Suprema Injusticia – 20 de marzo 2019

El doctor Carlos Rozenkrantz inauguró el año judicial con un diagnóstico inquietante y preciso. El presidente de la Corte Suprema de Justicia reconoció que “los argentinos están perdiendo la confianza en la justicia” y eso produce
“una crisis de legitimidad”.
Está muy claro cuál es la enfermedad institucional: hay una suprema injusticia y tu cuerpo lo sabe. Hace tiempo que gran parte de los ciudadanos viene reclamando porque sin justicia equilibrada y transparente no hay república. Necesitamos reconstruir uno de los pilares del estado de derecho. Para lograrlo hay que exterminar muchos virus que deterioran la imagen y la eficacia del Poder Judicial.
Lo más grave es el hartazgo que tiene la inmensa mayoría de la población al ver a los delincuentes de todo tipo caminar por la calle como si fueran personas honradas y decentes. Y cuando digo delincuentes de todo tipo hablo de todos, desde los motochorros y los asesinos o violadores hasta los poderosos empresarios, ministros y la propia ex presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner.
La genialidad de María Elena Walsh nos ayuda a comprender lo que nos pasa y porque nos pasa: “Señora de ojos vendados/ que estás en los tribunales/ Quítate la venda y mira/ cuanta mentira”.
Los últimos datos que hemos conocido son escandalosos. El juez Luis Rodríguez recibió una coima de 10 millones de dólares de parte de Daniel Muñoz para no meterlo preso, según confesó su viuda, hoy arrepentida, Carolina Pochetti. Ese testimonio luego fue confirmado por Víctor Manzanares, el contador de la familia Kirchner que además agregó que el abogado Miguel Plo que también está detenido, fue el encargado de llevar los billetes físicos y que se quedó con dos millones de dólares en el camino. Estamos hablando de inmorales y mafiosos que primero robaron fortunas colosales al pueblo de la patria y luego se robaban entre ellos. Como si esto fuera poco, Rodríguez, era un adorador de objetos nazis y en el concurso para ser juez copió el examen y ahora tiene un nivel de vida, viajes a lugares paradisíacos y autos de alta gama que no puede explicar. Ojalá el Consejo de la Magistratura lo enjuicie y lo destituya pronto porque al igual que Norberto Oyarbide, Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah, entre otros manchan la palabra justicia y la vacían de contenido.
Oyarbide, le recomendó a Manzanares a la actual vice decana del cuerpo de peritos de la Corte Suprema, María del Carmen Penedo. Hoy, ella tiene un sumario abierto en el máximo tribunal para establecer si el informe patrimonial que ella confeccionó, ayudó a Oyarbide para dictar a la velocidad de la luz el sobreseimiento del matrimonio Kirchner, que estaban acusados de enriquecimiento ilícito. Esa operación repugnante fue armada por funcionarios judiciales y servicios de inteligencia que estaban a las órdenes de Néstor y Cristina. Todos haciendo trampa y poniendo sus conocimientos técnicos y sus cargos para dibujar pruebas y producir maniobras delictivas. Fueron cómplices de los delincuentes.
Es intolerable e indignante lo que viene pasando y no hay forma de construir el país que soñamos con semejante nivel de deshonestidad. Porque vamos a decirlo con todas las letras. Hay jueces y fiscales que son delincuentes y que están al servicio de los delincuentes de todos los tamaños. Desde rateros peligrosos como los arrebatadores callejeros hasta millonarios estafadores como Cristina, Lázaro y Cristóbal, entre otros. Su tarea principal es liberarlos lo antes posible. A contramano de toda lógica, siempre buscan el artilugio que les permita favorecer a los victimarios y humillar por segunda vez a las víctimas.
Algunos lo hacen a cambio de coimas y son unos ladrones peores que los ladrones que salpican con su mugre de corrupción a otros hombres de justicia que son honrados y de excelencia profesional.
Otros lo hacen por miedo y por pereza. Les da “fiaca” trabajar e investigar a fondo y/o sienten pánico ante la mínima posibilidad de que el delincuente en libertad, o alguno de sus familiares o cómplices se tome venganza.
Pero existen los fanáticos y militantes. Los que tienen como capanga a Cristina Fernández de Kirchher y como líder espiritual al ex integrante de la Corte, el doctor Eugenio Raúl Zaffaroni.
Está en marcha una operación sucia que tiene a la ex presidenta como autora intelectual y a su jefe de inteligencia informal, Horacio Verbitsky como autor material. El instrumento es el juez de La Cámpora Alejo Ramos Padilla que fue protagonista de dos noticias antagónicas. Por un lado se pidió su juicio político en el Consejo de la Magistratura y por el otro, recibió el respaldo unánime de la Corte Suprema que le otorgó los recursos extras que solicitó para su juzgado de Dolores pese a que el fiscal dijo que debía excusarse de ese caso.
La mugre creció y la decadencia se aceleró en los tribunales porque
es imposible probar la inocencia de Cristina ante semejante montaña de pruebas y testimonios de más de 30 arrepentidos, muchos de confianza de años de los K. Ya tiene diez procesamientos y marcha a paso redoblado rumbo a los 4. Ya tiene 5 pedidos de prisión preventiva, uno de ellos confirmado por la Cámara Federal y por la Corte Suprema.
No hay mejor defensa de Cristina que un buen ataque a sus investigadores.
Por eso el objetivo es claro: sacar a Stornelli de las causas que involucran a Cristina en la mega corrupción de estado y de esa manera poder zafar de la cárcel.
Por ahora Cristina informó que vuelve pasado mañana de Cuba y en 72 horas deberá notificarse de todas las malas nuevas de las últimas horas. Su hija Florencia que tiene dos procesamientos se quedará, en principio, diez días más protegida por la dictadura jurásica cubana. Ella explica lo inexplicable al victimizarse y repetir todo el tiempo la misma cantinela mentirosa: me persigue Macri, Trump, Bonadio y los medios hegemónicos.
Obviamente, es una teoría conspirativa absolutamente delirante.
La mayoría de los jueces y fiscales militantes integra la mal llamada Justicia Legítima. Es la agrupación kirchnerista liderada en su momento por la doctora María Laura Garrigós de Rébori o por Alejandra Gils Carbó. Ellos creen igual que Cristina y Diana Conti que la justicia debe ser elegida por el voto popular y es una de las propuestas que tienen para reformar la Constitución si llegan a ganar las elecciones en octubre. Ellos están convencidos además que Cristina, casi todos sus familiares, casi todos sus ministros y casi todos sus secretarios se hicieron mega millonarios porque son unos genios de las finanzas y que la justicia los persigue por su ideología. Hablan de los pobres y se hicieron magnates. Se llenan la boca con la redistribución de la riqueza y la redistribuyeron entre ellos.
Justicia Legítima que debería llamarse “Injusticia ilegítima”. Tienen la cara de piedra. Son rápidos para los mandados que les piden los amigos. A los enemigos ni justicia. Pero a los amigos, todo.
Esto deberían analizarlo los votantes.
Hay muchos que combaten de verdad al delito y otros que miran para otro lado incluso en situaciones gravísimas como estafas, crímenes, narcotraficantes, enriquecimientos colosales, asociaciones ilícitas para saquear al estado como la que lideró Cristina o simplemente en hechos menores como los motochorros que, por lo general, roban a chicos y a mujeres indefensas.
Hay muchos jueces y fiscales ejemplares, valientes, honrados y de gran capacidad intelectual pero estos otros dinamitaron la credibilidad de la justicia que ya venía muy deteriorada.
No tienen derecho. No hay derecho. No se ajustan a derecho. Es una burla a todos los ciudadanos de a pie, de carne y hueso, que hacen esfuerzos descomunales todos los días para trabajar honradamente, para educar a sus hijos y para pagar los impuestos feroces que, entre otras cosas, mantienen al Poder Judicial que no paga impuestos a las ganancias porque tienen coronita.
El jurista brasilero Ruy Barbosa de Oliveira, dolorosamente, dice que de tanto ver el triunfo de los corruptos, “el hombre llega a desanimarse de la virtud, a reírse de la honra y a tener vergüenza de ser honesto”.
Es una vergüenza del tamaño del estado. Los ciudadanos honestos están hartos de que la impunidad les escupa en la cara. Son delitos de lesa indignidad. Injusticia ilegítima y está todo dicho. Suprema injusticia.

CFK, entre la cárcel y la presidencia – 19 de marzo 2019

No hay antecedentes en toda la historia
argentina de un caso como el de Cristina
Fernández de Kirchner. Son tantos y tan
graves los delitos que cometió desde el
poder que acaba de recibir su quinto
pedido de prisión preventiva y en los
próximos días, podría totalizar 14
procesamientos judiciales. ¿Escuchó
bien? También fue embargada por 3.000
millones de pesos en total. Cristina, está contra las cuerdas. Tiene rodeado el rancho. De las cinco prisiones preventivas dos fueron confirmadas por la Cámara Federal y una está firme porque hasta por la Corte Suprema de Justicia la ratificó.
¿Se entiende? Un juez de
primera instancia, la Cámara que lo
supervisa y el máximo tribunal dejaron firme la prisión preventiva.
Estas tres últimas tienen que ver con la
acusación de ser la jefa de una
asociación ilícita, de cohecho pasivo y de
administración fraudulenta.
La primera, por la compra
con burdos sobreprecios de casi 500
barcos de Gas Natural Licuado que
costaron la friolera de 15 mil millones de
dólares. Los organizadores de la
asociación ilícita, también procesados
son Julio de Vido y Roberto Baratta,
ambos presos por otras causas.
La segunda y la tercera con las que fue castigada en las últimos dos días es por los subsidios millonarios al transporte de colectivos y de trenes respectivamente.
A esta altura se puede decir que Cristina,
menos de asesinato está acusada de
todo. Con gran cantidad de pruebas
documentales y confesiones de gente de su extrema confianza durante años,
Cristina tiene en marcha varios juicios
orales donde va a tener que explicar lo
inexplicable. La jefatura de la asociación
ilícita para saquear al estado en varias
causas, lavado de dinero, coimas y
sobornos al por mayor en obras públicas,
en los corredores viales, en la causa de los cuadernos, en la tenencia ilegal de
documentos históricos, por el
encubrimiento del atentado a la AMIA,
malversación de fondos y administración
fraudulenta con el dólar futuro, entre
otros delitos. La persigue el Código
Penal, no la persiguen por sus ideas. Es
por la estafa monumental al pueblo
argentino y por el enriquecimiento
colosal de ella, su familia y casi todos
sus funcionarios y testaferros y socios.
Lo dije otras veces: va a pasar más
tiempo en el banquillo de los acusados
que en su banca de senadora por la
minoría.
En ese sentido las nuevas declaraciones
de José López son demoledoras. No se
movía un peso en el gobierno si ella no
autorizaba los pagos. El club de los 4
millonarios privilegiados fueron Lázaro
Báez, Cristóbal López, Gerardo Ferreyra
y Juan Carlos Relats. Con todos, primero
Néstor y luego Cristina, robaron
verdaderas fortunas en forma conjunta.
Todos tenían un mecanismo para recibir
privilegios desde la presidenta Cristina
para luego devolver esas ganancias
extraordinarias y sucias en forma de
alquileres de departamentos y hoteles,
muy por encima de los valores de
mercado, entre otros mecanismos para
lavar ese dinero ilegal.
¿Por algo Cristina dijo que a José López
llegó a odiarlo? Lo dijo mientras
amagaba con largarse a llorar.
Esa utilización política del dolor y la
emoción apareció con toda contundencia
en el video que difundió el Instituto Patria
sobre la salud de Florencia en Cuba y
del que nadie se hizo cargo. Hasta
Alberto Fernández y Juan Grabois
dijeron que les pareció inconveniente.
Dejaron trascender que alguien lo había
editado sobre el audio que Cristina dejó.
Pero no dicen quien fue y como fue
publicado sin el ok de Cristina.
La gravedad y la profundidad del
tratamiento de la enfermedad de su hija
van a ser determinantes en la decisión
de Cristina de participar o no de las
elecciones. No falta tanto. En 90 días
hay que presentar las listas de
precandidatos para las PASO. Por lo
pronto, ya son varios los presuntos
voceros de Cristina que hasta le
recomendaron que diera un paso al
costado. Cristina ya perdió a su esposo,
sus dos hijos están separados y no
quiere perjudicar a su hija que es la
única que no tiene fueros y que podría ir
presa, según versiones de Comodoro Py.
Cristina lo atribuyó a una persecución
Feroz
Y el presidente Macri le contestó que ella
no está bien y que no supo cuidar a sus
hijos.
Eduardo Valdés dijo textualmente: “no
tiene sentido que sea candidata en este
micro clima de locura y odio. Ella ya
cumplió con el país. Yo le digo que no se
presente”.
La doctora Elisa Carrió teme que Cristina
o su hija aprovechen para pedir asilo
político en Cuba. A Pablo Sirven le dijo
que:” Cristina está en Cuba veraneando
con prisión preventiva firme. Este es el
único país del mundo donde hay una
persona con prisión preventiva firme a la
que se le da permiso para ir a Cuba, que
es un lugar de asilo político, porque se le
hincharon las piernas a la hija”
Otros dirigentes cercanos a Cristina le
bajaron el precio a Valdes. Dicen que
vende humo y que eran inventos suyos
como que Florencia tenía ataques de
pánico por su miedo a ser detenida.
Veremos quién tiene razón.
Por ahora parece que se trata de un
Linfedema, una inflamación del sistema
linfático que produce hinchazón y rigidez
en brazos y piernas.
Fue tanta la preocupación que Gustavo
Menéndez, el intendente de Merlo
amenazó con que el pueblo no se iba a
quedar cruzado de brazos si metían
presa a Florencia.
En Cuba, madre e hija están resolviendo
parte del futuro de la Argentina. La ex
presidenta fue recibida y se sacó una
foto con Raúl Castro el geronte
revolucionario jurásico que todavía tiene el poder.
Porque no es lo mismo para nadie que
Cristina sea candidata y pelee con Macri
en segunda vuelta o que ella deje su
lugar vacante y sea ocupado por Daniel
Scioli, otra vez, por Agustín Rossi o
Felipe Solá. Tampoco se sabe cómo
puede repercutir eso en el Peronismo no
K con Roberto Lavagna lanzado y Sergio
Massa y Juan Manuel Urtubey
esperando definiciones.
Hay rebelión en la granja del Instituto
Patria. Muchos no pueden ser
candidatos ni a presidir el consorcio si
Cristina se baja de donde todavía no se
subió. Cualquiera se le anima: hasta
Pablo Moyano la apuró al decir que su
silencio complica la organización de las
listas en todo el país.
Máximo Kirchner cuyo único poder es el
apellido y ser el hijo de Mamá, es un
cruzado a favor de su candidatura. Por
algo dijo que no hay que tirar la toalla.
Juró y rejuró que Macri se va el 27 de
octubre. Nadie está tan seguro.
La reorganización del Cristinismo se dio
porque nadie es más taquillero que ella
en los comicios y porque como parte de
su ficción de disfrazarse de cordera se
reconcilió por necesidad con mucha
gente a la que insultó y humilló de varias
maneras.
Incluso a través de un tuit de Wado de
Pedro, uno de sus muchachos
camporistas, Cristina le ofreció a Sergio
Massa que vuelva el redil. Lo necesita
porque no tiene fácil la carrera hacia la
segunda vuelta.
Tal vez se olvidó de lo que dijo de Sergio
Massa y de Margarita Stolbizer en su
momento. Alguien la estaba escuchando. “Ella es una hija de puta y a él también hay que embocarlo”.
Embocarlo, en el lenguaje de los
autoritarios chavistas es inventarle una
causa judicial o tirarle con algún
carpetazo de corrupción o de su vida
íntima. Cristina y Néstor embocaron a
varios. Enrique Olivera, Francisco de
Narváez y Luis Juez fueron los más
notorios. Hoy el objetivo son Carlos
Stornelli y Claudio Bonadio. Los
soldados espías son siempre más o
menos los mismos: Rodolfo Tailhade,
Juan Martín Mena, el general César
Milani, preso por violación de los
derechos humanos durante la dictadura y
el comandante Horacio Verbitsky. En
este caso, con Alejo Ramos Padilla, las
movidas no tuvieron el éxito que
esperaban. Mostraron demasiado a
hilacha.
Con este panorama,¿ se presentará
Cristina. Se meterá de lleno en una
campaña electoral? Ella tiene que pensar
de que manera tiene menos
posibilidades de ir presa. Si se presenta
y gana, listo. Vamos a ir presos nosotros.
Si se presenta y pierde, todas las causas
se van a acelerar. Pero que pasa si el
que gana es otro peronista y no Macri.
Están organizando un operativo
“Impunidad y libertad para todos los
presos”, una suerte de autoamnistía.
Pero el gran inconveniente es que nadie
es confiable. Si Macri es reelegido
seguirá como hasta ahora. Entregando a
la justicia toda la información que le
pidan sin tener injerencia y por lo tanto
Cristina puede ir a parar tras las rejas.
Pero si gana un peronista, también. Todo
los peronistas lo primero que hacen es
liquidar el liderazgo anterior. Lo hizo
Eduardo Duhalde con Carlos Menem, y
Néstor y Cristina lo borraron del mapa a
Duhalde. Otro peronista en el poder
deberá convertirse en el nuevo conductor
y para eso le tiene que soltar la mano a
Cristina.
El viernes, Cristina tiene que volver de Cuba. En Ezeiza lo estará esperando una novedad. El juez Claudio Bonadío le da 72 horas de plazo para que vaya a Comodoro Py y se notifique de todas las malas nuevas.
Como puede verse no es fácil la decisión
para la exitosa abogada que nunca ganó
un juicio y lo perdió varias veces.
La presidencia o la cárcel es una
dicotomía demasiado peligrosa para
cualquiera. Incluso para la reina Cristina.

Israel x 27 – 18 de marzo 2019

Alejandro Lerner, como suelen hacer los grandes artistas lo resumió todo con su melodía y su mensaje: Todo a pulmón.
Es que hace 27 años que el atentado terrorista contra la embajada de Israel reclama verdad, justicia, condena y castigo. Hoy el recuerdo de los muertos tuvo dos fantasmas inquietantes que multiplicaron el temor y las alertas de seguridad: son una pareja de iraníes que salieron de España e ingresaron a la Argentina con 4 pasaportes falsos, que en 24 horas cambiaron tres veces de hotel y que tuvieron una comunicación telefónica de 85 segundos en nuestro país. Todo muy sospechoso. Hasta el propio embajador israelí, Ilan Sztulman no descartó que se trate de terroristas que hayan intentado hacer algún atentado o un acto intimidatorio. Hay que tener la guardia siempre alta porque, los servicios de inteligencia iraníes son de los más calificados del mundo y porque hay indicios de que participaron de los ataques a la representación diplomática, de la sede de la AMIA y hasta del asesinato del fiscal Alberto Nisman.
Hace un par de años, había un gigantesco globo ubicado en la esquina de Arroyo y Suipacha que decía: Acá había vida.
Parece que pasó un siglo pero, después de más de un cuarto de siglo las consignas se sucedieron: “Paz sin terror”. “Solidaridad es memoria”.
Por ley, el día del atentado es el día de la “Memoria y la solidaridad con la víctimas del atentado a la embajada de Israel.”
Aquella salvajada, aquel crimen de lesa humanidad produjo 29 muertos, solo 22 identificados y 242 heridos y abrió las puertas al segundo atentado, dos años después en la AMIA y al tercer atentado a finales del kirchnerismo con el asesinato del fiscal Alberto Nisman. El hilo conductor se llama impunidad. La columna vertebral de esos tres hechos trágicos se llama complicidad y ocultamiento de estado. Son heridas que no cierran. Muertos que no descansan en paz. Es lo que la inmensa mayoría de los argentinos de todos los credos y todas las ideologías ansiamos construir: paz sin terror. Convivencia sin odio ni muertes. Diálogo sin violencia. En definitiva para decirlo con palabras de Domingo Faustino Sarmiento: civilización sin barbarie.
A las 14:50, la sirena fue como un alarido de dolor que conmueve y convoca. Sonó y vibró en nuestros corazones y en nuestra alma que es un agujero negro de luto.
La emoción llegó a su momento culminante cuando tres religiosos elevaron su plegaria. La rabina Sarina Vitas, el sacerdote católico Carlos White y el imán Marwan Gill, de la comunidad Ahmadía que rezó un fragmento del Corán, invocó a Alá, repudió todo tipo de terrorismo como el que voló la embajada y el que produjo la reciente masacre en la mezquita en Nueva Zelanda y dijo que todos esos ataques tienen el mismo objetivo de levantar muros de odio y que el Islam condena todo tipo de terrorismo.
El ministro de Justicia, Germán Garavano transmitió el saludo solidario del presidente Mauricio Macri y aseguró que “no podemos tolerar la impunidad ni la venganza”.
La consigna de este año es “Le contarás a tu hijo que al terrorismo lo vimos así de cerca”. Parece una convocatoria de algo que yo hice como mi hijo Diego en su momento.
El día del horror multiplicado, mi hijo Diego tenía apenas dos añitos y estaba en pijama jugando en un living de Caballito con sus primas de Córdoba. Hasta en ese barrio se sintió como temblaba la tierra en ese terremoto de sangre y muerte provocado por los terroristas. Unos cuantos años después, fuimos a recorrer ese lugar con mi hijo. Me sentía con la obligación de contarle que había pasado aquel día en que sus juguetes se sacudieron en medio de sus risas de niño. Con la intención de perseguir la memoria, la verdad y la justicia le cuento lo que pasó el día que pisamos juntos ese lugar sagrado convertido en un cementerio colectivo.
Allí va:
– Papá, ¿Por qué me trajiste a esta plaza?
– No hijo…. esto no es una plaza.
– ¿A no? ¿Y esos árboles? ¿Y esos pájaros? ¿Y esa especie de lago que rodea este inmenso espacio vacío?
– Tenés razón, hijo. Parece una plaza pero no es una plaza. ¿O no ves que no hay hamacas ni toboganes?
– No entiendo… pá.
– Vení… vení …hijo, dame la mano. Vení… caminemos juntos por esta plaza que no es una plaza y yo te explico. Este es un lugar para mantener viva la memoria. Vos no te podes acordar porque hace 27 años, apenas tenías dos, pero aquí, en este lugar, la embajada de Israel desapareció de la faz de la tierra. Si… si algo parecido a lo que pasó en las Torres Gemelas en Nueva York: sin aviones pero con el mismo odio.
Uno va caminando lentamente de la mano con su hijo y es como si recorriera esos gigantescos descampados a los que quedaron reducidos algunos de los más tristemente célebres campos de concentración del nazismo. Uno camina por el silencio y hace equilibrio en el aire mientras siente que se le adhieren al corazón dolores interminables que le estrujan el pecho. No es para menos. Aquí en este suelo porteño de Arroyo y Suipacha hace 27 años había 29 vidas que ya no están.
Aquí hace 27 años se cometieron 29 asesinatos en un segundo. Porque todo tardó un segundo. El tiempo que uno tarda en pestañear les alcanzó a los asesinos masivos para terminar con la vida de 29 personas. La pentrita y el TNT hicieron estallar la vieja casona por los aires y millones de pedazos de la embajada de Israel volaron como papeles quemados que luego bajaron hecho polvo y escombros para sepultarlo todo.
Nadie entendió porque el mundo se cayó encima de esos 29 seres humanos.
¿Quién se atribuye el poder sobrenatural de decidir quiénes deben morir y quienes no? ¿Quiénes son los fanáticos terroristas que arrancaron para siempre la respiración de 7 viejitas que sobrevivían sus últimos días en el hogar que está al lado de la parroquia, al frente de la embajada? ¿Eran conscientes que había 200 chicos en la escuela? ¿Supieron qué mataron al cura párroco? ¿Tendrán conciencia o el odio les clausura la sensibilidad eternamente y los convierte en robots, talibanes y blindados?
Hace 27 años que Buenos Aires se transformó en Manhattan o en Kabul o en Atocha o en Beirut. El corazón de esta ciudad desarmada y con la guardia baja fue apuñalado por la espalda. Fue el anuncio brutal de todo el terror que se venía en una Argentina que ya no sería la misma. Otro anuncio: el olvido es el primer paso hacia la impunidad y la impunidad es una tragedia que vuelve.
Hoy no hay un solo responsable. No hay culpables. Ni un detenido ni una pista. Nada. Solo duelo y luto. La causa judicial está tan muerta como aquellas 29 personas que mató la bomba. No sabemos pero sospechamos que tipo de fascista puso la bomba. Pero si sabemos quién mató la causa. Los que no investigaron. Los que trataron el tema con desidia, negligencia, desprecio por el dolor, falta de voluntad política y también – porque no decirlo – con complicidad.
Pero la luz inevitablemente triunfará sobre las tinieblas. Igual que hace 2.000 años cuando fue destruido el templo de Jerusalem y quedó intacto el candelabro de siete brazos. Igual que hace 27 años cuando se arrodillaron las paredes de la embajada pero quedó intacta la gigantesca araña que iluminaba el salón principal. Milagros de la luz en su doble condición de dar vida, dar a luz y de encontrar la verdad, echar luz, iluminar algo, descubrir.
La esperanza de justicia es lo último que se pierde. Mientras tanto las lágrimas del dolor se empecinan en tatuarse en nuestros brazos como los crueles números del holocausto.
– Papi, te quedaste callado. Se te humedecieron los ojos. ¿En que estabas pensando?
– No… nada, hijito. Pensaba si entendiste porque esto es mucho más que una plaza?
– Si Papá. Creo que entendí: es como un jardín donde crece la memoria. ¿No?
Exactamente eso. Un jardín de la memoria donde crece la vida y donde la muerte y el odio tienen prohibida la entrada por los siglos de los siglos… Amén.