Macri careta, págame la boleta – 19 de abril 2018

El presidente Mauricio Macri sacó un empate sobre la hora. Y jugando de local en la Casa Rosada. Anoche Macri venía perdiendo la batalla política y comunicacional por el irritativo tema del aumento de tarifas. Porque hubo cacerolazos en los barrios y las ciudades donde mejor imagen tiene Cambiemos. Es cierto que mucha gente, fue organizada políticamente por el kirchnerismo. Se notaban los bombos, las banderas, las remeras y el odio hacia el presidente. Pero también es verdad que participó mucha gente suelta, comerciantes agobiados, profesionales jóvenes, laburantes que se les hace cuesta arriba llegar a fin de mes. También se notaba por su protesta pacífica y esperanzada. Los K querían incendiar todo para tirar abajo al gobierno. Y los ciudadanos independientes querían darle un tirón de oreja al gobierno. Saben que los responsables de esta hecatombe energética son Cristina y su banda pero también sienten en su bolsillo todos los meses lo complicada que está la situación económica. Es muy simple y comprensible: la inflación no bajó ni con el ritmo ni en la dimensión que prometieron. La actividad no creció en forma espectacular. Pero los aumentos se mantuvieron firmes y generaron angustias en mucha gente que votó a Macri, que jamás votaría a Cristina pero que necesitaba expresarse.
Anoche Macri estaba perdiendo el primer tiempo del partido. Porque hubo escándalo en el Congreso y apenas por un voto no hubo sesión entre todos los sectores opositores. La diversa y antagónica oposición unida ante la falta de sensibilidad política de un gobierno de atender los problemas antes que la sangre llegue al río. Encima el presidente de uno de los tres partidos principales de la coalición Cambiemos, radical Alfredo Cornejo había dicho que “Aranguren le hizo meter la pata al presidente varias veces y la otra gran figura, Elisa Carrió hizo un pedido de informes sobre el tema al gobierno nacional y en un tuit definió su pensamiento por el camino del medio entre la demagogia del cristinismo y la intransigencia del macrismo. Y aclaró que veía demasiado cerrado e intransigente al gobierno y claramente cínica y oportunista a los K que se habían encargado de vaciar al país.
Anche terminó la primera etapa del match y Macri terminó perdiendo uno a cero. Errores no forzados de sus ojos, o del triángulo que lidera la jefatura de Gabinete. Ayer a la mañana el mismísimo Marcos Peña minimizó el tema hablando con LONGOBARDI Y SOLO VIO DETRÁS DE TODA ESTA MOVIDA A LOS K QUE APUESTAN AL FRACASO DE ESTE GOBIERNO. ESO ES VERDAD. PERO ES PARTE DE LA VERDAD. TAMBIEN HAY GENTE QUE ESTÁ SUFRIENDO Y QUE NO QUIERE NADA MALO PARA MACRI. POR ESO LOS RADICALES Y LILITA REACCIONARON DE ESA MANERA. PORQUE TIENEN UNA PIEL MAS ACOSTUMBRADA A REGISTRAR LOS RECLAMOS POPULARES.
HOY, EL JEFE DE ESTADO LOGRÓ EMPATAR EL PARTIDO. PORQUE NO MODIFICO SU OBJETIVO ESTRATÉGICO QUE ES SEGUIR BAJANDO LOS SUBSIDIOS Y EL DEFICIT Y FLEXIBILIZÓ COMO LE PEDÍAN SUS ALIADOS LAS FORMAS DE PAGO Y LAS CUOTAS PARA IMPACTAR LO MENOS POSIBLE EN EL BOLSILLO DE LA CLASE MEDIA.
MACRI DEMOSTRÓ SU PODER PORQUE DEMOSTRÓ QUIEN MANDA. SENTÓ A ALFREDO CORNEJO CON EL MINISTRO JUAN JOSÉ ARANGUREN Y EL GOBERNADOR DE MENDOZA FUE EL ENCARGADO DE DECIR QUE NO HABIA MARCHA ATRÁS CON LOS AUMENTOS. QUE VA A HABER MEJORES PLANES DE PAGOS. Y CONVOCÓ A LOS USUARIOS A CONSUMIR MENOS GAS Y LUZ PORQUE CONSUMIMOS EL DOBLE QUE NUESTROS PAISES VECINOS.
EN LA REUNION CON LOS LIDERES PARLAMENTARIOS DE CAMBIEMOS, MARCOS PEÑA ACEPTO LA PROPUESTA QUE LLEVO EL RADICALISMO. SE TRATA DE PRORRATEAR LAS FACTURAS DE GAS EN TODO EL AÑO PARA QUE SEAN MAS PAREJAS Y NO PEGUEN UN SALTO TREMENDO LOS MESES DE MAS FRIO Y POR LO TANTO DE MAS CONSUMO. A ESO LE LLAMARON APLANAR LAS TARIFAS. Y TAMBIEN SE SUMARON ALGUNAS CUOTAS PARA HACER MAS ALIVIADA LA MOVIDA. TAL VEZ ESTO NO LE SOLUCIONEN TODOS LOS PROBLEMAS A LA GENTE PERO ES UNA SEÑAL, UN MIMO, COMO PARA QUE SE SIENTAN ESCUCHADOS Y CONTENIDOS. UNA COSA ES FIRMEZA PARA CONDUCIR Y MANTENER LAS CONVICCIONES Y OTRA COSA ES TOSUDEZ FRENTE A LA EVIDENCIA.
EDUARDO AMADEO, EL DIPUTADO DEL PRO, FUE MUY GRÁFICO Y CONCILIADOR. DIJO QUE LE PARECÍAN BIEN LAS PROPUESTAS DE LOS OTROS PARTIDOS ALIADOS, QUE HAY QUE RESPETAR LA OPINION DE TODOS PORQUE DE LO CONTRARIO SERIAN UNA DICTADURA.
ESTAS NUEVAS FACTURAS QUE VAN A LLEGAR MAS PAREJAS EN TODO EL AÑO ES UNA DECISIÓN DE CONSENSO QUE NO NECESITA PASAR POR EL CONGRESO. DIJO MARIO NEGRI: “ESTO NO ES POPULISMO NI DEMAGOGIA, ES REALISMO”.
NO HAY UNA MARCHA ATRÁS. SE ENCONTRARON CAMINOS ALTERNATIVOS PARA LLEGAR AL MISMO LUGAR. HAY QUE ACLARAR QUE ESTE ACUERDO POR AHORA ES SOLO PARA EL GAS. DE LA ELECTRICIDAD VAN A CONVERSAR EN UN PAR DE DIAS.
NO ES LA PRIMERA VEZ QUE EL GOBIERNO TIENE QUE CORREGIR UN ERROR. ES UNA LASTIMA QUE POR FALTA DE CINTURA POLITICA DE SU EQUIPO PRINCIPAL, NO PUEDAN FRENAR ANTES DE TROPEZAR.
ESO ES POR por ausencia de política. Es una actividad que muchos de los que integran su gobierno no valoran o directamente desprecian. Por eso y por la consecuente falta de comunicación, el presidente Macri comete errores no forzados por los que tiene que pagar un innecesario político.
Aparece el oficialismo corriendo detrás de los acontecimientos porque le ganaron la iniciativa y tiene que dar explicaciones tarde y mal a Dios y María Santísima.
Cierta torpeza, falta experiencia y subestimación de la política tradicional, permitió que esto ocurriera.
¿No piensan dos o tres jugadas de ajedrez hacia adelante? ¿No analizan los comportamientos de los distintos sectores involucrados en cada decisión que toman?
Una vez más deben reconocer el error y recular después de haberse mostrado inflexibles. Es verdad que lo infló la oposición pero el
globo lo puso el gobierno con su impericia e ingenuidad.
¿Esperaba otra actitud del kirchenrismo? Así fueron en el gobierno y así siguen siendo en el llano. Por eso el oficialismo tiene que aprender a no darle pasto a las fieras.
Corregir y reconocer el error, tiene un mérito, pero su repetición lo está transformando en un demérito. Algunos ministros que vienen de las empresas y no de la militancia están muy acostumbrados a tomar decisiones casi sin consultar a nadie. Después serán los accionistas los que le pedirán rendición de cuentas al fin del ejercicio. En la actividad pública la cosa es distinta. Todo el tiempo los opositores, los organismos de control y los periodistas están exigiendo transparencia y analizan críticamente cada paso. Son los reaseguros de la democracia. Y en este caso, los legisladores, los organismos del control y el periodismo
Por eso hay que pensar muy bien cada resolución y consultar a todos los involucrados antes y no después, con el hecho consumado.
Imaginar escenarios futuros. Compartir costos y beneficios con otros actores. Estudiar a fondo los temas y pedir una auditoría de ideas a otros sectores.
Puede ser que la actividad esté desprestigiada por tanto corrupto y autoritario que nos gobernó los últimos 12 años. Pero no hay democracia sin política. Y no hay política sin diálogo y sin debate de ideas. La gestión es muy importante para resolver los problemas de la gente y por eso van a ser juzgados en el 2019. Pero la política es el arte de que todo eso sea posible.
Hay políticos buenos, malos y regulares igual que empresarios o periodistas. Una forma de gobernar de la mejor manera es buscar la excelencia también entre los dirigentes políticos. El gobierno tiene muchos políticos buenos pero les dan poca bola. De vez en cuando les tiran un pelotazo de 40 metros cuando están asfixiados y los dejen en posición adelantada.
No hay que olvidar jamás a Winston Churchill. Decía que el político se convierte en estadista cuando empieza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones.
El gobierno de Macri está pasando por un momento delicado. Se metió en un laberinto tarifario construido por ellos mismos. No hay que dramatizar porque todavía tiene un gran respaldo popular, buena imagen en las encuestas y una fuerte esperanza y expectativa de que el semestre que viene todo va a estar mejor. Pero insisto con mi mirada. Al país le falta energía. Y al gobierno, también. Les falta energía política y en forma urgente tiene solucionar ese problema. Un tropezón no es caída. Pero es un tropezón. Con perdón de la perogrullada.

La vieja y la nueva Cristina – 18 de abril 2018

Hay una Cristina vieja ideológicamente, erosionada en su liderazgo, escondida en su perfil bajo y con la intención permanente de derrocar a este gobierno con el mezquino objetivo de no ir a la cárcel. Este es el sueño principal de su vida: cuidar su libertad y la de su familia y para eso necesita una administración nacional débil o directamente en caída libre.
La senadora nacional por la minoría bonaerense de Unidad Ciudadana aprovecha cada posibilidad de dañar a Mauricio Macri y lo hace con la cara muy dura y la demagogia en la mano.
Esta vez, Cristina, presentó un insólito proyecto de ley donde exige que se suspendan los aumentos de tarifas en los servicios y propone retrotraer los precios al 1ro de enero del 2017. Y dice que lo hace para cuidar el bolsillo de los argentinos. No se puede creer tanta hipocresía. La máxima responsable del agujero energético brutal que dejaron después de 12 años de gobierno levanta el dedito y quiere dictar cátedra de cómo resolver los problemas. Ella y su gerente de la corrupción, el reo Julio de Vido fueron los autores intelectuales y materiales del asesinato de la energía en la Argentina. Tuvieron tres objetivos que en parte pudieron cumplir:
1) Hacer populismo berreta y convencer a la gente que la energía es gratis aunque la pagamos todos con impuestos cada vez más altos. Esa batalla cultural, casi la gana. Muchos compatriotas hoy todavía creen que el estado tiene que regalar la energía.
2) Bombardear a las empresas, fundirlas o dejarlas al borde del precipicio con el fin de comprarlas a precio vil y apropiarse de ellas.
3) Generar una caja de corrupción de una magnitud nunca vista en la historia argentina. Sobre precios, coimas, compras a Venezuela a precios fuera de mercado, ayudaron a conformar un océano de dinero negro y sucio que fue a parar a los bolsillos de Cristina y de algunos integrantes del “Cartel de los Pinguinos”.
Por eso produce vergüenza ajena que los responsables de semejante cáncer económico nos quieran explicar cuál es la mejor medicina. Podrían guardar un respetuoso silencio durante un tiempo, ¿No le parece? Como si esto fuera poco, Cristina propone en su proyecto declarar la emergencia tarifaria y crear un comité especial para resolver este tema. Insisto: es como pedirle consejos para combatir el narcotráfico a Pablo Escobar Gaviria.
Ya le dije varias veces que creo que Cristina y su banda saqueadora del estado es la persona que más daño le hizo a la Argentina. No solamente por la mega corrupción de estado sin antecedentes en democracia, también por el autoritarismo que produjeron. Eso implica fanatismo para ver enemigos por todos lados, negación de la realidad y los errores y huida hacia adelante. Es lo que resume el proyecto que presentó Cristina. Parece un chiste pero es de muy mal gusto. La inmensa mayoría de los argentinos no se traga la píldora. Sabe que quien se especializó en destruir la cultura, la ética, la política y la libertad de expresión no puede ser la encargada de su reconstrucción.
Esa es la Cristina vieja ideológicamente, la que se crece todos los días en su imagen negativa, la que garantiza un peronismo dividido y una cuota importante de odio en las relaciones hacia y desde el justicialismo.
Pero hay otra Cristina. Más joven y menos conocida llamada Verónica Magario. Es la intendenta de La Matanza y pretende ser la gobernadora de la provincia de Buenos Aires y está en todo su derecho si la gente la vota. Pero el lanzamiento de su campaña de ayer fue patético y cargado de un oportunismo que indigna. En medio del velorio, mientras sus compañeros colectiveros se disponían a despedir los restos del asesinado Leandro Alcaraz, la precandidata Verónica Magario fue capaz de hacer una conferencia de prensa patética.
Acusó a la gobernadora María Eugenia Vidal de ser la responsable de la seguridad de la provincia y aclaró que los intendentes no tenían nada que ver con ese flagelo. Es una provocación por varios motivos.
Primero porque la intendente pertenece al Partido Justicialista y su partido viene gobernando el municipio y la provincia hace más de tres décadas. No se puede lavar las manos tan descaradamente. No puede disimular el rol nefasto que jugaron en varios temas, pero especialmente en el combate contra el delito, tanto Daniel Scioli como Fernando Espinoza en la última década. Buenos Aires estuvo gobernada por el justicialismo durante 31 años y La Matanza, hace 35 años, desde la restauración democrática.
¿O la culpa de la penetración del narcotráfico, el aumento de la ferocidad de los robos y los crímenes es de quienes están hace dos años tratando de apagar los miles de incendios que dejó el kirchnerismo? Es una mentira grande como la provincia de Buenos Aires.
La nueva Cristina, llamada Verónica Magario, tiene sus mismos disvalores. Siempre el culpable es el otro. No se hace cargo de nada. Es la misma que humilló a los matanceros al plotear con su nombre y apellido los patrulleros que envió la provincia. Es la misma que cobra una tasa municipal por seguridad y dice que esa es responsabilidad excluyente de la gobernadora Vidal. Magario es la misma que no ejecutó un solo peso de los 240 millones de pesos que le envió la provincia por el Fondo de Fortalecimiento en Seguridad. Un legislador presentó un pedido de informes porque sospecha que con ese dinero hizo un plazo fijo en lugar de destinarlo a mejorar la seguridad.
Es insostenible lo que hicieron y lo que no hicieron en La Matanza. En 35 años de intendentes peronistas como Magario solo instalaron 450 cámaras. Una por cada 4 mil habitantes. Es imposible luchar contra la mafia organizada con tan pocas herramientas. Y mucho más cuando desde la política aparecen complicidades atroces. Quien era hasta hace poco secretario de seguridad de la intendenta Magario tuvo que irse acusado de formar parte de una banda criminal que producía secuestros. Carlos Orsingher fue descubierto por una investigación de nuestro compañero Jorge Lanata y la intendenta Magario intentó que el programa no se emitiera. Hizo una presentación judicial reclamando censura previa pero, por suerte, hubo un juez razonable que rechazó ese pedido antidemocrático.
Y como si esto fuera poco, la intendenta Magario, la nueva Cristina, acuso al gobierno de Vidal de hacer política obscena con el crimen del colectivero. Es lo que hizo ella. Como si se estuviera mirando al espejo.
Mientras tanto, la familia, los compañeros y la hijita del chofer de la línea 602 asesinado, todavía no pueden elaborar el duelo. Necesitan justicia y ya hay dos jóvenes detenidos.
Hay una vieja Cristina y una joven Magario. Ambas están cortadas por la misma tijera de un populismo irresponsable, contaminado por ladrones y con el único objetivo de obtener más poder y más dinero aunque en ese camino tengan que empujar la democracia hacia un abismo. Que todo el mundo lo sepa.

García Márquez x 4 – 17 de abril 2018

Un día como hoy, pero de hace 4 años, un maldito cáncer linfático y una perversa neumonía, se complotaron para asesinar a Gabriel José de la Concordia García Márquez, más conocido como Gabo o Gabito.
Tenía 87 años y su muerte potenció una historia digna del realismo mágico de su pluma iluminada. Porque un poema o una carta de despedida, que ya venía circulando, se viralizó por el planeta con una potencia arrolladora. Ese texto llevaba la firma de Gabriel García Márquez pero el autor no era García Márquez. Él lo desmintió una y otra vez, pero fue absolutamente en vano. La conciencia planetaria de lo que hoy se llamaría fake news o falsas noticias no pudo con la noticia deseada que describió la filosofía de Miguel Wiñazky.
Gabo negó varias veces que esas palabras fueran suyas. Es más, se preocupó porque tanta gente pensara eso de un escrito “tan cursi”. Después, Cabo se disculpó por haber dicho eso del poema pero no pudo torcer la historia falsa que alguien inventó. Hoy, a 4 años de su muerte, miles y miles de personas siguen homenajeando al genio de las palabras con palabras que él nunca escribió. Ni la popularidad ni la amistad de Gabo con casi todos los editores del mundo pudo quebrar el destino de este escrito titulado “La Marioneta” y que pertenece al comediante Johnny Welch y dice así:
“Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.
A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas, pero le dejaría que él sólo aprendiese a volar.
A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres…. He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subirla escarpada.
Me apartaría de los necios, los habladores, de las gentes con malas costumbres y actitudes.
Sería siempre honesto y mantendría llenas de amor y de atenciones a las personas a mi alrededor, siempre trataría de dar lo mejor…
He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrá de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.
Trata de decir siempre lo que sientes y haz siempre lo que piensas en lo más profundo de tu corazón.
Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma.
Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo, te diría “Te Quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da siempre otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuánto te quiero, que nunca te olvidaré.
El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.
Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles, “lo siento”, “perdóname”, “por favor” , “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.
Nadie te recordará por tus nobles pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos.
Finalmente, demuestra a tus amigos y seres queridos cuánto te importan.
Este texto pasó a la historia porque para mucha gente lo escribió García Márquez y no hay nada ni nadie que les haga entender que no es cierto.
Esta historia del texto, el juego de confusiones y creencias, parece imaginado por Gabo. Como aquel legendario “Cien Años de Soledad” que la editorial Sudamericana publicó en Buenos Aires. Vendió 50 millones de ejemplares, fue traducido a 39 idiomas y fue el empujón para el premio Nobel de Literatura. Pero es maravilloso conocer la crónica de un éxito anunciado.
Un día de 1967 Gabo empeñó un calentador y un secador de pelo y, con ese dinero, pudo enviar los originales de su nuevo libro a la Argentina. La historia del recorrido de “Cien Años de Soledad”, también parece escrita por García Márquez. El mensajero tuvo un accidente en la moto y todos los originales quedaron sembrados por el pavimento mojado. Buenos Aires era una mezcla de Macondo y Paris. Casi un diluvio universal. Esos papeles con las letras corridas pudieron rejuntarse pero ningún editor quería convertirlos en un libro. Creían que era un texto menor de un colombiano desconocido. Sólo Paco Porrúa de editorial Sudamericana se atrevió y el libro comenzó a venderse en cataratas. En 20 días agotó 8 mil ejemplares.
Todos empezaron a hablar de él y por eso Primera Plana lo llevó a su primera plana. Gabo cobró sus primeros derechos de autor y volvió rapidito a la humilde pensión en la que estaba alojado. Acomodó todos los billetes sobre la cama y se tiró encima a dormir la siesta más feliz de su vida. Estuvo 15 días de gloria en Buenos Aires. Nunca más volvió. Nunca más volverá. Es una lástima, pero es como si lo tuviéramos dentro en cada corazón y en cada neurona.
Yo lo recuerdo, erguido, orgulloso aquel día que rechazó el frac para recibir el Nobel y se enfundó en el Liqui-Liqui, el típico traje colombiano. Pero más recuerdo sus palabras tan reales como mágicas:” Una nueva y arrasadora utopía de vida donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde sea de veras, cierto el amor y sea posible la felicidad y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra”.
Todos los periodistas le debemos mucho. Y los amantes del idioma español, también. El día que murió derramamos lágrimas negras de luto. Con su ausencia sentimos que a nosotros, se nos venían encima los cien años de soledad. Y ya pasaron cuatro.