La droga asesina – 17 de mayo 2017

Roberto Moro, el titular de la Sedronar denunció que nuestro país está en el peor momento del consumo de droga de su historia. Más que un título informativo de alto impacto es un grito pidiendo ayuda.
El consumo, la producción, la exportación y el lavado de dinero proveniente del narcotráfico son los cuatro eslabones que completan esa cadena criminal nefasta. Todo el país está atravesado por semejante drama y es una de las malditas herencias que les debemos a 12 años de kirchnerismo. Nos dejaron altísimos índices de pobreza inflación negada, una corrupción colosal y el odio que alimentó la fractura social expuesta. Pero seguramente la peor de las asignaturas pendientes que dejó Cristina tiene que ver con los estupefacientes.
La gran mayoría de los argentinos todavía no tomó conciencia de la gravedad del tema del narcotráfico por un lado y del consumo de droga por él otro. No se generó el suficiente escándalo moral que nos haga levantar la voz y exigir que todos los involucrados trabajen duro y en forma mancomunada para terminar con estos dueños del veneno que mata a nuestros hermanos y que se llenan los bolsillos con dinero sucio.
La droga es el principal enemigo del pueblo. El último intento de instalar el tema de verdad en el debate público lo hizo la Comisión Nacional de Pastoral sobre Drogadependencias, que coordina el padre José María “Pepe” Di Paola. El documento fue contundente al pedirle a las autoridades la urgente declaración de la “emergencia nacional de adicciones” para empezar a cortar por lo sano y para ganar algunas batallas en esta lucha desigual que, según el especialista en desarrollo social Daniel Arroyo, “estamos perdiendo 10 a 0”.
El texto de los curas que ponen el pecho y el cuerpo todos los días en las villas y en los hospitales pegó un alarido: “¡Basta! ¡Basta! ¡Ni un pibe menos por la droga! Hay que ponerse a trabajar”. También ratificó su firme rechazo a “las políticas liberales que reclaman el derecho de cultivar, tener o consumir drogas”, en clara referencia a la marihuana. Se agradece esa postura tan taxativa frente a muchos presuntos progres y chicos cool que se creen que la legalización puede ser un camino de salida cuando, en realidad, es la puerta de entrada de los sectores más necesitados.
El documento de los curas villeros puso el dedo en la llaga cuando dice que hay que cortar el circuito financiero. Dinamitar la ruta del dinero que enriquece a estos criminales que trafican con el dolor de nuestras familias.
El texto dice que “El narcotráfico es una red multinacional con gerentes y CEOs, que saben tanto de complicidades políticas como de comunicación, de maquillar la realidad con teorías novedosas surgidas en universidades prestigiosas, de hacer lobby y buscar leyes favorables a sus negocios”. Una denuncia corajuda que describe la magnitud de la guerra que nos han declarado.
Los representantes diocesanos no creen conveniente politizar el tema. Dicen con claridad que “no se trata de un gobierno u otro, sino más bien de un problema que fue creciendo y, como una espiral, avanza profundizando el deterioro de la vida de nuestros jóvenes y destruyendo el tejido social”.
Denuncian que cotidianamente, llegan a sus parroquias e instituciones presentes a lo largo del territorio nacional, a los pueblos y ciudades muchos pibes, gurisas, changos y chinitas que perdieron su libertad por la falta de sentido y oportunidades, y quedaron entrampados en las redes del consumo de alguna droga, tanto legal como ilegal. Acompañamos el sufrimiento de sus familias y seres queridos. Esto sucede incluso en los pueblos más chiquitos, en los que para poder ver a un psicólogo o especialista en salud mental hay que viajar 100 o 200 km. La situación es desesperante y nos preguntamos cuál es la respuesta que como sociedad estamos ofreciendo. Debemos sincerarnos. En los centros urbanos estamos discutiendo modos novedosos de intervenir, organizando congresos y analizando las falencias de los distintos paradigmas y modelos teóricos, muchas veces importados, y la respuesta sigue siendo insuficiente, mientras hay cerca de un millón de jóvenes que no estudia ni trabaja en nuestro país.
Rechazan los enfoques represivos hacia las víctimas que consumen y explican que si a nuestros jóvenes no les ofrecemos oportunidades reales para crecer, para descubrir el sentido de la vida, políticas públicas de prevención y un sistema de salud adecuado, van a ser estructuralmente vulnerables. No alcanza con perseguir al narcotráfico, hay que cuidar a los pibes.
La ministra de seguridad Patricia Bullrich dijo que nuestro país “tiene un mercado perfecto para los narcos y por eso iniciaron una lucha frontal y concreta. Argentina exporta cocaína por las hidrovías”.
Y está claro que la prevención siempre es el camino más barato y efectivo. Porque el narcomenudeo llegó a todas las latitudes. Porque la cultura que se instaló muestra al vendedor de droga como alguien exitoso que se llena de plata y que tiene las mejores motos y zapatillas frente a la miseria que lo rodea. Es un liderazgo absolutamente tóxico. Un patrón del mal que produce una verdadera implosión social allí donde se instala: los robos y los asesinatos se multiplican en forma proporcional a la cantidad de droga que se consume y trafica. Y a las instituciones que han sido perforadas y prostituidas por la corrupción.
El anterior gobierno tenía una actitud cómplice y negadora. No solo por los millones de dólares que embolsaron con el contrabando de efedrina y por el triple crimen. También porque personajes fuertes del gobierno como Aníbal Fernández miraban para otro lado y subestimaban el problema. Hay que revisar a fondo los aportes que recibieron en la campaña electoral de la mafia de las droguerías y sumar dos más dos.
Hay que decirlo con todas las letras: no hay droga buena. Hay que decirlo de la manera más descarnada posible: no hay droga buena porque no hay muerte buena. Y la droga asesina. Todas las drogas matan: Más temprano o más tarde. Algunas matan en forma fulminante y otras lo hacen por goteo: primero te esclavizan, te hacen adicto, te dominan hasta que finalmente, cuando menos lo esperas, te clavan un puñal por la espalda.
No solamente la droga mata. En general, en la mayoría de los casos, mata a pibes. Es un crimen a la vista de todos que liquida a los jóvenes. La iglesia ya puso el grito en el cielo. Ahora nos toca a nosotros levantar esa bandera y llevarla a la victoria. “Ni un pibe menos por la droga” debe ser nuestro objetivo colectivo. Nuestra epopeya nacional. Ni uno menos por la droga. Ni uno menos.
No hay otro camino que matar a la droga antes de que la droga nos mate a nosotros.

Hebe es Cristina – 16 de mayo 2017

Hebe es Cristina. No hay dudas de eso. Hebe de Bonafini se definió varias veces como una militante al servicio de Cristina Fernández de Kirchner. La considera una hija. Y la ex presidenta jamás tomó distancia ni condenó ninguna de las amenazas, acciones e insultos antidemocráticos que profirió la presidenta de las Madres de Plaza de Mayo.
Hebe de Bonafini está en un momento muy especial. Autoritaria como siempre pero rechazada como nunca, incluso por el resto de los organismos de derechos humanos. En la última marcha multitudinaria en contra del 2×1 del fallo vergonzoso de la Corte Suprema, Hebe llamó a no concurrir porque la consigna del Nunca Más remitía, según ella, a la teoría de los demonios. Y también se opuso porque la propuesta incluía que todos los concurrentes llevaran un pañuelo blanco como símbolo. Nora Cortiñas, su enemiga íntima y la que tuvo el coraje de romper y formar la Línea Fundadora de Madres, le contestó sin pelos en la lengua: “Ella le dio el pañuelo blanco al general Milani y a Aníbal Fernández”. Quien fuera el máximo jefe del Ejército de Cristina hoy está preso acusado de haber cometido delitos de lesa humanidad y ningún kirchnerista tuvo la honradez intelectual de la autocrítica. Nada, ni una palabra. Claro que como no son tontos, tampoco lo defienden. Es que tiene las manos manchadas de sangre y la justicia, al final, lo va a condenar.
Muchos se quejaron porque el juez procesó a Hebe, Sergio Schoklender, Abel Fatala y Josesito López, entre otros pero dejó como un santo a Julio de Vido. Le declaró la falta de mérito. Es un escándalo. Incomprensible.
Es raro que el juez no haya procesado a quien fue el cajero, el que entregó la plata de todos los argentinos para que se la robaran y nunca controló como se gastó ese dinero. De Vido es cómplice de la estafa o un inútil ineficiente. También puede ser las dos cosas. De hecho, todas las autorizaciones para transferir los 748 millones de pesos a la Fundación sueños compartidos, llevan la firma de De Vido. Y en muchos casos eran reasignación de fondos y por lo tanto tienen la firma de Crisstina. Por eso, creo que la cuestión no puede terminar tampoco en Julio de Vido. Es Cristina la jefa y la responsable de todo lo que pasó durante su presidencia. Ella fue la que utilizó a Hebe, la que le colocó la camiseta partidaria y la que dio la orden para que le entregaran ese dinero negro que ensució los pañuelos blancos con la corrupción de estado. Ni una mosca se movía durante el gobierno de Cristina si ella no lo ordenaba.
Por eso digo que Hebe es Cristina. Bonafini hace y dice las cosas que Cristina no puede hacer ni decir.
Hoy su procesamiento por desviar fondos es una vergüenza para todo el movimiento de derechos humanos. Porque Sergio Schoklender, a quien Hebe también definió como su hijo, confesó anoche que es cierto que faltan cataratas de dinero. Y que se gastaron en actos para candidatos kirchneristas, en afiches para Amado Boudou y Abel Fatala y en mantener la radio o la universidad de las Madres en lugar de construir viviendas que era el destino original de esa fortuna que pagamos todos los argentinos y sobre todo los más pobres. Por eso Hebe fue procesada por defraudación a la administración pública. Y también defraudó a miles de argentinos que defendieron desde la primera hora los derechos humanos y creyeron en su independencia mientras los Kirchner no le atendían el teléfono en Santa Cruz.
Los Kirchner nunca hicieron nada contra la dictadura ni por los desaparecidos. Ni un acto ni una misa ni un habeas corpus incluso bien entrada la democracia. Pero Hebe calificó a Macri como Adolf Hitler. En una arenga en la tradicional ronda de los jueves, Hebe dijo que ella tiene una sola conductora y una sola presidenta: Cristina Fernández de Kirchner. Estaba rodeada por un cordón de soldados cristinistas como Carlos Zannini, Oscar Parrilli, Axel Kicillof, el Cuervo Larroque, Martin Sabatella y Leopoldo Moreau, entre otros. Antes había sido más escatológica cuando le dijo al juez que ayer la procesó que se “metiera la citación en el culo”.
Hebe de Bonafini eligió convertirse en una provocadora de incidentes y en colocarse en un lugar de extorsión a la democracia y desafío a la ley y la justicia.
Ella dijo que el juez Marcelo Martinez de Giorgi es un pavo al servicio de Clarín.
Es un escupitajo a la justicia digno de alguien que no cree y nunca creyó en la democracia republicana y si apostó a los juicios musolinianos en la plaza pública y a agraviar a todo los que pensaran distinto. Por eso anoche, desafiante dijo que le agradecía a Macri que la hubiera procesado. Para ella violar la ley es una medalla al mérito.
Es muy grave que hayan procesado a Hebe. Porque un juicio oral y público la puede llevar a la cárcel. ¿Se imagina esa foto de Hebe rodeada de gendarmes o policías y hasta esposada? Recorrería al mundo y levantaría una gran reacción adversa. Es que Hebe todavía es considerada una valiente luchadora por la aparición con vida de sus hijos y de todos los desaparecidos. Ella y las madres fueron claves para quebrar a la dictadura. Porque lo hicieron de forma pacífica. Al estilo David y Goliat. Fue pañuelos contra fusiles. Eso le dio prestigio. Porque fue el símbolo de una mujer común que fue muy golpeada por el golpe. Pero es tanto el cambio de Hebe que de golpeada pasó a ser golpeadora de la normas y la convivencia en legalidad y golpista en tanto apuesta a derrocar al actual gobierno democrático. Pocas veces alguien que llegó tan arriba, terminó tan abajo.
Siente que tiene coronita y que su condición de familiar de víctimas la transforma en una persona intocable. Y el asesinato o desaparición de un familiar te transforma en víctima de los genocidas. Pero no te transforma en un monumento a la ética. Y mucho menos ahora que se sabe que Hebe cometió o toleró por los menos dos delitos graves. La estafa de más de 200 millones de pesos en la Fundación Sueños Compartidos y en la universidad de las Madres.
En dos palabras su mensaje es: la justicia se respeta si hace lo que yo quiero. De lo contrario no se respeta. Es la misma lógica patotera y jurásica de sus admirados Fidel Castro y Hugo Chávez.
Yo no creo ni digo que Hebe se haya enriquecido como Néstor, Cristina, Báez o Julio de Vido. Digo que ella y solo ella fue la responsable de darle alas de ángel a un demonio como Schoklender.
Después fue un vale todo. Hebe quemó todo su prestigio. Hebe insultó varias veces al Papa Francisco hasta que finalmente Bergoglio la recibió y puso la otra mejilla. Y se la pasó elogiando al General Milani y maltrató a la madre del soldado desparecido Agapito Ledo que era una madre de plaza de Mayo en La Rioja. Celebró el atentado de los terroristas de estado de Bin Laden contra las Torres Gemelas que asesinaron 5 mil personas en un segundo, las acciones del narcoterrorismo de las FARC, o los homicidios de la ETA, los del tiro en la nuca como dice Serrat.
Y así podría seguir la larga lista de actitudes estalinistas y agresivas. Durante una discusión con Horacio Verbitsky, Bonafini cayó en un antisemitismo despreciable y lo acusó de ser “judío y además sirviente de los Estados Unidos y estar a sueldo de la Fundación Ford”. Después, Hebe insultó hasta a Adolfo Pérez Esquivel, el Premio Nóbel de la Paz que estuvo preso durante la dictadura y fue casi un padre de Plaza de Mayo. Yo entiendo que tuvo que sufrir el más terrible dolor al que puede someterse a un ser humano: la desaparición de sus hijos. Soy consciente de que muchos, por mucho menos, enloquecerían. Pero la tragedia no puede ser un certificado de impunidad ni de inmunidad. El desgarro no da fueros. La impunidad es como la muerte. No hay ninguna buena. De aquella lucha contra los asesinos de ayer, a la intolerancia y el dogmatismo blindado de hoy. Aquellos Sueños compartidos se transformaron en pesadillas. De aquella mujer golpeada por el golpe a esta mujer golpista. De aquella Hebe a esta Cristina.

Cristóbal y el abismo – 15 de mayo 2017

Cada vez que la justicia pisa el acelerador, Cristóbal López se siente más cerca del abismo. Las últimas imágenes del naufragio dicen que están a punto de quitarle la concesión de la Autopista Ezeiza- Cañuelas. Es que se quedó con 500 millones de pesos que le debía entregar a Vialidad Nacional. En el peaje, los concesionarios cobran un porcentaje que no es para ellos. Actúan como agentes recaudadores de una plata que debe ir automáticamente a las arcas de Vialidad para que construya y mejore las rutas argentinas. ¿Qué hacía Cristóbal? Se la quedaba en su bolsillo. No se la transfería a Vialidad. Es el mismo mecanismo con el que evadió 8.000 millones de pesos que no le pagó a la AFIP por el impuesto a la transferencia de combustibles con su empresa petrolera llamada “Oil”. ¿Se entiende? Es una fortuna que ellos deben pasar de inmediato a Vialidad o a la AFIP. Pero se apropiaron de esa fortuna que no es de ellos y la utilizaron para invertir en otros negocios, como por ejemplo, la compra de medios como C5N y Radio 10 que fueron y son los principales motores propagandísticos de Cristina.
Insólitamente la empresa de Cristóbal apeló las medidas con un argumento en contra de la ex presidenta.
Dicen que el gobierno K congeló las tarifas y no les permitió aumentarlas y por eso es el estado el que primero incumplió con el contrato que tenían.
Ahora, dicen que Cristóbal está profundamente deprimido porque es perfectamente consciente del abismo que se abrió en su camino. Por eso juega todo lo que tiene al fracaso del gobierno Mauricio Macri y al regreso triunfal de Cristina. Sus empleados periodísticos son una máquina de disparar misiles contra el oficialismo. Eso no sería problema porque hay libertad de prensa y cada uno puede opinar lo que tenga ganas. Lo grave es que falsifican cifras y datos y mienten descaradamente. Lo hicieron desde el principio cuando uno de ellos celebró con video graph y todo el amplio triunfo de Daniel Scioli y Aníbal Fernández.
El abismo de Cristóbal fue parido por todos los aspectos de su vida política, comercial y personal. El anterior cachetazo se lo pegó la Corte Suprema de Justicia que decidió que el concurso de acreedores de su empresa Oíl Combustibles se tramite en Capital Federal. Cristóbal quería que eso ocurriera en Chubut donde es una suerte de Señor Feudal y tiene una justicia amiga y adicta. Al Zar del Juego, del petróleo y del choreo se le acabó la suerte en los negocios y al parecer, también en el amor.
Las peleas con su histórico socio Fabián de Souza, generaron cierres de medios de comunicación con el consecuente despido de alrededor de 300 periodistas que se tragaron la píldora del proyecto nacional y popular y ahora quedaron colgados del pincel.
Todavía no se conocen los resultados pero, encima Margarita Stolbizer le pidió al ministro de Energía, Juan José Aranguren que haga una urgente auditoría sobre las mejores áreas petroleras de la provincia de Santa Cruz y en algún caso de la Argentina. Cristina le adjudicó la mitad de ese tesoro enterrado a Lázaro y la otra mitad a Cristóbal. Con el falso relato nacionalista de favorecer a las empresas locales quedaron afuera las petroleras más grandes del mundo y ganaron los amigos, testaferros, cómplices y socios de la familia Kirchner. Ladriprogresismo en estado puro. Antimperialismo mentiroso como escudo de la mega corrupción de estado.
Tal como es su costumbre, la doctora Elisa Carrió lo dijo con todas las letras:
” Me produce asco moral tanta impunidad” e impulsó una investigación por el delito de asociación ilícita con Cristina como jefa, Cristóbal López como principal beneficiario y con la protección y complicidad de Ricardo Echegaray y Martín Sabbatella. Carrió piensa y piensa bien, que tanto los jefes de la AFIP y el AFSCA permitieron operaciones claramente ilegales por obediencia debida a Cristina.
Lo más grave es la que ya le conté por su similitud con lo de Vialidad. Cristóbal se quedó con 8 mil millones de pesos de todos los argentinos. Una insolvencia fiscal fraudulenta multimillonaria, como dice la AFIP actual.
¿Sabe cómo fue la truchada? Muy simple. Por cada litro de nafta que la empresa Oíl vendía a 14 pesos le debía dar 4 pesos a la AFIP en concepto de impuestos a los combustibles. Todas las empresas petroleras pagaron religiosamente. Menos la de Cristóbal que retuvo ese dinero que no era suyo.
La AFIP armó la ingeniería de la impunidad. Primero al no exigirle el pago inmediato de la deuda. Segundo porque los controles que les hicieron fueron tan amigables que parecían juez y parte o socios y finalmente les armaron planes de pagos absolutamente discrecionales que no les dieron a otros grupos que estaban al borde de la quiebra y en serios problemas económicos. Pocos día antes de irse Cristina del poder, Echegaray le obsequió a Cristóbal un plan de facilidades de pago increíble a 120 meses y a un interés tan bajo que la inflación iba licuando esa deuda.
Ojalá que haya juicio, castigo y condena para los culpables de semejante estafa y escándalo. Es una cifra estratosférica. Con los 8 mil millones que Cristóbal y sus cómplices se quedaron se podrían haber construido 13 hospitales maternos infantiles de alta complejidad como el que Cristina anunció para Río Gallegos.
Veamos como hizo la mega fortuna Cristóbal. Un par de botones de muestra: en el 2003 López, tenía 9 empresas, y al final del mandato K había llegado a tener 50. El hombre quintuplicó los tragamonedas. Pasó de tener 2.934 a 15.758 maquinitas y Néstor, le amplió la concesión en el hipódromo de Palermo hasta 2032.
¿Después los militontos dicen que Macri gobierna para los ricos. Cristina gobernó para tres familias acaudaladas, entre otras, los Kirchner, los López y los Báez. Se la llevaron en pala mecánica. No les alcanza la vida para contar el dinero que se robaron.
Suena increíble y enfermizo que a esta altura, encubridores para periodísticos como Horacio Verbitsky digan sin que se le caiga la cara de vergüenza que estamos en el 55, y que Cristina es Evita y que Macri es algo así como el almirante Isaac Rojas de la revolución libertadora. Encima de las fortunas que se robaron se quieren victimizar y quedar en la historia como héroes emancipadores perseguidos por la ultraderecha y la reacción.
Es tanta la promiscuidad con los Kirchner que Romina Mercado la hija de Alicia trabaja con Cristóbal igual que el Bochi Sanfelice, el socio de Máximo en la inmobiliara. Cristóbal le paga los alquileres a Cristina de dos departamentos, una oficina y 5 cocheras en el edificio Madero Center, El hotel Alto Calafate le facturó habitaciones a la empresa Casino de Cristóbal, el hotel de Cristóbal, nunca mejor llamado “El Retorno”, le transfirió dinero a Alto Calafate, uno de la cadena de 4 hoteles de los Kirchner. En fin. Casi que no dejaron negociado por hacer. Es tanta la voracidad por el poder y el dinero que tenemos que hablar de una obsesión adictiva, de una suerte de bulimia por los dólares y los cargos.
Ojalá dentro de poco tiempo Cristóbal sea el nombre del descubridor de América y no un emblema del que se hizo la América metiendo la mano en el bolsillo de todos y todas. Ojalá el ocaso de los ladrones sea el amanecer de la Argentina.