Jaime, delincuente K – 15 de marzo 2017

Ricardo Jaime está más preso que nunca en un pabellón de la cárcel de Ezeiza. Lo acompañan otros tristemente célebres ladrones kirchneristas como Lázaro Báez. Jaime es un delincuente que ya confesó dos delitos, mientras que la justicia le probó una tercera violación de la ley.
La novedad es que hoy, el fiscal Federico Delgado, pidió la elevación a juicio oral de la causa que investiga la compra de trenes chatarra en lo que definió como “un verdadero saqueo al estado”. Dice el dictamen que está comprobado que además de haber comprado material rodante –buena parte inutilizable- por unos 100 millones de euros hubo pago de coimas que llegó a manos de Jaime y su testaferro Manuel Vázquez.
Hace años que Jaime viene acusando al periodismo de mentiroso. Finalmente, los colegas que lo investigaron tenían razón.
Jaime reconoció que recibió coimas por parte de dos empresas a las que debía controlar. Una de ellas le pagaba con viajes en avión a distintos destinos y otra se hacía cargo del alquiler de dos lujosos departamentos. ¿Se entiende la gravedad del tema? Un funcionario que debía velar por la seguridad y la eficiencia en el transporte para todos los argentinos no controlaba nada. Miraba para otro lado y a cambio recibía viajes y alquileres. El tercer delito por la que ya fue condenado es por haber robado pruebas que lo incriminaban en medio de un operativo policial.
No hay que olvidar que el fiscal Fernando Arrigo pidió para el ex funcionario de Néstor y Cristina 11 años de prisión por su irresponsabilidad en el siniestro de la estación Once. A Jaimito se le viene la noche. La sumatoria de penas y las causas que todavía faltan lo eternizarán inexorablemente a un calabozo.
Le aclaro que Jaime ya está procesado por enriquecimiento ilícito porque no pudo justificar una fortuna de 12 millones de pesos.
Es una señal positiva, un tiro para el lado de la justicia. Jaime es un icono del gobierno más corrupto de la historia democrática. Robaba directamente para la corona de Néstor Kirchner.
Hay que recordar que con sus más de 20 causas abiertas por corrupción es uno de los ex funcionarios record en esta materia en toda la historia judicial argentina.
Ese triste record lo convierte en un emblema. Es cierto que por ahora su única condena firme fue por intentar robarse unas pruebas. Pero hay que recordar que Al Capone fue a prisión por falsear su declaración de impuestos. La primera condena a Jaime, por más leve que sea, por más en suspenso y por más que sea apelada, fue un paso político importante. Ya se sabe que para recorrer 100 kilómetros hay que dar un primer paso. Y eso es lo que ocurrió con Ricardo Jaime en su momento. Ahora hay una nueva espada de Damocles sobre su cabeza.
Es el semáforo que hay que estar mirando para ver como circulan todas las causas de corrupción que ensucian a este gobierno. Jaime está acusado de distintos delitos. Sobre todo de haber recibido coimas y regalos como autos, aviones, yates y alquileres de empresarios beneficiados por montañas de subsidios millonarios que Jaime debía controlar. Pero lo más grave, lo imperdonable es la causa por la tragedia de Once. Como bien la caratuló el periodista Omar Lavieri, “es corrupción seguida de muerte”.
La corrupción, la estafa, el choreo, las coimas, el enriquecimiento ilícito, llámele como quiera, siempre es incompatible con la ética de cualquier gobierno que se diga progresista. Y mucho más si en estos negociados se asociaron con empresarios como los hermanos Cirigliano o sindicalistas como José Pedraza, preso por el asesinato de Mariano Ferreyra, el militante del Partido Obrero.
Un sector de los jueces y fiscales fue presionado, perseguido, y vigilado por el ex gobierno y sus aparatos de inteligencia, como si se tratara de peligrosos enemigos. Muchos de esos funcionarios judiciales ahora sienten que pueden ir a fondo con mayor tranquilidad. Esto es lo que simboliza Ricardo Jaime. Porque no es un funcionario del montón que cobró una coima y chau, como puede haber en cualquier gobierno. No es una funcionaria como la condenada ex ministra de Economía, Felisa Miceli que no pudo explicar de dónde sacó el dinero que tenía escondido en el baño. No se trata de los hermanos Schocklender que con Hebe Bonafini transformaron millonarios aportes del estado en pesadillas compartidas. Ni siquiera es Juan José Zanola que con la mafia de los medicamentos participó también del sistema de financiamiento de la campaña electoral de Cristina Fernández. Lo de Jaime es peor aún que la avalancha de expedientes que se viene sobre el ex vicepresidente Amado Boudou. El caso Jaime integra el mismo equipo que el de Lázaro Báez. Porque ambos “robaron para la corona”. Ambos son parte de los mecanismos corruptos que malversaron fortunas desde que arrancaron en Santa Cruz con Néstor Kirchner. Ni Jaime ni Báez podrían haber hecho lo que hicieron sin tener como socio al ex presidente. Hay complicidad de estado. Matriz mafiosa. Asociación ilícita. Es la verdad más triste que dejará esa docena de años ganada por los capitalistas amigos y los ladriprogresistas feudales. ¿Habrá juicio y castigo o impunidad? ¿La ética y estética menemista de Ricardo Jaime lo igualarán con María Julia Alsogaray? No es el único preso del ladrikirchnerismo. ¿Prenderá el ventilador? Hay algo que se puede afirmar con contundencia: No se trata de un chiste de Jaimito. Esto no le causa gracia a nadie.

Derrocar a Macri – 14 de marzo 2017

Se aceleró el operativo “helicóptero”. Es el objetivo golpista que tiene el kirchnerismo desde el primer día que asumió Mauricio Macri. Lo quieren convertir en Fernando de la Rúa, un presidente frágil que tuvo que huir de la Casa Rosada y dejó un país sembrado de muertos y a la deriva. Los saqueos y la violencia conformaron el momento más cercano a la guerra civil que hayamos vivido desde la recuperación de la democracia. A eso apuesta Cristina y su estado mayor. El Frente para la Victoria del Golpe, como lo llama Carlos Reymundo Roberts. O los carapintadas del kirchnerismo como los bautizó Jorge Fernández Díaz. Cristina es la comandante en jefe del terremoto desestabilizador y profundamente antidemocrático. Lo dijo Máximo con todas las letras en el acto de Argentinos Juniors: “Tal vez tengamos que dejar el gobierno, pero el poder, jamás”. Sembraron de militancia camporista todos los ministerios y oficinas del estado. Hoy están agazapados allí haciendo daño, conspirando, poniendo palos en la rueda como dice tibiamente el presidente de la Nación.
Van por todo. Ese es su lema. Militan todo el día porque saben que si Macri finaliza su mandato en tiempo y forma, Argentina ingresará en su madurez institucional y republicana fundando la alternancia democrática que hoy no tenemos. En los últimos 80 años, ningún presidente no peronista pudo lograr eso.
Pero además, Cristina y sus cómplices del gobierno más corrupto y autoritario de la historia democrática saben que si no voltean a Macri aumentan sus posibilidades de ir presos. Quieren destituir a Macri en defensa propia. Para no perder la libertad ambulatoria.
Hoy la punta de lanza de ese intento autoritario son Hugo Yasky y Roberto Baradel. No hablo de los docentes en general porque sería una injusticia. Ni tampoco de todos los gremialistas docentes. Pero Yasky y Baradel son los que trabajan para Martín Sabbatella que perdió las elecciones hasta en su distrito en Morón y siguen las órdenes de Carlos Zannini, el gran timonel. Cristina que durante muchos momentos despreció y le faltó el respeto a los docentes tratándolos de vagos, ahora felicita a Yasky y Baradel porque defienden la dignidad y la escuela pública. Los incitan para que tiren de la cuerda hasta romperla. No quieren una mejor educación ni mejores salarios. Quieren otro presidente pero no quieren esperar que la soberanía popular lo decida en el 2019.
De hecho Yasky se cansó de aplaudir y de chuparle las medias a Cristina en la Casa Rosada y Baradel apoyó a Daniel Scioli presidente en actos en los que se abrazaba con personajes siniestros como el delincuente de Amado Boudou y el patotero de Luis D’Elía.
María Eugenia Vidal dijo que tiene la provincia fundida. Que no tiene un peso partido al medio. ¿Qué hacían Yasky y Baradel mientras Scioli fundía la provincia? Aplaudir. Hace 30 años que el peronismo gobierna la provincia. ¿O los bajos sueldos y la educación destruida es obra de Macri en 15 meses? Antes de Macri todo funcionaba muy bien diez y ahora los funcionarios están para el aplazo. Yasky y Baradel han desafiado a Macri y Vidal porque los quieren desmoronar. Desbarrancar, como dijo Hector Daer. Por eso los paros cada día tienen menos adhesión pero cada día son más salvajes. En 15 meses los gremialistas del caos le van a haber decretado más paros a Macri que en 12 años a los Kirchner. Ahora se vienen cuatro (si, cuatro) paros nacionales docentes de 24 horas cada uno. Y hacen una huelga irracional, como si hubieran despedido a cientos de maestros. Es solo por un tema formal o administrativo de que convoquen a la paritaria nacional. Es una excusa para levantar las barricadas y profundizar la brecha. Son paros de sindicatos, no de trabajadores. Algunos adhieren y marchan pero la mayoría no está afiliada o no está de acuerdo con los paros a repetición.
Es verdad que son grupos minoritarios. Pero también es cierto que tiene gran capacidad de daño y movilización y les sobra dinero para mover el aparato. El que se robaron y el que aportan los intendentes kirchneristas como los de Berazategui o Avellaneda.
Pero la punta de lanza de estos dos sindicalista eternos de los docentes no está sola. En todas las áreas se han puesto en marcha los topos que quedaron en el estado.
En la justicia la “orga” la maneja Alejandra Gils Carbó que mueve las piezas de los cientos de fiscales y jueces que pertenecen a “Justicia Legítima” y que tienen órdenes de inventarle causas a todos los oficialistas y a los periodistas independientes que no se arrodillaron durante el cristinato. Y también, son el escudo que blinda de impunidad a los funcionarios que se enriquecieron ilegalmente, empezando por la reina Cristina.
Hay quinta columnistas en todos los pliegues y repliegues del estado. Entre los servicios de inteligencia, en Telam y en canal 7. Integran la agrupación “Sabotaje y boicot”. Uno de los líderes piqueteros más cercanos al Papa Francisco, llamado “Esteban “Gringo” Castro de la CTEP dijo que este “es un gobierno antinacional, antipopular y antiobrero” y el jefe, Juan Grabois que directamente es funcionario pontificio dijo que “Milagro Sala está secuestrada. Mañana van a sitiar el país con 1.500 ollas populares, cortes de ruta, asambleas y acampes. Y eso que son los que lograron la ley de emergencia social que exigían para tener un status casi de sindicato y fueron beneficiados por 30 mil millones de pesos en tres años.
El macrismo no supo, no quiso o no pudo extirpar a los golpistas agazapados en el estado. Fueron ingenuos por un lado y les faltó poder político por el otro. Ahora están durmiendo con el enemigo.
Pero lo cierto es que hoy empiezan a aparecer algún tipo de respuestas en las redes sociales. Hay grupos de padres que están organizando ir a la puerta de los colegios a hablar con los maestros y explicarles el sufrimiento que les produce ver como sus hijos pierden días de clase y el daño económico para ellos que pierden el presentismo en sus trabajos. Hay todavía muy en ciernes una campaña por las redes sociales que convoca a actos masivos en todas las plazas más importantes del país en apoyo a Mauricio Macri. Parece algo espontáneo con toda la potencia que tiene los espontáneo pero también con todas sus limitaciones. Está la foto del presidente Macri y dice “No está solo”. Y abajo convoca para el sábado 1ro de abril a las 18 hs “en defensa de la democracia”. Por ahora el gobierno o la coalición Cambiemos no abrió la boca.
No hay que permitir que se burlen de la voluntad popular. Cristina en su soberbia decía: “armen un partido y ganen las elecciones”. Eso fue lo que pasó. Los opositores armaron un partido y ganaron las elecciones. Ahora les toca a ellos llenar las urnas de votos y no de cortes de ruta, piquetes y paros el país.
Las aulas vacías, vacían simbólicamente la democracia. Hay que recordar que siempre son los más humildes los más perjudicados. Porque además, muchos comen en las escuelas.
Hasta Sergio Massa dijo que hay una oposición que “destruye”. Muchas veces los símbolos explican más que muchas palabras. Máximo dijo que no iban a entregar el poder. Y Cristina no quiso entregar los atributos de mando a Mauricio Macri. Un golpe al corazón de las instituciones. Beligerantes. Autoritarios. Golpistas de la primera hora.

El Papa y Perón – 13 de marzo 2017

Hoy se cumplen exactamente cuatro años del papado de Francisco. Leí por ahí que si Jorge Bergoglio fuera un presidente, estaría cumpliendo su mandato. Es una buena excusa para hacer un balance del impacto universal y nacional que tuvo este hecho que nos conmovió y nos sigue conmoviendo a todos.
Muchas veces cuando doy una charla, la pregunta sobre el Papa es la primera que surge. Leuco, ¿Qué opina del Papa? Se hace un silencio pesado y yo trago saliva. Es una pregunta muy delicada. Porque no es blanco o negro. No es absolutamente condenatoria ni absolutamente elogiosa. Valoro muchas cosas que el Papa hizo y hace y critico otras. Hay mucha gente extraordinaria enojada con el Papa y mucha gente que lo ama profundamente. Es que lo estrictamente religioso se mezcló fuertemente con lo político. Yo digo que si el Papa se presentara como presidente del mundo, yo lo votaría. Pero que si se presentara como presidente de Argentina, no.
Es que a nivel planetario, el Papa hizo en este tiempo una tarea titánica y maravillosa. Es el Papa de los pobres y de la paz. Este Papa celeste y blanco es el que combatió fuertemente a los corruptos de las finanzas vaticanas y a los perversos curas abusadores. Es el Papa que quiere modernizar las normas para contener y proteger a más gente. Por eso es tan combatido por los sectores más elitistas y conservadores de la Iglesia católica. Su trabajo de acercamiento entre las partes para eliminar el odio y la intolerancia y abrir los mejores caminos para la convivencia pacífica y la misericordia y la solidaridad fue extraordinario. Nadie hizo tanto en tan poco tiempo. Hablo de Cuba y Estados Unidos, del fin de la guerra en Colombia, del abrazo frente al muro de los lamentos de las tres religiones monoteístas, los católicos, los judíos y los musulmanes. Fue una señal de fraternidad insuperable.
No se puede olvidar su prédica constante para proteger a los refugiados, a los más excluidos y a los que más sufren en el planeta y su repudio a todas las formas de terrorismo y violencia que utilizan el nombre de Dios para disparar sus misiles.
Por eso lo votaría como el líder mundial que es. Intenta llevar estos tiempos de cólera, xenofobia y desintegración hacia la justicia social, el diálogo y la hermandad. No es poco.
En Argentina las cosas cambian. Su admiración temprana por Juan Domingo Perón lo llevó a la militancia en grupos derechosos como Guardia de Hierro. En esa fragua consolidó su opción por los pobres y los grasitas y su poca preocupación por la falta de republicanismo y de honradez de algunos dirigentes. En su discurso siempre aparece la utopía de la igualdad y la libertad como dos caras de la misma moneda. Pero puesto a elegir si tiene que resignar algo de una de las partes, prefiere minimizar las formas institucionales frente a los padecimientos de la gente. Por eso tuvo y tiene simpatías hacia los gobiernos populistas de la región. Por eso se siente más a gusto con Evo Morales, Rafael Correa o Cristina que con Macri, Juan Manuel Santos o Pedro Kuczynski.
Por eso a muchos fieles argentinos que lo idolatran les resulta frustrante que le haya dado lugares prioritarios a sindicalistas delincuentes como Omar “El Caballo” Suárez, a patoteros como Guillermo Moreno o a corruptas y violentas como Milagro Sala a quien le envió un segundo rosario bendecido por intermedio de Gustavo Vera que está a punto de sumarse a una coalición política junto al kirchnerismo porteño.
La otra gran mano del Papa en la Argentina está puesta con los movimientos sociales que lideran Juan Grabois y Emilio Pérsico, entre otros. Estuvieron a punto de hacer hoy en Plaza de Mayo una misa y asamblea en su homenaje y con distintas protestas contra el gobierno. Todo indica que Francisco les pidió que no mezclaran los tantos. Que no asociaran su figura a una manifestación opositora. Eso se suspendió pero estos grupos tienen previstos cortes y ollas populares en todo el país pese a que ya reglamentaron la ley de emergencia social que los considera casi como sindicatos y les provee de 30 mil millones de pesos en tres años y les cede el rol del estado en la llegada a los compatriotas más necesitados.
Para ser justos hay que decir que el Papa no tiene piel con el presidente Macri pero en los últimos tiempos han conseguido una relación protocolar de mucha armonía. Es más, en varias ocasiones les pidió a sus visitantes que cuidaran a Macri para que pudiera terminar su mandato como corresponde en tiempo y forma. Ve en Macri a un empresario liberal con poca sensibilidad social y por eso siente un gran afecto, respeto y consideración por los rostros “más humanos” del PRO: María Eugenia Vidal, Gabriela Michetti y Carolina Stanley. Las conoce por su trabajo social en la Ciudad de Buenos Aires mientras él era cardenal y eso le permitió construir una relación de mucha proximidad y oración con ellas. El kirchnerismo carapintada, como les llama Jorge Fernández Díaz, quieren derrocar a Macri. Pero el Papa Francisco le pone paños fríos a la situación y pide que reclamen y exijan en favor de los más necesitados pero que no tiren del mantel ni pateen el tablero de las instituciones democráticas. Esa es la principal divergencia que el Papa tiene con el peronismo kirchnerista. Y también es cierto que está profundamente enfrentado con alguno de sus representantes más salvajes como Horacio Verbitsky al que castiga vía Guillermo Moreno cada vez que puede. Es que el jefe informal de la inteligencia cristinista, el señor 12, sigue convencido de que el Papa durante la dictadura entregó a varios sacerdotes a la tortura y a la desaparición de los militares. Y además, Verbitsky es uno de los motores más potentes en el impulso del colectivo “Ni Una Menos” contra lo reaccionario de la iglesia católica y a favor del aborto, cosa en la que ni Cristina está de acuerdo.
También es cierto que el Papa tiene amigos en el peronismo que intenta reconvertirse en republicano y que no está salpicado por acusaciones de corrupción como Cristina y sus cómplices. Hablo de dirigentes como Julián Domínguez o Julio Bárbaro, por dar solo dos ejemplos.
Es insólito que el Sumo Pontífice sienta más cariño por Cristina que por Macri. No por una cuestión de ideología. En ese caso si es coherente. Pero Cristina y Néstor lo persiguieron incluso con el espía preferido de los Kirchner en ese momento, Antonio Stiuso y lo caracterizaron como una suerte de jefe de la oposición y satán con sotanas. De hecho ya se contó varias veces pero vale la pena recordar la verdad histórica. Cristina estaba enojada con la designación de Bergoglio. Su tropa silbó en un acto esa novedad. Después fue comprendiendo que podía utilizarlo políticamente y se dio el gusto de utilizarlo en varias ocasiones, casi sin la queja del Papa que lo hizo muy suavemente un par de veces. Macri fue todo lo contrario. Mientras fue jefe de gobierno de la Ciudad, le dio el lugar que le correspondía y cuidó su investidura.
Tal vez la formación política de la juventud tenga más contundencia a la hora de formatear a las personas que los acontecimientos posteriores. Tal vez el Papa sea populista como lo han calificado varias veces. Tal vez su condición de jesuita y su gran caudal intelectual lo mantengan como ese pastor con olor a ovejas que pudo acercar la fe a los más humildes. Hoy el Papa está en el centro del universo y no vota en la interna del peronismo ni en la de San Lorenzo. Ojalá este Papa del Fin del Mundo pueda salvar al mundo. Ojalá el Techo, la Tierra y el Trabajo le lleguen a todos. Y también la paz, la libertad y la democracia.