El Presidente celebró el pase a la final del Mundial y consideró que la celebración de los jugadores tras vencer a Inglaterra es legítima por la emoción. Admitió que la FIFA podría aplicar una sanción económica.
El presidente Javier Milei consideró que la bandera de Malvinas exhibida por jugadores de la selección argentina tras el triunfo ante Inglaterra representa una expresión “perfectamente válida y lícita”. No obstante, aclaró que el reclamo por la soberanía de las islas continuará por la vía diplomática y desvinculó ese gesto de la política exterior del país.
Durante una entrevista con El Observador, Milei sostuvo que el sentimiento por Malvinas forma parte de la identidad de los argentinos y que es comprensible que los futbolistas lo hayan manifestado en un momento de emoción. “Las Malvinas son argentinas y las vamos a recuperar en el plano diplomático, con una inteligencia en el accionar”, afirmó.
El mandatario remarcó que el episodio ocurrido dentro del campo de juego no debe confundirse con la estrategia diplomática del Gobierno. En ese sentido, señaló que “un partido de fútbol es un partido de fútbol” y destacó que las gestiones oficiales por la soberanía continúan por otros canales, incluyendo acciones en organismos internacionales.
Consultado sobre la posibilidad de que la FIFA sancione a la AFA por la exhibición de la bandera, Milei relativizó el impacto de una eventual medida. Según estimó, en el peor de los casos podría tratarse de una sanción económica cercana a los 30.000 dólares, sin mayores consecuencias deportivas o institucionales.
El Presidente también elogió el desempeño del equipo de Lionel Scaloni en la victoria sobre Inglaterra, al que calificó como “un partido extraordinario”. Además, confirmó que la Casa Rosada estará disponible para que el plantel celebre desde el balcón si conquista el Mundial y aseguró que no habrá dirigentes políticos presentes para evitar cualquier intento de apropiación del logro.
Por último, Milei insistió en que un eventual título mundial pertenece exclusivamente a los jugadores y a los hinchas, y no debe convertirse en una herramienta de disputa política. También indicó que el Gobierno trabaja en un operativo de seguridad para los posibles festejos, mientras continúa con su agenda de gestión, que —según afirmó— mantiene como prioridad la marcha de la economía.



















