Entre derrumbes y desesperación: denuncian que el régimen chavista minimiza la tragedia en Venezuela

243

Con al menos 1.450 muertos y más de 50 mil desaparecidos, la tragedia en Venezuela sigue agravándose cinco días después del doble terremoto. En La Guaira, todavía hay edificios colapsados donde ni siquiera comenzaron los operativos de búsqueda, mientras en redes sociales crecen las acusaciones contra Delcy Rodríguez por ocultar la verdadera magnitud del desastre.


A cinco días del doble terremoto que devastó la costa central de Venezuela, el drama humanitario sigue creciendo entre escombros, demoras y denuncias de abandono. El balance oficial difundido por el gobierno de Delcy Rodríguez ya habla de más de 1.450 muertos y más de 3.000 heridos, pero la magnitud del desastre hace sospechar que la cifra real podría ser mucho mayor.

Las imágenes que circulan desde La Guaira, una de las zonas más golpeadas, muestran escenas de terror: personas corriendo mientras edificios enteros colapsan frente a ellas, calles convertidas en montañas de concreto y familias enteras buscando a sus seres queridos con sus propias manos. En muchos sectores, el rescate todavía no empezó.

La situación genera cada vez más cuestionamientos hacia la administración chavista. En redes sociales, miles de venezolanos acusan al régimen de ocultar la verdadera dimensión de la tragedia y de haber minimizado las cifras desde el primer momento, algo que —según sostienen— retrasó la llegada de ayuda internacional y complicó las tareas de asistencia.

Uno de los datos más alarmantes es que, en varios puntos de La Guaira, los equipos de rescate aún no lograron ingresar. Hay edificios completamente derrumbados donde ni siquiera comenzó la búsqueda de sobrevivientes, mientras crece la desesperación de familiares que esperan noticias entre ruinas y silencio.

Ante la falta de maquinaria pesada y personal especializado, civiles comenzaron a organizarse por cuenta propia. Con camionetas, palas y herramientas improvisadas, vecinos intentan remover escombros para abrir paso o encontrar personas atrapadas. En varios videos se ve cómo la población enfrenta sola una tragedia que parece haber superado por completo la capacidad de respuesta oficial.

Mientras el reloj avanza y la ventana para hallar sobrevivientes se achica, la presión sobre el gobierno aumenta. La pregunta que recorre Venezuela es la misma: cuántas vidas más podrían haberse salvado con una respuesta más rápida, más transparente y mejor coordinada desde el primer minuto.