El candidato que había sido propuesto por el presidente no está dispuesto a asumir si el oficialismo impone el pliego en el Senado sin una mayoría especial. También criticó la reforma judicial.
El kirchnerismo amaneció este jueves con un tajante revés interno que le hará revisar su estrategia en su avance sobre la justicia. “No cuenten conmigo”, dijo Daniel Rafecas, el candidato del presidente Alberto Fernández para ocupar la Procuración General, cargo que ocupa ahora interinamente Eduardo Casal y que el Gobierno intenta remover inconstitucionalmente.
El magistrado adelantó que no está dispuesto a asumir el puesto si el oficialismo impone su postulación desconociendo las mayorías exigidas por ley o través de algún ardid parlamentario. Ya les explicó su posición a sus colaboradores más cercanos en una reunión virtual y hasta inesperadamente defendió a Casal. “Atacarlo es un disparate; están acatando a todos los integrantes del Ministerio Público y a los fiscales. Por eso, lo llamé por teléfono y me solidaricé con él”, reveló.
“En estas condiciones, no cuenten conmigo, yo no acepto que se elija al Procurador con mayoría simple, modificando el formato tradicional de elección. Prefiero ir a la votación y no conseguir los dos tercios antes que perder mi dignidad”, sorprendió uno de los jueces más cercanos al kirchnerismo.
Con el trámite trabado en el Congreso y ante la imposibilidad de obtener los votos necesarios, el oficialismo dejó trascender en los últimos días que está buscando alternativas para avanzar igual con la nominación de su candidato. Una de esas opciones se debatió en el seno de la comisión Beraldi, creada por el Poder Ejecutivo para legitimar una eventual reforma de la Corte Suprema y otros cambios sensibles en el Poder Ejecutivo.
Hoy en día, la ley prevé que el jefe de los fiscales debe ser designado con el voto de los dos tercios de los senadores presentes, por eso a los juristas elegidos por Fernández y Cristina Kirchner para integrar el comité de expertos se les ocurrió una modificación legislativa que aceleraría el trámite: que el procurador sea elegido por mayoría simple.
“Me cuesta entender el esfuerzo que están haciendo para reformar la Justicia con un proyecto que atrasa 50 años. Yo creo que sería más útil avanzar rápidamente hacia el sistema acusatorio, que funcionó muy bien en las provincias donde se hicieron las primeras pruebas, y terminó convenciendo incluso a quienes planteaban algunas resistencias”, reflexionó Rafecas, con fuertes críticas a la iniciativa que ya tuvo dictamen y será girada a la Cámara Alta la próxima semana.
El gobierno nacional dejó en claro esta semana que está dispuesto a avanzar con la reforma del Poder Judicial y con la destitución de jueces que fueron trasladados durante la gestión de Juntos por el Cambio, entre ellos los camaristas Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi. Así quedó evidenciado esta semana.
La multitudinaria movilización del lunes y el fallo de una jueza no fueron obstáculo para el oficialismo, que aceleró el trámite por la reforma y avanzó con el desplazamiento de los 10 magistrados apuntados por la Casa Rosada. Alberto Fernández selló la estrategia con una frase en un acto público: “No nos van a doblegar los que gritan; los que gritan no suelen tener razón”.
Con información de Infobae
















