Mas podrido que Maduro – 11 de enero 2019

Los venezolanos son “víctimas de la opresión de una narco dictadura militarizada que no tiene reparos en conculcar de manera sistemática los derechos a la vida, a la libertad y a la integridad personal”. Esta definición rigurosa y contundente no es producto de mi análisis político. Es el corazón de la declaración que 20 ex presidentes democráticos emitieron para criticar al Papa Francisco por ser cómplice con su silencio de la sistemática violación a los derechos humanos en Venezuela y en Nicaragua. Le recuerdo que todos esos ex jefes de estado latinoamericanos fueron elegidos en las urnas, en su mayoría son socialdemócratas o socialcristianos y que su líder, es Oscar Arias un hombre tan prestigioso que hasta recibió el Premio Nobel de la Paz.
El Sumo Pontífice llamó a una genérica “concordia y reconciliación” en esos países como si quisiera que se pusieran de acuerdo los asesinados y los asesinos. Esto le generó a Jorge Bergoglio una serie de críticas muy duras y hasta la propia iglesia venezolanza salió duramente al cruce ya que padece cotidianamente la violencia estatal de Nicolás Maduro en particular y del chavismo en general. Por segunda vez la Conferencia Episcopal denunció que Maduro “buscar perpetuarse en su mandato en forma ilegítima, ilegal e inmoral”.
También dijo que “la defensa de la libertad ha costado mucha sangre y muchos sufrimientos, para ver de lejos lo que la mayoría rechaza: políticas de hambre, persecución política, represión militar y policial, presos políticos, torturas, corrupción, ineficiencia e ineficacia en la gestión pública”
Este documento va a ser leído este domingo en todas las parroquias de Venezuela y sale al cruce de la pobreza extrema que se transformó en hambruna y tragedia humanitaria y de una fachada de economía que este año va a tener una inflación del 1.700.000 % y que según el FMI va a trepar a 10.000.000 % en este año. Si escuchó bien. El chavismo dejó al país sin moneda y un sueldo alcanza para comprar apenas una gaseosa y un pedazo de pan. Una tiranía feroz en nombre de los pobres y de la revolución bolivariana. En lugar de combatir la pobreza, combatieron a los pobres que escapan como pueden de Venezuela. Ya hay 3 millones de venezolanos que huyeron y las Naciones Unidas estiman que durante este año esa cifra escalofriante va a escalar a 5 millones 400 mil personas que se van a exiliar y refugiar en otros países.
Por eso Maduro tuvo un tsunami de rechazos. La Organización de Estados Americanos (OEA), desconoció la legitimidad de un régimen más podrido que maduro y logró hacerlo con 19 votos, entre ellos, el de Argentina. El propio presidente Mauricio Macri dijo que Maduro “intenta burlarse de la democracia. Los venezolanos viven bajo una dictadura”. Estados Unidos y la Unión Europea caracterizaron de “usurpador” al gobierno corrupto de Maduro. Paraguay rompió relaciones diplomáticas y retiró a su embajador y en la asunción solo estuvieron presentes los presidentes de Cuba, Nicaragua, El Salvador y Bolivia.
Ayer Loris Zanatta, el profesor de historia de América Latina de la universidad de Bolonia, en Italia, experto en populismos de derecha e izquierda aseguró que Maduro se mantiene en el poder producto de la militarización de la sociedad. Hay que ver las calles de Caracas patrulladas por tanques y camiones. Igual que el modelo cubano que lo inspira. De hecho, hay muchísimos militares presos y torturados por oponerse a Maduro y las Fuerzas Armadas están sembradas de oficiales de inteligencia cubanos.
Hoy ya fallecieron pero está claro históricamente que Hugo Chávez fue el heredero de Fidel Castro. Zanatta asegura que son totalitarismos que mezclan la cruz y la espada y cuya palabra principal es “disciplina” y que lamentablemente el Papa Francisco comparte mucho de los valores de esos autoritarios que le chupan la sangre a la democracia para construir un simulacro de institucionalidad.
Maduro tiene el apoyo de Irán, Rusia y China y también de Diego Maradona que en su momento le regaló un reloj valuado en 60 mil dólares. Hoy Diego, dice que “los traidores y el imperialismo quieren gobernar Venezuela”.
Camilo Vaca Narvaja, padre de la nieta de Cristina Fernández de Kirchner dijo que “en Venezuela se vive una democracia plena”. Es lo que opina tanto su ex suegra como La Campora y el kirchnerismo más extremo y fanático. Pero con un oportunismo hipócrita hoy no se expresa públicamente y prefieren ocultar sus preferencias por el chavismo que quieren instalar en la Argentina.
De hecho cuando los K estuvieron en el poder las relaciones carnales que establecieron con Venezuela fueron muy intensas y por supuesto, sazonadas con negociados sucios y delictivos de todo tipo.
Por eso no me extrañó que Cristina no haya ido a abrazar a Maduro que ayer asumió otro mandato como presidente. Cristina sabe, porque no come vidrio, que ese presunto socialismo ladri progresista tiene un rechazo muy fuerte en la inmensa mayoría de los argentinos.
Es un régimen jurásicamente estalinista, donde está prohibido pensar distinto. O mejor dicho, está prohibido pensar.
Es bueno que los argentinos nos miremos en el espejo de Venezuela porque hacia allí nos quisieron llevar e insisto, aún nos quiere llevar Cristina y su banda de ladrones.
Luis D’Elía, en su momento, incluso, llegó a decir que Maduro, un payaso ignorante sostenido por las Fuerzas Armadas, debía fusilar a los opositores. Esa es la democracia en la que creen. La de los tiros para silenciar la palabra.
Nunca vamos a olvidar lo que el chavismo y el kirchnerismo hicieron para estafar a ambos pueblos: Prestamos de dinero a tasas del 15 % que nos perjudicaron muchísimo. Bicicletas con el dólar en el mercado negro. La valija de dólares sucios de Antonini Wilson que llegó para la campaña de Cristina. Los negociados de Julio de Vido con el tema petrolero y los barcos que nadie sabe cuántos fueron ni cuanto nos costaron. Y las coimas que hubo que pagar con la maquinaria agrícola. Y Claudio Uberti que no sabe no contesta.
? Se acuerda de la embajada paralela de los negocios y negociados? La encabezó Claudio Uberti hoy arrepentido y que en su momento fue eyectado del gobierno porque había dejado los dedos pegados por todos lados y porque lo primero que hizo cuando llegó en el avión con Antonini fue llamar a Néstor Kirchner.
Los matones del chavismo acostumbran a entrar al Congreso a palazos limpios contra los diputados opositores y con capuchas para cubrir sus rostros. Llenaron de sangre y vergüenza el recinto sagrado donde se votan las leyes. Millones de venezolanos esparcidos por el mundo denuncian el asesinato de la libertad, la república y la justicia en su país. Muchos están en Argentina y en esta ciudad de Mar del Plata ya son la principal colectividad extranjera.
La rebeldía pacífica siempre es sana. Nadie debería rendirse frente a un ejército opresor interno. Hay que ponerse de pié y no dejarse arrodillar por los autoritarios.
Para construir un país para todos. Para repudiar a los salvajes antidemocráticos y ladrones. Tanto en Venezuela como en Argentina. Para vivir en paz. Para la libertad…

Extrañamos a María Elena – 10 de enero 2019

Los argentinos extrañamos muchísimo a María Elena Walsh. La necesitamos como nunca. Hoy hace 8 años que falleció. Ocho largos años. Y no dejamos de llorarla. El año que pasó estuvimos asfixiados por el barro nauseabundo de la corrupción de Cristina y su banda. “Los cuadernos las coimas K” nos envenenaron y nos siguen envenenando la vida y la esperanza. Hace días que vengo haciendo editoriales sobre estos temas y seguramente voy a seguir porque se trata de la investigación más importante de la historia sobre la colosal asociación ilícita que se dedicó a saquear al estado.
Meter presos a todos los integrantes de la mafia que radiografían los cuadernos de Centeno y lograr que devuelvan el dinero nos ayudará a refundar la República. Por eso vamos a seguir durante mucho tiempo analizando y multiplicando estas denuncias tan rigurosas.
Pero usted ya sabe que de vez en cuando necesito salir de semejante oscuridad repugnante. Iluminar los días para rescatar las ilusiones. Hoy le quiero hablar de otros cuadernos. De la magia de María Elena Walsh que a los 17 años publicó su primer libro de poemas llamado: “Otoño imperdonable”. Es una gran posibilidad de respirar aire puro. Y salir aunque sea por un rato de ese túnel miserable de los que le roban al pueblo.
El maravilloso Teatro Colón, en agosto pasado, hizo un merecido homenaje a la genialidad y a la sensibilidad humana de María Elena. Lo organizó el suplemento cultural de La Nación y se llamó “Varieté Walsh”. Participó mucha gente brillante. Pero le nombro solamente a tres: Lino Patalano desde la cabeza del proyecto, Norma Aleandro desde la conducción y la actuación y Palito Ortega que compuso junto a María Elena esa belleza llamada “La canción del jacarandá”.
Lo trascendente es que a 8 años de su muerte, María Elena, estuvo sobre el máximo escenario de los argentinos. Su espíritu, sus ojos azules, su combate contra todo tipo de solemnidades y almidones, su lucha a favor de todas las libertades como buena defensora de los derechos de la mujer de la primera hora.
Siempre podemos saborear todos los platos exquisitos que supo cocinar María Elena. Nada de los humano le era ajeno. Por eso apeló a todos sus instrumentos: la poesía, la canción, las columnas de opinión, los cuentos, el teatro, la sátira, la literatura infantil, sus denuncias a los autoritarismos, el music hall. El gran amor de su vida, Sara Facio, aportó materiales desconocidos y reveladores.
Dicen que cuando María Elena murió, se elevó al cielo como una bandera de libertad. Por eso, si me permiten, me gustaría decirles que yo no creo demasiado en su muerte. Ni en la de María Elena ni en la muerte de la libertad. La historia demuestra que son llamas que arden para que la vida sea vida. Y que no se apagan jamás.
Yo le creo más a ella cuando dice que tantas veces la mataron, que tantas veces se murió y sin embargo está aquí resucitando. En eso creo. En que ella volverá y será millones de benditas mujeres de esta tierra que nos seguirán ayudando a ser felices y a pensar. No tengo dudas de que María Elena sigue estando al lado nuestro cada vez que la necesitamos para que navegue por nuestra conciencia y nos ayude a ver lo mejor y lo peor de nosotros. Ese fue, es y será siempre el gigantesco aporte inagotable de María Elena. A su talento para bordar letras y melodías o para darle a las palabras alas y colores como decía José Martí, le agregó esa capacidad para decir las cosas de frente, sin pelos en la lengua, con la polémica y el coraje en el bolsillo.
Por eso revolucionó el lenguaje. Porque fue la primera en no tratar a los chicos como si fueran tontos. Fue la primera en sacarle ese protocolo severo a las canciones, en hablar jugando, en cantar divertido, en crecer con sonrisas. Por eso Manuelita con su nueva estética y su vieja ética quedó grabada a fuego en el corazón de las multitudes. Un día María Elena se marchó, igual que Manuelita. Tuvo dos viajes que la refundaron. Fue a Estados Unidos invitada por Juan Ramón Jiménez aquél de la literatura inolvidable de “Platero y yo”. Y a Europa de la mano de Leda Valladares para huir de un peronismo que le sonaba autoritario y para armar un dúo inolvidable de vidalas, de bagualas y de vinchas. En París se enriqueció “lícitamente”. Su sensibilidad y su espíritu se multiplicaron interactuando con George Brassens, Jaques Brel, Charles Aznavour, Ives Montand, Pablo Neruda y la mismísima Violeta Parra. Fue su propia serenata para la tierra de uno, una de las canciones más hermosas que se han escrito sobre estas tierras y sobre estas pasiones inmigrantes y criollas que en ella se mezclan. ¿Se acuerda? ¿Me permite?
“Porque me duele si me quedo/Pero me muero si me voy/Por todo y a pesar de todo, mi amor/ Yo quiero vivir en vos.
¿Me deja seguir?
“Por tu decencia de Vidala/ Y por tu escándalo de sol/Por tu verano de jazmines, mi amor/ Yo quiero vivir en vos…
¿Qué maravilla, no? Por el idioma de infancia, por tus antiguas rebeldías.
Casi nadie modeló la ternura y la ironía para hacerla belleza como ella. Siente lo que pasa, presiente lo que pasará. Mucho antes de que los dictadores argentinos inventaran la desaparición forzada de personas escribió: “Tantas veces me borraron, tantas desaparecí, a mi propio entierro fui/Sola y llorando/Cantando al sol como la cigarra/ después de un año bajo la tierra/ igual que sobreviviente que viene de la guerra.
Descubrió el ADN de nuestro país cuando habló del Reino del revés. Nadie baila con los pies. Un ladrón es vigilante y otro es juez. Esa editorial cantada por todos la escribió hace 60 años y parece que fuera hoy.
Si hasta los trabajadores del INDEC, aprovecharon su melodía en su momento para quejarse cuando Guillermo Moreno los intervino porque dos más dos empezaron a ser tres.
Un día sacudió a la temible y blindada dictadura militar desde Clarín con un texto que pasó a la historia. ”Desventuras en el país jardín de infantes”, se llamaba. Y fue un golpe cultural demoledor al golpe militar. Y vino la democracia y vino Alfonsín que le ofreció un lugar en la política y otro en la tele junto a María Herminia Avellaneda. Y vino el peor de los dramas de 6 letras pero innombrable. Y ella le puso el cuerpo y las agallas para agarrar al cáncer a cachetadas y a los gritos. Lo maltrató, lo expulsó de su cuerpo, lo mantuvo a raya fuera de sus límites. Vade retro satanás. Y se puso de pié nuevamente, como La Cigarra. Y todos los argentinos dimos gracias a la desgracia y a la mano con puñal porque la mató tan mal y siguió cantando.
María Elena nos hizo mejores a todos. Nos hizo más felices y pensantes. Nos hizo más chicos y más grandes. Nos hizo más alegres y llorones. María Elena de la palabra, María Elena de la conciencia, María Elena de la decencia. Una vida militando en la imaginación no es poco. Una vida militando en la libertad lo dice todo. María Elena, nos hizo más y mejores argentinos, si eso es posible. Por eso está en el cielo de la argentinidad: con Borges, Gardel, Piazzola, Spinetta y Atahualpa Yupanqui.
Hay que recoger su nombre y llevarlo a la victoria. Para que los cuadernos de Centeno y la peor corrupción queden sepultados en el olvido y sus protagonistas presos. Y para que los cuadernos de María Elena se repartan como pan caliente por las calles. Y tal vez así, algún día dejemos de ser un país jardín de infantes lleno de corruptos y golpistas. Y tal vez el día que los pueblos sean libre la política será una canción…

Moyano x 75 – 9 de enero 2019

Uno de los hombres más poderosos y con mayor capacidad de daño hoy cumple 75 años. Hablo de Hugo Antonio Moyano, el líder de los camioneros. Su mejor regalo fue en octubre del año pasado cuando la iglesia bendijo a su familia y a su comportamiento.
La que mejor definió la situación en aquel momento fue la diputada Paula Oliveto. Ella milita con una católica consecuente como Elisa Carrió y dijo: “Que tristeza, convertir a la iglesia, a mi iglesia en una Unidad Básica”. Un abogado prestigioso formado en las parroquias y en las misas, sintió vergüenza ajena, pidió reserva sobre su identidad y me dijo: “Lo único que falta es que decreten que el nuevo santo patrono del trabajo sea San Moyano y no San Cayetano”. A esta altura poco importa quien dijo la verdad entre Pablo Moyano y el obispo Agustín Radrizzani dos feroces críticos del gobierno de Mauricio Macri. El vice de Independiente y de los Camioneros apodado “El Salvaje” aseguró que “esta misa no se podría haber realizado sin la venia del Papa”. Y el religioso que en su momento agradeció a Cristina por los 120 millones de pesos que le dio para poner en valor la hermosa Basílica de Lujan y que además, apoyó la ley de medios K mediante un comunicado, negó cualquier tipo de injerencia del Papa Francisco.
Un obispo que aprecio mucho, por lo bajo me preguntó cómo era posible que “el vicario de Cristo en la tierra” tuviera como vocero a un muchacho descontrolado y patotero acusado de lavado de dinero y asociación ilícita”.
A esta altura no hace falta explicar si el Papa estaba enterado o no de la misa. Está claro que el Papa, fiel a su militancia peronista en Guardia de Hierro durante su juventud, resolvió hace tiempo empujar a la Iglesia argentina hacia esa camiseta partidaria.
Algo similar está pasando hoy con el Papa y las violaciones a los derechos humanos en Venezuela y Nicaragua. Mira para otro lado. No sabe, no contesta. Llama a la concordia entre dictadores asesinos y víctimas ciudadanas. Aquel día histórico en la basílica de Lujan estaban los mejores amigos del Papa en el peronismo, los más irracionales integrantes del club del helicóptero y el discurso de Radrizzani fue la culminación de un rosario de hechos en el mismo y la confirmación de que estaba más cerca de las 20 verdades peronistas que de los 10 mandamientos. De hecho lo más inquietante fue que entre sus críticas, el obispo a cargo de la diócesis de Mercedes Luján, no tuvo una sola palabra de condena hacia la corrupción más grande de la historia democrática. Fue como si se hubiera olvidado del séptimo mandamiento de “no robarás”.
Radrizzani se encargó de criticar al FMI y el plan económico del oficialismo pero lo verdaderamente imperdonable es que se puso como protector de los delincuentes cuando dijo textualmente:” Sufrimos un poder judicial que cree que hacer justicia es desechar la presunción de inocencia”.
Envalentonados, los Moyano, se pintaron la cara. Desafiaron a un poder constitucional como la justicia. Descalifican a un fiscal, le dijeron “payaso” al servicio de Clarín y recibieron a Pablo en Ezeiza como si fuera una caricatura de Perón. Un día antes, monseñor Jorge Lugones había recibido a Hugo como una forma de respaldar esos gestos antidemocráticos. Lugones es otro militante del peronismo que le viene de familia.
Graciela Ocaña fue la persona que más cantidad de votos recibió en las últimas elecciones. Es conocida por su honradez y su lucha incansable contra todo tipo de corrupción. Es una de las dirigentes que más denunció y con mayor cantidad de datos al clan Moyano. Eso le trajo varios problemas graves. Amenazas mafiosas y hasta el insulto público de “cucaracha”. Por supuesto que el colectivo “Ni Una Menos”, copado por el cristinismo, no dijo una palabra en solidaridad con la diputada agredida.
Los carapintadas del moyanismo comparten la matriz ideológica de la ultraderecha peronista de los 70, donde Hugo se forjó denunciando zurdos y montoneros y sobre todo, esta actitud de ponerse de prepo, por encima de la ley. Y si hablamos de armas, no son elementos extraños entre estos muchachos pesados que se atrincheran y extorsionan a la justicia para evitar ir a la cárcel. El chofer de Pablo, él tristemente célebre Madonna Quiroz fue el que disparó su pistola cuando se trasladaron los restos de Perón. Son homéricas las guerras a balazos limpios con sus históricos rivales del gremio de los albañiles. Y en el accionar de las barras bravas de Independiente, aparecen en varias escuchas, menciones a la utilización de armas de fuego para apretar gente. Por lo tanto, no son los fusiles de los carapintadas pero son muchachos de armas llevar. Culatas, guardaespaldas y una organización de vigiladores privados cuyos propietarios pertenecen a la familia Moyano.
El poderoso clan Moyano apuesta a un quiebre institucional. Tienen una gran capacidad de daño con movilizaciones y paros que pueden paralizar al país.
Tiene razón Jorge Fernández Díaz cuando dice que la actual contradicción fundamental es entre democracia o mafia.
Por eso extraña que casi la totalidad de los dirigentes sindicales y de la oposición a Cambiemos hayan apoyado las amenazas de rebelión de Moyano o no hayan dicho una sola palabra de repudio.
Hugo y su banda tienen un nivel de imagen negativa y desprestigio social que es un salvavidas de plomo para cualquier espacio que lo quiera sumar a sus filas. Por ahora el concubinato político es con Cristina. No los une el amor sino es espanto a ir presos. Ambos tienen que explicar ante la justicia los delitos que cometieron y sin embargo denuncian que son “perseguidos políticos”. Intentan salvarse de la cárcel. Los Moyano tienen 8 causas judiciales graves en marcha y Cristina seis procesamientos, dos con prisión preventiva, un pedido de desafuero y el año que viene pasará más tiempo en el banquillo de los acusados en los juicios orales que en su banca de senadora por la minoría.
Por eso no extraña que los Hugo Yasky o Pablo Micheli con bajo nivel de representatividad y alto nivel de respaldo a Cristina, hayan estado en la primera línea de defensa de Pablo que está acusado de asociación ilícita y lavado de dinero en sociedad con Pablo Bebote Alvarez, el jefe de la barra brava de Independiente.
Tanto el padre como el hijo están involucrados. Tienen que explicar ante la justicia porque contratan a empresas de su propiedad para ser proveedores del gremio que conducen. Ni una licitación, ni una compulsa de precios. Nada. Legalidad cero.
Moyano dijo que él sabe que contratar a su esposa Liliana Zulet es más barato y mejor para los trabajadores. Y cualquiera sabe que así no se manejan los dineros públicos. Es una absoluta falta de transparencia que abre las puertas de las coimas, sobre precios, corrupción y lavado de dinero. Todo eso está investigando la justicia.
El kirchnerismo y muchos, no todos, pero muchos dirigentes sindicales, hablan en nombre de los pobres, de los descamisados, de los grasitas, del pueblo trabajador y acusan al resto de la humanidad de ser insensibles explotadores de derecha que solo quieren hacerse más ricos.
Y yo creo que hay una oligarquía sindical en la Argentina que no tiene autoridad moral para hablar en defensa de los pobres ni de los trabajadores. Porque muchas veces perjudican a los afiliados al gremio para beneficiarse ellos y porque hay muchos, insisto, no todos, que son magnates que no pueden explicar como hicieron su fortuna.
Hugo Moyano es un afortunado. Tiene una fortuna. El y sus hijos y su esposa y los hijos de ella tienen una fortuna difícil de explicar. Es el mejor regalo de cumpleaños de Hugo Moyano que hoy cumple 75 años. Millones que le cayeron del cielo como la bendición de la iglesia. Para ellos un regalo extraordinario. Pero para los argentinos, es un presente griego. ¿No le parece?