No asesinen a López – 20 de agosto 2018

Quiero hacer una alerta: es muy importante cuidar la vida de los arrepentidos. Sería una doble tragedia explosiva que José Francisco López, Claudio Uberti, Ernesto Clarens y Carlos Wagner aparecieran ahorcados en su celda o muertos por haber consumido veneno en la comida, por ejemplo. Digo doble tragedia porque siempre la muerte de alguien lo es y también porque en este caso tendría la dimensión del encubrimiento y el intento de lograr impunidad para la banda criminal que se dedicó a saquear al país en la mayor corrupción organizada desde el estado en todo el mundo.
Hay que cuidar la vida de los que se jugaron la vida confesando delitos gravísimos y confirmando que todos los bolsos repletos de dólares sucios iban a parar a las manos de Néstor y Cristina.
Tal vez alguno piense que estoy exagerando. Pero hay algunos crímenes nunca aclarados y otros muy sospechados que salpican la trayectoria mafiosa de la familia Kirchner. No es una casualidad ni una frivolidad que tanto José López como Claudio Uberti y Norberto Oyarbide hayan expresado su temor por lo que les pudiera pasar a ellos y a su familia. El ex juez dijo que lo había agarrado del cogote y en un momento agregó: “Si me tienen que matar que me maten”. Uberti pidió custodia y Cristina le dijo que era un funcionario de cuarta categoría. López ahora integra el programa de testigos arrepentidos y su paradero siempre será secreto. Es para preservar su vida. Para que nadie lo mate y para que nada raro le pueda pasar. Son testimonios del corazón del poder cleptocrático y verdaderos pilares de la investigación. El pánico que José López mostró desde el primer día cuando apareció con casco y chaleco antibalas fue muy notable. López fue parte principal de ese sistema delictivo y por lo tanto sabe que es lo que los K son capaces de hacer.
El cumplía órdenes de Julio de Vido, el Gerente de las Coimas y la Corrupción, que manejó 126 mil millones de dólares y del matrimonio K. Son pingüinos ladrones o mejor dicho buitres ladrones de la primera hora. Cuando don Julio que está preso y no va a salir jamás, se quiso ir del gobierno de Cristina por tanto maltrato y desagradecimiento, Cristina no anduvo con vueltas: “De acá solamente te vas con los pies para adelante”. Ese lenguaje del hampa traducido significa: sabes tanto que si te queres despegar te vamos a matar. Me hizo acordar cuando Cristina dijo que “Hay que temerle solo a Dios y un poquito a mi”:
José López está preso hace dos años y hoy está custodiado por un grupo de elite llamado “Los Lobos” y muy poca gente sabe dónde pasa sus días. Igual que Leonardo Fariña. Cristina dijo que Uberti era de cuarta. Pero, ¿Que puede decir de José López que le llevó cataratas de dinero ilegal de las extorsiones a su casa durante 27 años? ¿Escuchó bien? Hace 27 años que José se ensucia las manos para enriquecer al matrimonio Kirchner. Empezó allá lejos y hace tiempo, en el año 1991, como vocal en Vialidad en Río Gallegos. La foto de aquel entonces lo muestra flaco, con el rostro fresco y las ambiciones a flor de piel. Hizo toda la carrera delictiva de la mano de Néstor y Cristina. Fue el encargado de cobrar y pagar las coimas y los sobornos, solamente en el área de la Obra Pública. En el transporte, el capo era Ricardo Jaime, en la energía Roberto Baratta y en los peajes y los negociados con Venezuela, Claudio Uberti. Los Kirchner eran y son ladrones, pero muy organizados.
El que primero se quebró fue el lugarteniente de José López. El arquitecto German Nivello confesó que le llevó millones a Baratta de parte de su jefe. Pero el también gozaba de un nivel de vida espectacular difícil de justificar, como una fiesta familiar en el Hotel Faena.
El momento estelar de Lopecito fue cuando llevó los 9 millones de dólares al convento de General Rodríguez. Su alma generosa los quiso donar a las monjitas que no eran monjitas en el monasterio que no era monasterio. Lástima para él, que lo hizo a la madrugada, que llevó un arma y que lo filmaron y lo agarraron in fraganti, con las manos en la masa.
Los Kirchner lo quisieron hacer pasar como el único ladrón. Como la única oveja negra de los pingüinos impecables. El no mintió: dijo que era plata de la política. Pero calló por miedo a que lo maten o que le pase algo a su familia. Se cosió la boca. Hay fuentes del servicio penitenciario que cuentan que José López se quebró mientras estaba mirando mi programa en TN. El martes pasado puse al aire el video en el que Cristina, casi gana el Martin Fierro a la peor actuación cuando finge que se quiebra, hace como que llora y dice que lo odió a José López. Que pensó en esos pibes revolucionarios que se tatúan al rostro de ella o de Néstor al lado del de Perón o del Che y a partir de ahí lo odió. Nos quiso engañar como que esa solo robo manchaba el gobierno sano y limpio de ella y su marido. Otra mentira gigantesca y sobreactuada.
No lo puedo confirmar porque me lo contó el pariente de un carcelero que estaba a dos metros de López. Dice que López a los gritos dijo: “Así que me odias Cristina, ahora me odias y me dejaste solo después que te llevé una fortuna colosal durante 27 años. Ahora vas a ver…”. Y al otro día pidió ir a vomitar todo lo que sabía con el fiscal Carlos Stornelli. Fue un torbellino de declaraciones durante horas.
Parece una serie de “El Padrino patagónico” o del “La patrona del mal”. Pero todo es real. No es ficción. No fue magia. Fue mafia.
Yo le hablé del miedo a morir. Es algo muy superior al robo o a la estafa. El crimen suele ser producto de situaciones inmanejables de transas o comportamientos que deben ocultarse a riesgo de que se desmorone todo lo que construyeron. Son pases de factura, venganzas, castigo a las traiciones.
Conviene alumbrar lo que pasó.
En una ocasión el valijero arrepentido Leonardo Fariña expresó también su miedo a ser asesinado. En realidad él dijo “limpiado”. Y puso como ejemplo la muerte de Vittorio Gotti: “Averigua como murió Gotti y después me contás sin son capaces o no de limpiar gente”:
Vitttorio Gotti murió el 6 de abril de 2004 en un sospechoso accidente en la ruta de Punta Arena. Conocía cada curva de memoria y falleció junto a su esposa después de una pelea feroz con Néstor y Lázaro Báez por la empresa constructora de su propiedad. Esa compañía después fue el germen de la portentosa Austral Construcciones. ¿Sabe quién gerenció la empresa en la transición? Ernesto Clarens, ¿Le suena? El pirata de las finanzas de Néstor que ahora también es arrepentido.
Raúl “Cacho” Espinosa fue asesinado de un balazo en la puerta de su casa. Fue el 30 de enero de 2003 y a su lado, aterrada estaba su esposa embarazada de 5 meses. “Cacho” le gritaron para asegurarse que era él y lo liquidaron de un tiro. Típico de los crímenes por encargo porque no le robaron nada. Diez días antes Espinosa le había contado a Elisa Carrió como la empresa pesquera Conarpesa a la que él había pertenecido financiaba la campaña electoral de Néstor Kirchher, entre otros delitos. Escuche bien: la causa, que era una brasa ardiente en Chubut, pasó por las manos de 24 jueces. Hoy no se sabe nada. Todo prescribió.
Eduardo Taiano, el fiscal que en tres oportunidades evitó apelar las causas que sobreseían de enriquecimiento ilícito al matrimonio Kirchner por inexistencia de delito, sufrió el día clave el secuestro de su hijo. Los expedientes se cerraron, se garantizó la impunidad de Néstor y de Cristina y el hijo de Taiano fue liberado sin que le robaran un centavo. Lo mantuvieron en cautiverio hasta que su padre firmó lo que firmó. El propio Juez Norberto Oyarbide, en aquella oportunidad explicó que Taiano no apeló y lo podría haber hecho para mantener abiertas las causas. Otro fiscal, Guillermo Marijuan, sufrió las amenazas a sus hijas. Le avisaron que las iban a matar y le dijeron que recordara lo que le pasó al hijo de Taiano con su verdadero nombre pese a que jamás había trascendido públicamente.
Sebastián Forza, Leopoldo Bina y Damián Ferron fueron fusilados y arrojados a un zanjón. Se conoció el caso como el Triple Crimen de General Rodríguez. Habían estado vinculados al tráfico de efedrina y a los aportes de campaña de las droguerías a la campaña electoral de Cristina. Los tres detenidos actualmente por esos crímenes y por la triple fuga que protagonizaron son los hermanos Martin y Cristian Lanatta y Víctor Schillaci. En el actual juicio oral, Martin dijo que “Aníbal Fernández era el responsable intelectual de triple asesinato y el ideólogo de la fuga”. Lanatta trabajó como puntero de Aníbal en Quilmes y luego en el RENAR (Registro Nacional de Armas) cuando lo presidía Andrés Meiszner, hijo de Jose Luis y socio de Aníbal en el estudio jurídico. Los Lanatta otorgaban a cambio de coimas permisos especiales para portar armas. Anibal y Meiszner padre fueron las máximas autoridades del club Quilmes y luego fueron derrotados por paliza en las elecciones donde sus rivales sacaron el 77% de los votos. Ambos fueron piezas claves en el armado junto a Julio Grondona de Fútbol para Todos con la bendición de Cristina. Meiszner estuvo preso por el Fifagate:
Alberto Nisman fue el fiscal asesinado de un balazo en la cabeza según la pericia de la Gendarmería. Es muy conocido el caso pero digamos que había denunciado a Cristina y otros cómplices por haber protegido a los terroristas que volaron la AMIA. Horas antes de exponer ante el Congreso, Nisman apareció muerto en su departamento.
Los temores a morir expresados por Oyarbide, Uberti, López y De Vido entre otros, tienen fundamento.
Creo que ya es hora de que hablen algunos protagonistas claves que callaron y que fueron honestos como Sergio Acevedo y el juez de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rossatti.
Podrían sumar algunos datos sobre le mecanismo perverso. Acevedo renunció como gobernador de Santa Cruz cuando le quisieron imponer una obra con coimas y se fue a trabajar de profesor en Caleta Olivia y abandonó la vida pública, tal vez por temor a sufrir represalias. Rossati era ministro de justicia y cuando lo obligaban a construir cárceles con las mismas coimas que el resto de las obras públicas, renunció y se fue a su casa. Dos gestos de dignidad que hoy podrían tener un aporte importante a las investigaciones.
Para que Nunca más haya corruptos en el gobierno. Y para que nunca más nadie tenga miedo a ser asesinado o a que los suiciden. El miedo es el peor veneno de la democracia. Y el miedo a morir es el paso previo a las tiranías.

Necesitamos a San Martín – 17 de agosto 2018

Hay que rendirle homenaje a don José de San Martín y a aquellos heroicos mendocinos, sanjuaninos, puntanos y riojanos que pusieron el pecho y se jugaron el pellejo al grito de “Viva la patria”.
Don José de San Martín es, por lejos el argentino más grande de todos los tiempos, el padre de la Patria. Cruzó la imponente cordillera de Los Andes a un promedio de 3.000 metros de altura y con 5.200 soldados llenos de coraje y patriotismo pero con graves dificultades de todo tipo. Fueron constantes los problemas de alimentación, de traslado y de vestimenta que padecieron. Tenían 10 mil mulas, 1.600 caballos, 600 vacas, 22 cañones, 5 mil fusiles, 900 mil cartuchos, 1.100 sables y unos corazones así de grandes. Es que el motor emancipador fue más fuerte. Liberar al continente era una utopía en marcha.
Aunque el feriado se haya trasladado al lunes, hoy se cumplen 168 años de la muerte de San Martín. Por eso hoy lo necesitamos más que nunca. ¡Qué bien que nos vendría en estos tiempos de cólera y twitter su sabiduría y su coraje patriótico! Qué bien que nos vendría que bajara del bronce o se escapara de los libros para darnos cátedra de cómo ser un buen argentino sin robar ni perseguir a nadie ni sembrar el odio entre los hermanos. Porque todavía vive en el corazón de los argentinos. Porque todavía lo necesitamos para recuperar la confianza en nosotros mismos.
Hablaba un poquito con la zeta producto de los 25 años que pasó entre españoles y, por pedido de la tropa, no era extraño verlo al lado del fogón, cantando y pulsando la guitarra. Se hacía respetar y ejercía el mando con firmeza porque daba el ejemplo de valentía y como estratega. Pero nadie le quitaba el placer de comer un puchero, charlando con el cocinero sobre los secretos de los aromas y los sabores o comer un asado a cielo abierto en plena cordillera de los Andes. Mientras, la cruzaba en mula, en caballo o en camilla en la más grande epopeya americana que se recuerde. Solía abrir los bailes con el minué porque era un prócer de carne y hueso. Y algunos dicen que don José tenía fama de don Juan.
En Ecuador dos monumentos mostraban la cara más luminosa y la más corrupta de la Argentina. En Quito, frente a la sede el Unasur, la estatua de Néstor Kirchner, una vergüenza ajena que por suerte va a ser removido por ley del Congreso. Y en Guayaquil, el glorioso San Martín con Simón Bolívar como padres de la verdadera patria grande latinoamericana que tiene que dejar afuera a los corruptos y los golpistas.
San Martín, al revés de los Kirchner, era austero y honrado hasta la obsesión. Incluso le hizo quemar a su esposa Remedios los fastuosos vestidos de Paris que tenía porque decía que no eran lujos dignos de un militar. Manejó cataratas de fondos públicos y murió sin un peso. En su testamento se negó a todo tipo de funerales. La muerte lo encontró en el exilio, casi ciego, muy lejos de Puerto Madero en todo sentido. Permítame un comentario dolorosamente irónico: igual que ahora, ¿No? Usted me entiende.
Don José de San Martín fue un ejemplo de rectitud cívica en tiempos de traiciones, corrupción y contrabando. Enseñó a no discriminar predicando con el ejemplo: creó el regimiento número 8 de los negros y después les dio la libertad tal como se los había prometido a sus queridos faluchos.
Estamos hablando de alguien que como primer acto de gobierno en Perú aseguró libertad de prensa y decretó la libertad de los indios y de los hijos de esclavos y encima redactó el estatuto provisional, un claro antecedentes de nuestra Constitución tan humillada durante demasiado tiempo. Su gran preocupación fue no concentrar el poder y por eso creo el Consejo de Estado y se preocupó para que el Poder Judicial fuera realmente independiente. Repito, insisto: Igualito que en la década ganada por los buitres pingüinos ¿No? Igual que Néstor y Cristina que solo se preocuparon por apretar a cuanto periodista dijera alguna verdad, por aspirar a la suma del poder público eternamente y por manipular la justicia hasta ponerle la camiseta partidaria. Una de las enseñanzas más maravillosas que nos dejó tiene que ver con su rechazo al silencio temeroso generado por todos los autoritarismos: “Hace más ruido un solo hombre gritando que cien mil que están callados”. Y una de las máximas que le dejó a su hija Merceditas habla de amar la verdad y odiar la mentira.
Por eso, cuando nombro a San Martín me pongo de pié y lo venero. Y creo que hoy más que nunca nos puede servir cómo mensaje de unidad en esta Argentina partida. Porque San Martín vive eterno en el corazón de su pueblo. Grande entre los grandes. Es el argentino más amado por los argentinos.
Qué bien que nos vendría ahora ese San Martín convencido de que la educación era la forma más profunda de soberanía. Decía que la educación era más poderosa que un ejército para defender la independencia. Es que San Martín era un militar y un guerrero de una capacidad extraordinaria.
Pero también un demócrata cabal. El principal lema de la Logia Lautaro que el redactó dice textualmente: “No reconocerás como gobierno legítimo de la patria sino a aquel que haya sido elegido por la viva y espontánea voluntad del pueblo”. Las maestras del primario siempre nos recordaron que jamás desenvainó su sable contra sus hermanos ni por razones políticas y eso que varias veces se lo ordenaron. Disciplina, sí. Obediencia debida, no. En una carta que le mandó al caudillo santafesino Estanislao López que convendría leer en voz alta a nuestros hijos un par de veces al año le dice: “Divididos seremos esclavos”. Justo hoy que estamos tan enfrentados, tan fragmentados como sociedad. Su entrega hacia los demás se puede llevar como bandera hacia la victoria.
Justo hoy que padecemos una grieta, una fractura social expuesta como herencia K que tanto tiempo nos va a llevar cerrar. Justo hoy que toda la mugre de las coimas y la delincuencia de estado aflora a la superficie.
San Martín era el que se bancaba con una valentía increíble su solitaria lucha contra el asma y el reuma. El que se levantaba tempranísimo para poder tolerar sus úlceras gástricas que lo llevaban a fumar opio para calmar los terribles dolores que tenía.
Le sintetizo el tipo de dirigente que nos dejó San Martín con su ejemplo: Respeto por la libertad de expresión, independencia de poderes, austeridad republicana, honradez a prueba de bala, coraje y estrategia y un profundo amor para una patria de todos y para todos.
Y nuestros granaderos aliados de la gloria, inscriben en la historia, su página mejor, dice la Marcha de San Lorenzo. San Martín es el padre de la patria y nosotros, sus hijos, debemos honrar su memoria tratando de multiplicar sus valores y de construir una Argentina a su imagen y semejanza. Llegó la hora de ponernos de pié. Ya pasaron 168 años de su muerte.Tenemos que hacernos cargo y juramentarnos. Es la ley de la vida. Sin nuestro padre tenemos que construir una patria justa para nuestros hijos.
Para reafirmar nuestra identidad y para que siga sembrando utopías libertarias en el seno de nuestro pueblo y por todos los rincones de nuestra bendita Argentina. Para que nos siga uniendo en el medio de tanta división. Porque San Martín es nuestro. Y nos puede ayudar a sacar los mejor de nosotros. Para que nos siga iluminando aún en los momentos más oscuros.

Matrimonio K: el malo y la mala – 16 de agosto 2018

Hace varios años que vengo diciendo que el gobierno del matrimonio Kirchner fue el más corrupto de la historia democrática argentina. Algunas personas me sugirieron que estaba exagerando. Pero yo insistía. Lamentablemente, me quedé corto. A partir de ahora y con la nueva información disponible, podemos decir (sin temor a equivocarnos) que la banda criminal que gobernó este país y saqueó al estado durante más de 12 años, produjo la mega corrupción más voluminosa del mundo. Solo es comparable con lo que robaron algunos dictadores africanos o el matrimonio dictatorial de Ferdinand e Imelda Marcos en Filipinas. Claro que ellos estuvieron 21 años en el poder. Imelda fue condenada a 24 años de prisión y se hizo famosa en el mundo por sus lujos extravagantes. Le decomisaron 156 obras de arte (como las de Carlos Wagner, pero de otra categoría). Hablo de cuadros de Picasso, Van Gogh, Monet, Miguel Angel, Goya y Joan Miró, entre otras maravillas. Cuando le dictaron la sentencia, mientras sostenía un rosario de oro dijo compungida: “He servido a mi país, especialmente a los más pobres e indigentes”, sin reparar en algunos gustitos que se dio como 15 abrigos de visón, 508 vestidos de alta costura, 1000 pares de zapatos y carteras y bolsos. Todo eso comprado con dinero robado al pueblo. Habían logrado un patrimonio de 35 mil millones de dólares.
Por eso le digo que los Kirchner están en las ligas mayores, en el top ten de los ladrones de estado más importantes del planeta. Eso a esta altura ya no tiene discusión. Son demoledoras las confesiones de Claudio Uberti, un hombre del riñón del mecanismo de recaudación ilegal y mafioso:
• El día que murió Néstor, en el departamento de Juncal había 60 millones de dólares. No había lugar ni para entrar por el volumen de valijas y Cristina, obviamente estaba presente como siempre.
• Los bolsos que llevaban en los aviones oficiales, como el Tango 01, a Rio Gallegos desbordaban de dólares.
• En su casa del sur tenían una bóveda que habían comprado al Banco Hipotecario. Este dato fue corroborado por el anterior propietario de la casa.
Pero hoy no quiero hablar de los detalles del robo del siglo que hizo la asociación ilícita pingüina liderada por Néstor y Cristina.
Hoy quiero hablarle de ellos como personas. En varias editoriales dije que lo peor del matrimonio K no era su ideología que además es muy difusa y más líquida, incluso que la del peronismo. Fueron menemistas (compartieron 7 veces la boleta electoral con Carlos), fueron duhaldistas y en los 70 simpatizaron con Montoneros. Lo más condenable, además de su condición de delincuentes seriales, es que eran muy malas personas. Siempre lo dije porque la propia gente de su entorno lo confesaba en voz baja.
En este plano, las revelaciones de Uberti son de antología.
• Néstor una vez le pegó un cachetazo porque si, en un viaje en avión. Se dio vuelta y lo calzó mientras le decía: “Te voy a hacer cagar”. Un signo de maltratador y golpeador que intentaba marcar por miedo y sumisión quien era el que mandaba. Y eso que Uberti le llevaba 150 mil dólares por mes de cada concesionario de peaje. Es decir, casi 11 millones de dólares por año, solo por los peajes.
• Otra vez, Rubén Zacarías, jefe de protocolo y complicado en el caso de efedrina, se demoró en entregarle los diarios a Néstor. El ex presidente fue escueto en su orden a Daniel Muñoz: “Pegale tres”. Y el secretario Muñoz que murió con inversiones inmobiliarias en Miami por 65 millones de dólares, le dio tres puñetazos en el estómago a Zacarías que quedó en el suelo retorciéndose de dolor. Néstor lo dejó tirado en la habitación y le dijo: “Esto es para que sepas que hacemos con los traidores”. Por algo Uberti tiene miedo y pidió protección policial.
• El día que Uberti no consiguió cambiar los billetes y le llevó la valija llena de pesos en lugar de dólares o euros, Néstor se brotó de furia y a los gritos le pegaba patadas al bolso. Los billetes volaron por el aire en el despacho presidencial de la Casa Rosada y Néstor le robó hasta la valija y la birome a Uberti.
• Otra vez le dijo: “Salí a buscar plata blanca que Cristina necesita para seguir construyendo “esa poronga” de “Los Sauces”, el hotel que estaba al lado de su casa en Calafate.
• El día de su cumpleaños Uberti estaba en Pinamar festejando con su familia. Néstor le ordenó que lo fuera a ver de inmediato. Uberti viajó 4 horas a la Capital y luego Néstor lo hizo esperar otras 4 horas para decirle una pavada. Sometimiento, humillación.
• Uberti declaró algo antológico: “trabajar con Néstor era un suplicio. Pero con Cistina era mucho peor”.
• Varias veces Néstor despertaba a Daniel Muñoz en plena madrugada. Se le tiraba encima de la cama para asustarlo y le pedía cualquier tontería.
• A Roberto Lavagna lo llamaba “El Pálido”, se burlaba de su honradez y una vez quiso tocarle la cola como hacía con casi todos y el ex ministro le paró el carro y se hizo respetar.
• A Julio de Vido, Néstor varias veces le pegó cachetadas delante de todo el mundo y lo mandaba a comprar cigarrillos en Río Gallegos.
• Tal vez por eso, De Vido, su cómplice de toda la vida, llamaba a Néstor como “El Malo”, o “El Ruso”. El resto de los colaboradores le decía “Cuervo” y no “Pingüino”, un apodo simpático que el instaló. Ya se sabe que su comportamiento fue más de buitres que de pingüinos. Aves carroñeras insaciables en su codicia colosal.
Cristina no se quedaba atrás en su altanería y maltrato hacia los demás. Eran tal para cual y se faltaban el respeto mutuamente. Mariana Zuvic en su libro habla de violencia de género.
Al matrimonio no se le conocen amigos. Solo tienen intereses. Plata y poder como enfermedad obsesiva.
Todo el mundo escuchó los audios de como Cristina insultaba a su felpudo preferido, Oscar Parrilli. Le decía “pelotudo”. O a José Luis Gioja, presidente del PJ al que mandaba a “suturarse el orto”. Es muy triste e indigno que ambos hoy todavía le sigan chupando las medias a quien los redujo poco menos que a la servidumbre.
La dinastía K fue fundada por una pareja de malas personas, que no demuestran afecto ni por sus hijos ni por sus nietos. Al contrario, los complicaron en la corrupción. Empujaron a Máximo y Florencia a la hoguera de los tribunales. Todo lo que toca Cristina, lo divide. En todos lados genera una fractura producto del odio que inocula. Es que se apropian de todo. Son dueños y señores de las instituciones. Son señores feudales.
Las escuchas, confirman que la verdadera Cristina es la que no tiene amigos, la intolerante y desagradecida que es capaz de insultar con el peor de los insultos, aún a militantes propios como Remo Carlotto. Y decir que Gustavo Menéndez, el jefe del PJ bonaerense es “una porquería”.
Margarita Stolbizer le contestó con ironía en un tuiter: “Feliz cumpleaños, Cristina. De parte mía y de mi santa Madre. Y que Dios te devuelva todo lo que me has deseado y que los jueces te obsequien todo lo que te mereces”.
Es que Cristina Elisabet calificó a Stolbizer como “gorda hija de puta a la que hay que sacudir”. Así nomás. Es en el fragmento en donde le ordena a Parrilli que le salgan a pegar a Sergio Massa porque “habla bien de Macri en TN y mal en C5N”. Es bizarro pero absolutamente real. Son escuchas autorizadas por la justicia que se filtraron al periodismo. ¿Cómo es posible que se dejen humillar así? Hay una dignidad que tiene el hombre que si no la tiene, no puede pelear por la dignidad del pueblo.
Cristina dice en las escuchas que el mejor, el verdadero peronista era Carlos Menem y no Cafiero que había pactado con Alfonsín. Al venerable Antonio Cafiero lo define como “viejo choto”. Es más, confiesa que ella había elegido a Menem y que su marido la obligó a apoyar a Antonio Cafiero. Y pensar que algún nieto de Cafiero hoy milita para ella. ¿Cuántas mentiras? ¿Cuántos engaños? Sincericidios a granel.
La voz de Cristina insultando a la madre de Remo Carlotto no tiene desperdicio. Porque la madre es Estela, jefa de las Abuelas de Plaza de Mayo y ella lo llama “hijo de puta”. Insisto con lo que dije en su momento: no le dice hijo de puta a Videla o a Etchecolatz. Se lo dice a un diputado cristinista porque se pasó al movimiento Evita. ¿Escuchó bien? No es que Remo traicionó y se fue al PRO o al radicalismo. Y ¿qué le contesta Parrilli ante semejante ataque? Levanta la apuesta: Remo es un forro de mierda, le dice. ¿Se da cuenta de la gravedad de todo esto? Si a alguien tan cercano tratan de esa manera, se imaginan lo que piensan, dicen y hacen contra Jorge Lanata o algún otro periodista independiente?
Por eso el pueblo quiere que todo el mundo pague por lo que hizo y que nadie tenga coronita. Ni siquiera la reina Cristina. La mala, la viuda del malo.