniano en el colegio Lasalle de Cochabamba, Bolivia. Su madre, Dora Llosa Ureta que lloraba con los poemas de Amado Nervo y Pablo Neruda, le contó que sus primeros escritos eran una continuación de los libros de aventuras que había leído. Ya sea para prolongarlos en el tiempo o para cambiarle los finales a Los Tres Mosqueteros o al viaje del capitán Nemo, por ejemplo.

El gran Mario dijo que su fórmula para disfrutar es tratar de que la muerte lo encuentre vivo. Que lo sorprenda lleno de proyectos, de ilusiones, de batallas, de amores y esperanzas. Jamás hay que entregarse mansamente a la muerte ni esperar sentado que la parca llegue. Eso habla de su amor a la vida y a la libertad.

Para aportar otra mirada vale la pena escuchar lo que dijo Joaquín Sabina sobre Vargas Llosa: “Me alegré mucho con su Nobel; es un magnifico escritor. Soy amigo de él, no soy sectario y no les pido carnet a mis amigos. Mis amigos son de izquierda, pero no tienen la obligación de serlo. Me enfado con mis amigos cuando son sectarios y dicen que él es de derechas. Pero los progres deberían leer sus libros”. Alguno, aunque sea uno de sus 59 libros.

Esto es lo que dijo Joaquín Sabina sobre Vargas Llosa. Y solo un fanático podría acusarlo de derechista.

Vargas Llosa está entre nosotros. Semejante pensador hoy está en Argentina. Hay que celebrar la libertad. Brindo por eso.

Editorial de Alfredo Leuco en Radio Mitre