El fiscal general de la Ciudad pegará el salto al Poder Ejecutivo, según lo anunció el propio presidente Javier Milei. Santiago Viola será su viceministro. Su perfil y trayectoria.
El fiscal general de la Ciudad, Juan Bautista Mahiques, reemplazará a Mariano Cúneo Libarona como ministro de Justicia, según informó el presidente Javier Milei en su cuenta oficial de X.
Milei recibió esta mañana a Cúneo Libarona con el objetivo de resolver la novela por la conducción de la cartera tras de varios intentos del abogado mediático por renunciar al cargo, que decantó en el nombramiento de Mahiques.
En su cuenta de X, Mahiques le agradeció a Milei “por la confianza para asumir” el cargo y agregó: “Su liderazgo ha sido claro al marcar el camino: sin justicia no hay futuro posible”.
“Ese rumbo exige instituciones que funcionen con arreglo al Estado de Derecho y un sistema jurídico con reglas claras y estables, que reconstruya la confianza pública, brinde seguridad real y un marco previsible para quien cumple la ley”, escribió el funcionario judicial.
El flamante designado en la cartera será secundado por Santiago Viola, un abogado muy ligado al círculo de la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y los Menem, Eduardo y Martín.
Cómo piensa Juan Bautista Mahiques, flamante ministro de Justicia
Desde 2017, Argentina impulsa el uso del lenguaje claro en el sector público para garantizar transparencia y el derecho a entender. En la Ciudad de Buenos Aires, esa visión se consolidó en 2020 con la Ley 6.367, que promueve su uso en todos los actos oficiales.
En el Ministerio Público Fiscal (MPF) de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires decidimos dar un paso más: crear un “Programa Integral de Lenguaje Claro” como uno de los ejes de nuestra gestión.
Partimos de un diagnóstico: la ciudadanía no distinguía bien entre delitos, contravenciones y faltas, ni comprendía los procesos judiciales. Y los documentos del MPF eran difíciles de leer para quienes no eran especialistas. Una encuesta interna confirmó esa percepción: el 80% del personal creía que la ciudadanía no entendía lo que se comunicaba y el 88% veía necesaria la capacitación.
Así nació en 2021 el Programa “Talleres de Lenguaje Claro”, que capacita a todo el personal, con enfoque práctico: reformular documentos reales de las dependencias. En tres años llevamos adelante 27 talleres, más de 400 horas de capacitación y capacitamos a más del 65% de la jurisdicción. Reformulamos cerca de 150 documentos —oficios, notificaciones, decretos, informes, dictámenes—, y los sometimos incluso a la revisión de vecinos y vecinas para medir su comprensión.
Los resultados son claros: en las encuestas, más del 97% de los participantes valoraron positivamente la experiencia y el 100% de las jefaturas confirmaron mejoras en la redacción de los textos. Se redujeron los formalismos, se simplificó la escritura y se mejoró la puntuación y claridad conceptual.
Además, extendimos la perspectiva del lenguaje claro a otros ámbitos:
– Capacitación oral para fiscales y equipos en las audiencias de probation, que aumentó el cumplimiento de acuerdos del 58% al 92%.
– Reformulación de la página web de denuncias y de los materiales de difusión.
– Actualización de plantillas del sistema informático de gestión judicial. En nuestros planes pensamos avanzar hacia un Área de Escritura y Edición en Lenguaje Claro.
Externamente, integramos la Red Panhispánica de Lenguaje Claro, la asociación internacional PLAIN, y trabajamos junto al Observatorio de la UBA y a otros organismos de la Justicia de CABA.
El gran desafío es recordar siempre a nuestra destinataria principal: la ciudadanía. Respetar su derecho a entender significa involucrarnos en el territorio, revisar nuestros hábitos y abrirnos a nuevas herramientas, incluso el diseño legal o la inteligencia artificial.
Estamos convencidos: cuando la gente entiende lo que la Justicia le comunica, aumenta el respeto por las normas, disminuye el delito y se fortalecen sociedades más pacíficas e inclusivas. Porque un gobierno del pueblo y para el pueblo debe poder ser comprendido por todos y todas. Ese es su derecho, y es nuestra obligación.
















