Los crímenes de lesa humanidad de Irán. Entre los crímenes de lesa humanidad que comete la dictadura de Irán, seguramente, este que le voy a comentar, está entre los más despreciables. Los pinta de cuerpo entero. En medio de la desesperación por la paliza militar que están sufriendo, la tiranía de los Ayatolas está incorporando a niños y adolescentes, entre 9 y 17 años para utilizarlos como carne de cañón. Por favor le pido que escuche este horror.
Adoctrinan y les lavan la cabeza a esos chicos y les dicen que si se convierten en mártires y mueren, van a ir al paraíso donde habrá ríos de miel y 70 vírgenes para ellos. Les dan una llave de plástico dorada o plateada para que cuelguen de su cuello y para que la usen para abrir las puertas del paraíso.
Ya lo hicieron en la guerra contra Irak y ahora lo repiten. Mandan a los niños a caminar por terreno minado y recién después de la limpieza de las explosiones ingresan los uniformados. Semejante monstruosidad la inventó el ayatollah Jomeini, el líder de estos tiranos teocráticos. Si no me cree lo puede buscar en Google. Fue denunciado en la guerra contra Irak que produjo un millón de muertos. Utilizar niños en una guerra es violar el derecho internacional. Pero a los ayatollah nos les interesa respetar ninguna ley que no sea la de ellos. También disparan directamente contra la población civil de Israel, utilizan misiles racimo y operan en escuelas, mezquitas y hospitales que les sirven como escudos humanos. Todo esto está prohibido. Hasta la guerra tiene ciertas reglas, pese al silencio cómplice de los autodenominados progresistas. Pero esta salvajada es solo la punta de icerberg de los crímenes de lesa humanidad que comete Irán. Mejor dicho: no es Irán como país. Tampoco una gran parte de su pueblo. Ellos están sometidos al régimen de los Ayatollas que es típicamente un terrorismo de estado.
La Guardia Revolucionaria o el líder supremo, Mojtaba Jamenei, en el caso de que estuviera vivo y consciente, son los autores intelectuales y materiales de las peores crueldades que puede producir un régimen criminal. Sobre todo porque sojuzgan y asesinan a su propio pueblo. Todavía no se conocen los detalles por la censura brutal que imponen, pero las voces más creíbles, hablan del fusilamiento de alrededor de 40 mil personas. Solamente estaban en las calles con banderas y exigencias de libertad y democracia. 4) PAÑO CON REPRESION. Fueron aniquilados con balazos en la frente como una forma de intimidar a cualquiera que se atreva a expresar una disidencia. Y la persecución a las mujeres supera todos los límites de la dignidad. Hablo de la humillación de ir con la cabeza envuelta en un pañuelo contra su voluntad y el castigo con latigazos y hasta la muerte a las que tienen la valentía de salir a cara descubierta.
Los uniformados responsables de esta tarea jurásica y esclavista se llaman “La policía de la moral”, y está todo dicho. Aunque las ultra izquierdas trotskistas y antisemitas y el delirio cristinista, mire para otro lado, no podemos olvidar a la primera mujer musulmana que ganó el premio Nobel de la Paz. Hablo de Shirin Ebadi, la jueza que fue distinguida por su lucha por los derechos humanos hace 23 años y que hoy está exiliada en Estados Unidos trabajando con Reza Pavlevi. Hace pocos días el heredero del Cha de Irán recibió una ovación interminable en una convención conservadora en Dallas.
Masha Amini, es otro emblema porque fue asesinada por sacarse el velo obligatorio. O el movimiento “Mujer, vida y libertad” (Zan Zendegi Azadi) que combate la discriminación horrorosa que sufren las mujeres por el solo hecho de ser mujeres. Ni hablar de hombres grandes que se casan con nenitas y que les pegan duramente a las mujeres y dicen que esa es una forma del afecto. Son despreciables. Insólitamente, los defensores de la diversidad sexual en Argentina no saben o no quieren saber que durarían dos minutos vivos en Teherán. Los homosexuales son perseguidos y castigados de la forma más brutal, solo porque los califican perversos y amorales en contra de la naturaleza.
A los disidentes políticos los cuelgan de horcas armadas en las plazas públicas con una grúa, en lo que constituye un espectáculo macabro. Hace unos días fue asesinado de esa forma Saleh Mohaddani, el luchador iraní de 19 años que ganó una medalla de bronce. Su único pecado era pensar distinto que la dictadura de los clérigos fanáticos. También nos conmovieron las jugadoras de fútbol femenino que en Australia se negaron a cantar el himno como una forma de protesta contra el gobierno.
Algunas pidieron asilo, otras se arrepintieron porque amenazaron con ahorcar a sus familias y otras eligieron salvar su vida y no volver a Teherán hasta que caiga el régimen y nazca algún tipo de transición hacia la democracia. Desde hace 47 años que usurparon el poder, han destinado fortunas incalculables para construir un complejo militar nuclear y misilístico de los más poderosos del mundo mientras gran parte del pueblo tiene las necesidades básicas insatisfechas. Hasta Luis D’Elia visitó esa ciudad misilística bajo tierra.
Como si esto fuera poco, convirtieron a Irán en una fábrica de terroristas a los que entrenan, financian y alimentan del armamento más sofisticado. Hablo de los hutíes en el Yemen, Hamas en Gaza, Hezbollah en el Líbano, las brigadas chiítas en Irak y otros grupos menos conocidos pero no por eso, menos salvajes. Es la confirmación de que quieren extender su poder y sus nefastas ideas primero a la región y luego al mundo entero. Son los encargados de ejecutar los mayores atentados terroristas, en cualquier parte del planeta. No necesitan otro motivo para atropellar una multitud, o explotarse entre la gente con un chaleco de dinamita o acuchillar a una persona que tengan algo que ver con Estados Unidos, el gran Satán para ellos, Israel o cualquier pensamiento de occidente. Los distintos nombres y brigadas que se van creando a través de los años, buscan exterminar a todos los infieles de occidente.
Atocha en Madrid, Bataclán y Charlie Hebdó en Paris, las Torres Gemelas en Estados Unidos, la AMIA y la embajada de Israel en Argentina, entre muchos otros, son las pruebas irrefutables. El comandante de la Guardia Revolucionaria, Ahmad Vahidi es un prófugo de la justicia argentina y está buscado por Interpol por ser el cerebro de los ataques en Buenos Aires. Hay versiones sin confirmar de última hora, que dicen que fue eliminado por Israel. Disparan misiles, drones y cohetes hacia sus países vecinos del Golfo Pérsico. En una táctica irracional atacaron a Catar, Barhein, Emiratos, Arabia Saudita, Jordania y Kuwait, entre otros.
La agencia islámica de noticias, no Israel, publicó la información cuyo título estamos viendo: “Doce países árabes e islámicos condenan los ataques iraníes y exigen un cese inmediato”. Fue un encuentro de cancilleres en Arabia Saudita. Catar y Arabia Saudita ya expulsaron a diplomáticos iraníes. Les dieron 24 horas para que se fueran del país y los declararon personas no gratas. Los saudíes, le pidieron a Estados Unidos que aumentara sus ataques y estudian sumarse a la batalla contra Irán. Tienen 250 mil soldados, aviones de última generación y poderosos misiles. Todos contra la locura de Irán que extorsiona al mundo cerrando el estrecho de Ormuz para todos menos para Rusia, China y España. Los misiles llevan fotos de Pedro Sánchez como agradecimiento del régimen terrorista. Sánchez es una suerte de abogado de los criminales de guerra, al igual que su compañero de partido, José Luis Zapatero fue defensor del narco chavismo.
Es muy triste que la Unión Europea no haya querido sumarse a la lucha contra los terroristas de estado. Ahora están amenazados por los misiles iraníes que tienen un alcance de 4.000 kilómetros y que pueden llegar cualquier capital del viejo continente, cada vez más viejo y menos continente. Hoy se cumplen 32 días de la guerra que viví en carne propia y en el terreno. Ojalá el valiente y culto pueblo persa pueda recuperar la libertad y expulsar a los criminales de guerra. Eso ayudará a combatir a los clérigos y a la islamofobia que generan. Miles y miles de habitantes de todos los países atacados están en contra de la dictadura de Irán y del terrorismo. Quieren vivir en paz y progreso en la región. Irán cada vez tiene menos potencia militar pero todavía es mucha. Su armada yace en el fondo del mar con el comandante y su estado mayor que fueron eliminados hace un par de días. Casi no tiene aviones. Pero se niega a frenar su plan nuclear que amenaza a la humanidad. El mundo está en peligro.
Editorial de Alfredo Leuco en El diario de Leuco por LN+
















