Paro general contra Javier Milei: récord histórico e impacto en la economía

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Cuál es el récord de la gestión frente a las medidas de fuerza.


En medio del debate por la reforma laboral, la CGT hace su cuarto paro general contra Milei con alto acatamiento pero sin movilización central. El Gobierno busca aprobar el proyecto en Diputados mientras el conflicto con el sector sindical reabre la discusión por las medidas de fuerza y el impacto económico que generan en el país.

Javier Milei tiene una marca inédita en la relación entre la central obrera y la Casa Rosada: es el presidente al que la CGT le realizó un paro en el menor tiempo desde la asunción del cargo. Apenas transcurrieron 45 días desde que juró el 10 de diciembre de 2023 hasta la primera medida de fuerza, el 24 de enero de 2024.

Hasta ahora, solo Fernando de la Rúa había enfrentado un nivel de conflictividad tan acelerado: sufrió tres paros en los primeros 182 días de gestión.

Desde 1983 se registraron 46 paros generales convocados por la CGT. De ese total, 29 fueron dirigidos a gobiernos no peronistas y 16 a gobiernos alineados con las políticas peronistas. La central sindical ha tenido mayor tendencia a los paros durante gestiones con las que no tiene vínculo político.

El presidente con mayor cantidad de paros fue Raúl Alfonsín, con 13 medidas de fuerza durante su mandato. Le siguieron Carlos Menem y el propio De la Rúa, con ocho cada uno. Eduardo Duhalde enfrentó dos; Néstor Kirchner, uno; Cristina Fernández de Kirchner, cinco; Mauricio Macri, cinco; y Alberto Fernández no registró paros generales de la CGT durante su gestión. Milei, con cuatro en poco más de dos años, ya se ubica entre los mandatarios con mayor conflictividad en comparación con el tiempo de gobierno.

Más allá de la dimensión política, el paro general tiene un costo económico. Según estimaciones del Instituto de Economía (INECO) de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), el paro de abril de 2025 implicó una pérdida cercana a los USD 194 millones. Esa cifra equivale aproximadamente al 0,4% del PBI mensual o al 6,4% de lo que se hubiera producido en una jornada normal de actividad.

El cálculo del instituto se realiza tomando el PBI anual y su correspondencia con los días hábiles del año. De todas formas, el impacto puede escalar significativamente cuando el transporte público no funciona. El funcionamiento de alguna línea de transporte resulta clave para disminuir la pérdida económica.

En jornadas de paro total —sin transporte—, la estimación puede trepar hasta los USD 530 millones en una sola jornada.

Desde la conducción sindical rechazaron la mirada en el costo económico de la medida de fuerza. Héctor Daer cuestionó la cuantificación del impacto del paro y relativizó las cifras difundidas sobre pérdidas millonarias. Según planteó, el costo de la jornada es “ínfimo con respecto a la transferencia que genera la baja de aportes a la seguridad social para la creación de un fondo que no sabemos bien para qué, por qué y dónde va a terminar”.

“Que no hagan hincapié en eso, sino en la protección de la seguridad social, que tiene que ver con el futuro de todos los que nos vamos a jubilar”, dijo.

Aunque el paro fue convocado sin una movilización central, no se descarta que durante la jornada se registren concentraciones y manifestaciones puntuales en puntos clave.

Mientras tanto, el oficialismo apunta a lograr la aprobación del proyecto en la Cámara de Diputados con las modificaciones, por lo que la iniciativa debe volver al Senado la próxima semana para su aprobación definitiva. El objetivo político de Milei es claro: llegar al inicio de las sesiones ordinarias con una reforma aprobada y exhibirla como un triunfo clave de su gobierno.

Con información de Noticias Argentinas