La patria de Sarmiento – 11 de septiembre 2019

Hoy más que nunca, la figura de Sarmiento y su apuesta a la educación como revolución igualitaria nos ayuda. Es la contra cara de lo que viene mostrando un provocador del odio y la caricatura de la lucha de clases como es Juan Grabois.
Frente a la barbarie de la prepotencia y de la utilización perversa de los más pobres, en lugar de quejarnos solamente, nos vendría bien, sobre todo en este día revisitar la civilización de un prócer que nos puede iluminar el camino cuando muchos no ven la salida.
Domingo Faustino Sarmiento dijo que combatía para “poder escribir porque escribir es pensar y combatir, en consecuencia, es realizar el pensamiento”. Su opinión sobre Juan Manuel de Rosas nos puede servir a la hora de juzgar a todos los tiranos de todos los colores y de todas las latitudes: “Lo que la República Argentina necesita ante todo, lo que Rosas no le dará jamás, es que la vida y la propiedad de los hombres no estén pendientes de una palabra indiscretamente pronunciada o de un capricho del que manda”.
Y finalmente, me pongo de pié por la manera en que con un par de frases, definió casi un plan de gobierno: “Lo primero que debe atenderse en todo el país, es proporcionar a la clase más numerosa y menos acomodada, los medios que llenen sus primeras necesidades, particularmente aquellas que tienen directa influencia sobre la higiene y la salud: el buen salario, la comida abundante, el buen vestir, la libertad ilimitada, educan al adulto más que la escuela al niño.”
Habla de libertad ilimitada, de atender a los más necesitados y de no someterse a los caprichos de los autoritarios. Son los cimientos de la Nación que necesitamos construir. Porque además fue la honradez en persona.
Hoy es el día de Sarmiento, el maestro de la patria y el de todos los maestros con mayúsculas. Maestro de los maestros, como se dice cotidianamente. El talento e inteligencia de Domingo Faustino Sarmiento empujaron la movilidad social ascendente. La prueba es que nació en el Carrascal, un barrio pobre de San Juan, llegó a ser presidente de la Nación y murió a los 77 años tan pobre como había nacido.
Es la gran figura polémica de nuestra historia. Se puede hablar horas de sus grandezas y de sus miserias. No nos alcanzaría todo un año. Solo su obra escrita tiene 52 tomos y más de 15 mil páginas. Se puede decir que fue cascarrabias, mujeriego y que tuvo actitudes francamente discriminadoras sobre todo con los indios y los gauchos.
Durante el gobierno de Cristina, el intelectual camporista Juan Cabandié no anduvo con sutilezas para descalificar a Sarmiento: “Era de derecha”, sentenció. Le faltó agregar: “Como Macri”. Desde Paka Paka lo atacaban como si fuera el diablo. Menos mal que a ningún talibán kirchnerista se le ocurrió declarar de interés público y sujeto a expropiación a la calle Sarmiento para rebautizarla Néstor Kirchner quien nunca escribió un libro y del que se sospecha que tampoco leyó alguno.
Cristina hablaba hasta por los codos. Pero la presidenta y su gobierno en su momento no hicieron un solo comentario ni acto para recordar a Sarmiento. ¿Cómo les explicarán a los chicos porque es el día del maestro? ¿Quisieron borrar de la historia argentina a Sarmiento? ¿Son tan omnipotentes, autoritarios y caraduras?
Pero hoy debo rescatar lo mejor de su luz de educador. Un poema dice que “sembró escuelas como soles a lo largo de la patria”. Su dimensión de estadista lo llevó a fundar 800 escuelas en un país que según el primer censo que el propio Sarmiento ordenó padecía un drama: 7 de cada 10 argentinos eran analfabetos. En 1871, la población de nuestro país era de 1.836.000 personas entre las que se encontraban 194 ingenieros y 1.047 curanderos, por ejemplo. En ese país de la injusticia y la oscuridad, Sarmiento fue el motor de la educación como igualador social y como principal instrumento del desarrollo.
Eso no se lo vamos a terminar de agradecer nunca. Fue el mejor combatiente contra la ignorancia y eso solo lo coloca como uno de los principales impulsores de la democracia y de los derechos de los más pobres. Decretó la ley de enseñanza primaria obligatoria. ¿Se imaginan la aceleración del progreso que eso significó? Cuando asumió había 30 mil y cuando dejó la presidencia ya eran 100 mil los chicos que concurrían a la escuela. Es que eran leyes revolucionarias. Cambiaban la estructura de la sociedad y la hacían más justa y realmente progresista.
Le recuerdo solo algunos de los conceptos y valores que Sarmiento instaló para siempre en el inconsciente colectivo de los argentinos:” todos los problemas son problemas de educación.
Las escuelas son la base de la civilización.” Faltaban 30 años para el 1900 y Sarmiento ya decía que “se puede juzgar el grado de civilización de un pueblo por la posición social de la mujer”. Fue un verdadero visionario, un genio en su capacidad de enseñanza, un escritor colosal y un combativo periodista y político. Su concepto de educación para el desarrollo se adelantó un siglo. Gran parte de sus construcciones teóricas se siguen utilizando en la actualidad.
No quiso que el saber fuera un privilegio de pocos. Propuso que toda la República fuera una escuela. Apostó al progreso científico, a las comunicaciones. El correo y el ferrocarril en ese entonces eran catalizadores de las mejores ideas y soluciones concretas. Fue un férreo defensor de las libertades civiles y un opositor feroz a los dictadores. “Bárbaros, las ideas no se matan”, dejó grabado por los siglos de los siglos.
En su primer discurso presidencial dijo algo que todavía hoy tiene una vigencia impresionante y que es la síntesis más perfecta de lo que debería ser la política: “el gobierno está para distribuir la mayor porción posible de felicidad sobre el mayor número posible de ciudadanos”. ¿Qué me cuenta? Ojalá fuera el objetivo que guíe a todos nuestros gobernantes.
José Clemente, su padre fue peón de campo y arriero y combatió en las guerras por la independencia junto a Belgrano y San Martín.
Paula Albarracín, su madre, le quiso poner Domingo pero no pudo. Por eso en su partida de nacimiento figura como Faustino Valentín Quiroga Sarmiento. A los 4 años ya leía de corrido y a los 15, era maestro, tal vez su principal condición que no abandonó jamás. Hasta en la cárcel, mientras fue preso político, se dedicó a enseñar a sus compañeros de celda.
Y luego se convirtió en un monumento vivo a los docentes y no paró nunca de construir bibliotecas populares. El filósofo Tomas Abraham lo definió como el hombre más grande que dio esta tierra. Su himno que es el himno que nos ilumina reclama honor y gratitud para él y lo bautiza como corresponde: Domingo Faustino Sarmiento, Padre del Aula. Si San Martín fue el Santo de la Espada, Sarmiento fue el Santo de la palabra. San Sarmiento de la Educación.

La turbia grieta de De Vido – 10 de septiembre 2019

¿Qué significa cerrar la grieta? ¿Bajar los decibeles de la discusión ideológica? ¿Evitar todo tipo de insultos y descalificaciones? ¿Buscar consensos mínimos y administrar con racionalidad los disensos? En eso estoy de acuerdo. Ninguna familia, ninguna empresa o país puede crecer sin cohesión. Para desarrollar con inclusión y en forma igualitaria a la Argentina, necesitamos tirar todos para un mismo lado y no ventear la energía en peleas fraticidas. En eso estoy de acuerdo.
Son necesarios los acuerdos de estado. Pero no todos pueden participar de ese proceso de reparación de las heridas. La condición previa es que queden afuera los corruptos y los golpistas. El cierre de la grieta no puede hacerse sobre la base de la impunidad. No se puede hacer borrón y cuenta nueva sobre los que cometieron graves delitos. Eso sería edificar la realidad sobre pilares de barro. Eso sería un engaño para que una vez más no haya juicio, castigo y condena para los ladrones de estado y los autoritarios que no respetan la ley ni la Constitución. ¿Se entiende? Le doy un ejemplo bien de actualidad. Yo no quiero cerrar ninguna grieta con Julio de Vido, por ejemplo. No tengo nada que hablar con un delincuente que fue el ministro de Planificación de Coimas, Lavados y afines del cártel de los Pinguinos. De Vido y los corruptos y golpistas no pueden tener en la mesa un lugar junto a los dirigentes honrados y los que proponen una democracia republicana. Cerrar la grieta con De Vido es igual a impunidad y a libertad para robar y enriquecerse ilícitamente. La señal sería nefasta para la sociedad. Si no hay premios ni castigos no hay país posible.
Tengo cientos de ejemplos semejantes. Lo pongo a Julio de Vido porque justo hoy está en el centro de la información por varios motivos.
Primero, porque el juez Luis Rodríguez resolvió elevar a juicio oral y público la causa más turbia del ex ministro más turbio. Don Julio y su banda robaron más de 176 millones de pesos. Igual que en otras estafas utilizaron a las universidades y fundaciones para evitar licitaciones y hacer contrataciones directas con sobreprecios y delitos. En este caso es la regional Santa Cruz de la Universidad Tecnológica Nacional. Se llevaron parte del dinero de todos que era para poner en valor la mina de Rio Turbio en Santa Cruz. En la puerta de la empresa, hay una estatua de Néstor Kirchner con los brazos abiertos que a esta altura es un símbolo de la bienvenida que le dieron a los malandras que se llevaron la plata en miles de valijas.
De Vido está preso hace más de dos años por esta causa que es un manual básico de corrupción. Hace unos días la Cámara Federal rechazó su pedido de pasar a detención domiciliaria en la mansión berlusconiana que tiene en Zárate. Primero porque recién cumple los 70 años el 26 de diciembre y segundo porque los informes de los médicos de la cárcel de Marcos Paz dicen que sus enfermedades y dolencias pueden ser perfectamente atendidas en la prisión. De Vido piensa lo contrario, por supuesto. Estaba esperando que la evaluación del Cuerpo Médico Forense fuera favorable por su diabetes insulino dependiente, hipertensión arterial y una enfermedad vascular coronaria que dice que lo aqueja. Pero esta mañana, en forma sorpresiva, Don Julio desistió del beneficio de pedir la continuidad de su prisión en su domicilio. Presentó una carta muy dura contra el juez Claudio Bonadio porque, según su comunicado “ordenó un estudio de manera compulsiva, sin respeto por la dignidad humana y sin que estuvieran sus peritos”. De Vido no aporta pruebas pero asegura que fue sometido a un trato: “inhumano, cruel y degradante”.
Hay que recordar que De Vido se presentó como primer candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires en la lista del fascista Santiago Cúneo y sacó apenas 20.200 votos, algo asi como el 0,20% del padrón. Un fracaso y un papelón que habla del rechazo que provocan estas figuras.
Con ese señor no hay grieta que cerrar. Hay que cerrar bien las puertas del calabozo para que no salga y pague por sus delitos.
Porque De Vido fue el responsable de crímenes de lesa indignidad. El autor material. Pero está claro que la autora ideológica fue Cristina.
Fue tanto el océano de dólares sucios que robaron que alcanzó para todos y todas. De Vido robó para él y su familia. De Vido robó para la corona de la Reina Cristina y sus compañeros de celda, también robaron. La relación entre Cristina y don Julio nunca fue buena. Se despreciaban mutuamente. Pero eran socios en los negociados y las trampas. En su momento, don Julio quiso renunciar y Cristina, como una madrina de la mafia le dijo: “De acá solamente te vas preso o con los pies para adelante”. ¿Se entiende, no? Yo Cristina te hago meter en cana o te hago matar. No anduvo con vueltas la exitosa abogada que nunca ganó un juicio y lo perdió varias veces. Cristina todavía no emitió una palabra, un sonido gutural, ni un emoticón, ni un tuit por De Vido. Los diputados camporistas lo dejaron solo y ni siquiera bajaron al recinto en aquel día aciago para el arquitecto del sistema de corrupción. Por eso De Vido perdió en su momento la votación para desaforarlo 176 a cero. Eso don Julio no se lo olvida jamás en su vida. Y Lali, su esposa hace responsable de eso a Cristina de la cual fue muy amiga.
Tal vez por eso, Cristina dijo que no pone las manos en el fuego por De Vido. Pero de nada vale que corra, el incendio va con ella.
Le recuerdo que el ex super ministro del matrimonio Kirchner fue condenado a 5 años y 8 meses de prisión en el juicio por el siniestro de estación Once. Es la primera condena efectiva que se le aplica a quien, además, se lo inhabilitó a perpetuidad para ejercer cargos públicos.
De Vido escuchó la sentencia desde la cárcel.
En su delirio mentiroso, el gerente general del cártel de la corrupción K aseguró que sufre “una perversa persecución política, mediática y judicial”.
A los K no les tembló la mano en embarrar de actitudes mafiosas aun los símbolos más sagrados como pueden ser los pañuelos blancos de las Madres de Plaza de Mayo o los claustros universitarios. De hecho, entre la decena de causas que De Vido tiene en la justicia está la estafa de la Fundación Sueños Compartidos que fueron más pesadillas que otra cosa para que Sergio Schoklender, Abel Fatala y Hebe de Bonafini tengan que explicar lo inexplicable ante los tribunales.
No fue magia, fue mafia e impunidad kirchnerista.
Pero conviene recordar otras causas que nunca hay que olvidar: Gasoductos Odebrecht, Gas Natural comprimido, Renegociación de contratos ferroviarios, Subsidios a colectivos, Direccionamiento de la obra pública a su compañero de prisión: Lázaro Báez, Compra de trenes chatarra.
Y la última causa que es directamente alucinante por el nivel de impunidad que sentían. Escuche bien: don Julio, con su firma le pagó 70 millones de dólares a una empresa por la construcción de un gasoducto. Lo escandaloso es que del gasoducto no hay ni un ladrillo construido y que ese pago, repito de 70 millones de dólares, lo autorizó 8 días antes de irse del poder. Perdió la chaveta, la vergüenza y se quedó sin estómago. Ocho días antes de dejar el gobierno le regaló 70 millones de dólares a una empresa de Santa Cruz. ¿Qué me cuenta?
El contrato total era por 218 millones de dólares y se hizo sin licitación, ni auditorias, pero con sobreprecios y la obra nunca comenzó. Además ese contrato se firmó en 24 horas, dicen que es el que más rápido se firmó en la historia.
Estos muchachos de Cristina y Cristina no dejaron delito por cometer. Fueron el gobierno más corrupto de la historia democrática. Muchos artistas, defensores de los derechos humanos y universidades, lamentablemente, fueron utilizados como partícipes necesarios de varias estafas de este tipo. Algunos se dieron cuenta a tiempo y se eyectaron. Pero otros hoy siguen levantando las banderas de Cristina porque sueñan con convertir a la Argentina en la Venezuela chavista. Esa sería una novela negra, negra y sucia como la plata que robaron y lavaron con De Vido corrupción.
Con esos corruptos y golpistas no hay acuerdo posible. Solo que se sometan a la justicia. Eso es lo que corresponde. Con De Vido y los cientos de De Vidos que hubo en más de 12 años de cristinato, no quiero cerrar ninguna grieta. Nos separa un abismo de honradez y ética republicana. Todavía tengo esperanzas de construir un país menos turbio y más transparente. ¿Podremos?

Votos mata cuadernos – 9 de septiembre 2019

Los argentinos estamos en graves problemas. No solo por la inflación y la pobreza que no bajan o la ocupación y el consumo que no suben. De esos dramas, podemos y vamos a salir. Lo más complicado es la degradación moral. El “roban pero hacen” que se multiplicó hasta el infinito. Hay 12.200.000 compatriotas que votaron a Cristina en las PASO y no les importó en lo más mínimo que sea la mujer que más delitos cometió durante más tiempo en la historia democrática argentina. A muchos les dio un poquito de vergüenza y por eso no lo confesaron ante las encuestadoras. Pero superaron ese pudor y pusieron en las urnas los millones de votos que le permiten a Cristina tener muchísimas posibilidades de volver al poder para completar su objetivo de ir por todo. Insisto que el “roban pero hacen” de Carlos Menem se multiplicó por mil. Quedó hecho un poroto. Eso habla de una sociedad degradada en sus valores éticos y morales y de una apuesta permanente al pensamiento mágico de que un salvador llamado Diego va a salvar a Gimnasia del descenso y una salvadora llamada Cristina va a salvar a Argentina del descenso social y económico.
Es un pensamiento que está siempre destinado al fracaso. Es una forma de facilismo y pereza, una manera de lavarnos las manos y mirar para otro lado. ¿Cuándo vamos a entender que para que las cosas salgan bien en Gimnasia o en Argentina hay que hacer las cosas bien? No hay atajos. Nada bueno se logra sin sacrificios y sin honestidad. Lo que viene de arriba y fácil, se va enseguida. Ya deberíamos saber que a caballo regalado hay que mirarle bien los dientes.
¿Cómo es posible que a 12.200.000 habitantes no les interese que Cristina tenga 13 procesamientos, (un record mundial para alguien que fue dos veces presidenta), varios pedidos de prisión preventiva y que no esté presa junto a su banda solamente por el blindaje que le da la impunidad de los fueros parlamentarios.
¿Hay cierto nivel de síndrome de Estocolmo? Esto de creer que los que nos sometieron a la cleptocracia y el latrocinio son los que nos van a llevar por el buen camino. Esto de confiar en el que prendió fuego al país para que apague el incendio es algo incomprensible.
Dentro de pocas horas, el juez Claudio Bonadío va a elevar a juicio la causa de los cuadernos que Cristina definía con sorna como “el expediente de las fotocopias”. Hoy esa causa es la más importante de la historia de la mega corrupción de estado en democrática. Y se conoce como la de “los cuadernos” pero actualmente está absolutamente probada por el testimonio de 31 imputados colaboradores.
El fiscal Carlos Stornelli, hizo un trabajo riguroso de 678 páginas, está repleto de medidas probatorias. Son 525 entre “oficios a organismos, informes de inteligencia, declaraciones testimoniales, pericias sobre computadoras o memorias telefónicas, allanamientos y lista de vuelos oficiales”, entre otras.
Gente de la máxima confianza y cercanía de Cristina, Néstor y Máximo, como su contador Víctor Manzanares y 30 arrepentidos más dieron testimonios de todos los mecanismos del robo y de las coimas y del colosal enriquecimiento ilícito de la familia Kirchner, del cártel de los Pingüinos y de muchos empresarios cómplices. Todas estas denuncias fundamentadas fueron certificadas por la prueba recolectada. Cada palabra fue corroborada por la realidad. No hubo inventos ni fantasías. Todas son dolorosas verdades que prueban un mecanismo gigante de una asociación ilícita para el cobro de coimas como no hubo jamás en este país y casi sin antecedentes en el mundo. Pero más de 12 millones de personas se niegan a creer esa verdad y creen las mentiras de que es un invento del imperialismo, los periodistas y los jueces. Hay que ser muy fanático para negar una realidad tan concreta. Es algo así como “mentíme, que me gusta”.
¿Qué más hace falta para que nadie dude de que Cristina no es inocente ni decente?
Cuando se eleve la causa a juicio oral, el tribunal que salga sorteado deberá fijar la fecha del inicio. Es difícil que esto ocurra antes de fin de año. Por lo tanto Cristina deberá afrontar el juicio más grave de su vida como vice presidenta de la Nación, si ganan las elecciones o como senadora por la minoría, si Macri logra la muy difícil reelección.
A las órdenes de Cristina, el cártel fue liderado por tres organizadores: Julio de Vido, el gerente general, Roberto Baratta y Josesito López. A cargo del engranaje financiero, estuvo Ernesto Clarens y Carlos Wagner, fue el coordinador de todos los empresarios que participaron de la estafa. Le recuerdo que muchos de estos empresarios dicen que fueron obligados, extorsionados pero en muchos casos, ellos estaban felices de participar en esa cartelización nefasta. ¿Sabe por qué? Porque no estaban obligados a competir, ponían el precio que más le gustaba y le cargaban sobreprecios de hasta el 50% o más en algunos casos y de allí, salían las coimas, el retorno, o como usted las quiera llamar. ¿Se entiende? Los empresarios no pagaban las coimas de sus ganancias. De ninguna manera. La sacaban de los sobreprecios. Por lo tanto todos los argentinos pagamos esas malditas retornos.
La gran luchadora por la honradez, la diputada Graciela Ocaña, dijo hoy que todos los presos del kirchnerismo estafador van a salir libres el 10 de diciembre si Alberto asume la presidencia. Los detenidos en esta causa son 7: Julio de Vido, Roberto Baratta, Lázaro Báez, Cristóbal López, Fabián de Sousa, Oscar Thomas y en forma domiciliaria, con tobillera electrónica, Gerardo Ferrerya. También hay 172 procesados.
Estamos en un país con una fuerte instalación cultural del populismo facilista, corporativo y corrupto cuya religión es la trampa y la evasión. Por eso tenemos los dirigentes políticos que tenemos. Son paridos por nuestros riñones, a nuestra imagen y semejanza. No los importamos de Japón. Viven entre nosotros.
Como dijo Rodolfo Terragno: las mayorías pueden equivocarse. Pero aunque no tengan razón, tienen el derecho inapelable a imponer su voluntad. Eso no significa que no los critiquemos y vayamos contra la corriente. Si yo creo que Maradona es un remedio peor que la enfermedad para Gimnasia y que Cristina solo viene en búsqueda de impunidad y de eternizar a La Cámpora en el poder, debo decirlo con toda honradez intelectual. Tengo la obligación de analizar los resultados electorales pero también de expresar mis convicciones más profundas.
Llegó el fin de la instrucción en la causa de los cuadernos. Ya no hay nada que investigar. La justicia cree que está absolutamente probado que Cristina ahora y Néstor antes fueron los jefes de la asociación ilícita destinada a cobrar coimas durante años y por millones de dólares.
Esto es solo la punta del iceberg. La estafa de los pingüinos buitres al pueblo pobre de la patria tiene dimensiones colosales. Y en muchos casos, está probado que ese dinero sucio e ilegal iba a tres lugares básicamente: a la quinta de Olivos, al departamento de Juncal y Uruguay y a la casa de María Ostoic, la madre de Néstor. Se sintieron tan impunes que dejaron los dedos pegados por todos lados.
Ya nadie puede dudar que Cristina fue la “jefa” que sucedió a Néstor, el jefe.
Está claro que cuando Néstor se murió, ella asumió la conducción política de su espacio pero también la gerencia administrativa de coimas, lavado y mega corrupción de estado.
Cristina está cercada legalmente. Encima le han descubierto 14 propiedades nuevas sin declarar. La mayoría, por alquiler o construcción, ligados a Lázaro Báez. Acaban de comenzar las indagatorias precisamente por la distribución de la obra pública y Cristina y Lázaro están asociados en el delito, aunque a ella la autorizaron a declarar en último día. Pero Cristina confía en que los votos derroten a los cuadernos. Que las urnas superen a la ética. En Misiones, al final de su acto, bailó una cumbia que dice que “Macri y Vidal ya fueron y que si vos querés, Larreta también”.
Todos los caminos de la corrupción conducen a Cristina. Ningún gobierno democrático cometió tantos delitos por tanto dinero y por tanto tiempo. Las pruebas que hay en todos los expedientes son demoledoras. Pero no hay peor ciego que el que no quiere ver.
En los cuadernos de Cristina está escrito que ella quedó atrapada y sin salida entre la posibilidad de volver al poder por la urnas, o ir a la cárcel por la verdad y la justicia. Del pueblo argentino depende.