“En la celda hacía la bandera argentina con jabón”: el emotivo testimonio de Nahuel Gallo tras su regreso al país

505

Con emoción, pero con total claridad, habló por primera vez el gendarme que estuvo más de un año como rehén de la dictadura chavista. “Yo sigo encerrado, hasta que no liberen a los extranjeros del Rodeo yo no estoy libre”, expresó.


Expectativa, emoción, nervios, charlas sobre lo que podía llegar a pasar. Así fue la tarde de este miércoles 4 de marzo en el Edificio Centinela mientras se esperaba que el gendarme argentino, Nahuel Gallo, brindara su primera conferencia de prensa tras su regreso al país el domingo pasado, luego de 448 días secuestrado en Venezuela.

Newsweek Argentina estuvo presente y pudo ver cómo Nahuel ingresó al salón con su uniforme de gendarme a paso firme y seguro acompañado por la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva; el canciller, Pablo Quirno y el jefe de Gendarmería, el comandante, Claudio Brilloni.

Nahuel está más delgado, pero su entereza sigue intacta al igual que el amor por su patria. Hubo momentos en los que se le quebró la voz, en los que se emocionó, pero nunca perdió el eje central de lo que quería decir: “Yo sigo encerrado, hasta que no liberen a los extranjeros del Rodeo yo no estoy libre”, aseveró.

Para comenzar su testimonio, se presentó ante los medios allí presentes: “Yo soy Nahuel Gallo. Sé que no es fácil estar acá adelante de ustedes. Yo pedí declarar. He visto muy poco, tengo muy poca información, estoy asimilando todo. Pero fui yo quien pidió un momento para dar mi palabra”, expresó con emoción pero con total claridad.

Explicó que tras casi 15 meses aislado del mundo y de su familia, está tratando de “reinsertarse” en la sociedad, pero marcó: “Estoy tranquilo, con mi familia”.

Al referise el Rodeo I, la cárcel en la que estuvo detenido, sostuvo: “El Rodeo 1 no es muy bueno, es un lugar de muchísima tortura psicológica y no muy grata para contar en estos momentos. Solamente con pensarlo titubeo” y recalcó que “hasta el último día” sintió que su situación era usada como “una ficha de cambio”

Todavía hay 24 extranjeros en esa prisión que deben ser liberados. “Ahí no te avisan qué vas a hacer o qué va a pasar. Es incertidumbre y muchos pensamientos sobre lo que va a pasar. Gracias a Dios, tuve mucha fortaleza mental. Mi hijo fue lo único que me mantuvo fuerte” en referencia a Víctor Benjamín a quién afirmó “amar con todo su corazón”.

Hizo hincapié en que “no es fácil estar incomunicado, no es fácil haber perdido la libertad injustamente y que te acusen de delitos” y añadió: “Los extranjeros no teníamos visitas ni llamadas. Yo sigo encerrado, hasta que no liberen a los extranjeros del Rodeo yo no estoy libre”.

Luego indicó: “No quiero contar las atrocidades que hicieron, no me siento preparado. Pero quería pedirle a todas las organizaciones que no se olviden del Rodeo 1 y de todos los centros penales” y subrayó: “No podemos mirar para otro lado. Venezuela está en una supuesta transición, pero los presos políticos esperan ser liberados”.

Acerca de su estadía en el Edificio Centinela fue contundente y afirmó: “Esta es mi casa, me siento parte. He defendido a esta institución y a mi bandera. Y me han hecho saber en el estado venezolano que Argentina me ha pedido”.

Hacial final, compartió una anécdota: “¿Por qué sos tan patriota?’, me preguntaban. Yo no me daba cuenta, pero gritaba orgullosamente que soy argentinoHacía mi bandera derritiendo el jabón celeste y blanco. Era lo único que me hacía sentir en casa. Por eso estoy muy feliz de estar de nuevo en mi patria”.

Para concluir, agradeció “a todas las instituciones que hicieron algo, a todos los organismos internacionales, a todo el Estados argentino” y aclaró: “Yo no voy a dar nombres, solamente digo a toda la Argentina”.