CFK y empresarios delincuentes – 9 de agosto 2018

Se está derrumbando el sistema de corrupción que montó el kirchnerismo con los empresarios, los sindicalistas y algunos jueces. Estamos asistiendo a un momento histórico, con una catarata de arrepentidos que confiesan que el dinero negro corría como el agua. Que casi no hubo sector de la vida nacional que el kirchnerismo no haya prostituido con su esquema mafioso.
El ex juez Norberto Oyarbide está vomitando mucho de lo que sabe. Tiene pánico de ir a la cárcel porque las pruebas que hay en la causa son demoledoras. Hoy lloró por radio, dijo que si lo querían matar que lo maten, confirmó todas las trampas que hizo y apuntó a un solo jefe: Néstor Kirchner.
Como si esto fuera poco, el ex jefe de gabinete de Cristina también reconoció en sede judicial que recibía fortunas de dinero en negro por parte de los empresarios. Se justificó diciendo que el responsable era Roberto Baratta y que el creía que era dinero donado voluntariamente para la campaña y no arrancado bajo extorsión. No se sabe si el ex comisario político, era muy ingenuo, muy vivo o muy mentiroso. Pero todos muchos periodistas denunciábamos esta orgía de corrupción organizada que fueron los Kirchner y el se burlaba de esos periodistas y justificaba todo. Abal Medina fue cómplice o un boludo atómico que no se daba cuenta de los elefantes que pasaban ante sus narices. Insisto con un tema: se está derrumbando el viejo régimen.m Esto recién empieza y no se sabe dónde termina. Es una bomba de fragmentación. Cito a otro señor que escribió cuadernos pero en la cárcel: Antonio Gramsci. Algo no termina de morir y algo no termina de nacer. En esa nebulosa transición estamos. Y no estuvimos nunca en semejante lugar. Pr eso hay tanta gente asustada. Juan Carlos Lascurain que se sacó callos en las manos de tanto aplaudir a Cristina en la primera fila ahora se fue a las manos y totalmente desencajado agarró a trompadas a un camarógrafo e insultó a los periodistas.
A la asociación ilícta mafiosa que lideró el matrimonio Kirchner se le están cayendo los pantalones y queda con el culo al aire. Es repugnante y pornográfico el espectáculo de los millones que se repartían y que pertenecían a todos el pueblo argentino.
Dicen que Carlos Wagner está a punto de quebrarse. El fue un coronel de la corrupción. Uno de los gerentes de las estafas como presidente de la Cámara Argentina de la Construcción. Está temblando porque jamás imaginó que iba a pasar de lo suntuosos hoteles y lujosas habitaciones a la cárcel. Que de los cuadros de Quinquela, Fader, Soldi, Berni que compro con el dinero sucio ahora puede ver durante años paredes de cemento y rejas de metal.
No quiero ser injusto. No quiero generalizar, porque el que generaliza, discrimina. No puedo decir que todos los kirchneristas y todos los empresarios son corruptos. Sería una barbaridad pensar eso. Una desmesura. Pero si puedo decir que todos los kirchneristas y todos los empresarios que están en los cuadernos de Centeno han cometido graves delitos. Vamos a decirlo más claro todavía: Cristina, sus funcionarios cómplices y los empresarios son delincuentes. Así se le llama a los que cometen delitos.
De esta catarata de corrupción colosal hay que hablar hasta que todos tengan su juicio, castigo y condena correspondiente.
Sobre la familia Kirchner, sus cómplices y testaferros ya no hay ninguna duda. Néstor primero y Cristina después fueron jefes de una asociación ilícita destinada a saquear al estado. Desarrollaron un plan sistemático, minucioso para enriquecerse en forma sideral con el dinero que falta en cloacas, escuelas, hospitales, rutas y ayuda social. Eso está probado por todos lados. Le doy un dato duro. El próximo lunes el juez Claudio Bonadio le va a tomar declaración indagatoria a Cristina. El magistrado pedirá el desafuero para poder meterla presa. Es el segundo pedido en ese sentido. Pichetto y su bloque peronista ya le rechazó la solicitud anterior que fue por el tenebroso pacto que firmaron con Irán. Pero es muy probable que el juez procese a la ex presidenta luego de indagarla. Si eso ocurre, Cristina habrá batido todos los records de la historia: tendrá 6 procesamientos, embargos por más de 11 mil millones de pesos, 2 pedidos de desafuero para encarcelarla y 4 juicios orales en marcha.
En cualquier país del mundo, por mucho menos que eso, Cristina estaría entre rejas. Lo del Frente para las Coimas y los Bolsos está clarito.
Pero quiero darle mi opinión respecto de los empresarios involucrados. No creo que tengan menos responsabilidad en los ilícitos que cometieron juntos. Porque para una coima hacen falta dos como en el tango. Uno que da y el otro que recibe.
Y digo coimas y sobornos y no dinero o donaciones para la campaña porque los pagos eran regulares, permanentes y sistemáticos y no hubo campaña electoral todo el tiempo. Y porque más allá de la diferencia que establece la ley lo cierto y lo que muchos han confesado y otros van a confesar es que cometieron un delito. Si es coima son 6 años de prisión, Si es dinero para la campaña son tres años. Si es asociación ilícita son 10 años. Pero faltan otros delitos. Hay lavado de dinero. ¿De dónde sacaron los millones de dólares que entregaron? Y hubo evasión impositiva también.
Desde el punto de vista estrictamente legal, seguramente hay diferencias entre un delito cometido desde el poderoso aparato del estado o desde la actividad privada. Eso lo comprendo. Pero desde el punto de vista ético, moral y político los empresarios involucrados en la causa, tienen tanta o más responsabilidad que los funcionarios políticos. Explico: Los políticos se van renovando en cada elección pero los empresarios son permanentes. Hace más de 30 años que son los mismos, que se cartelizan, que negocian prebendas y que pagan coimas. En algunos gobiernos más y en otros menos. Desde la llegada de la banda criminal de Néstor Kirchner esos delitos dejaron de ser cuestiones individuales, ladrones sueltos, para estructurarse la más gigantesca organización delictiva que se haya apoderado jamás del estado. Y esos empresarios no dijeron nada. Se callaron y aceptaron la extorsión. Algunos por miedo y otros por conveniencia, porque también se sentían cómodos en ese esquema donde no tienen que competir bajando precios y mejorando los servicios. Ponen la coima y listo, se les adjudica la obra y después le reconocen valores más altos. Y siga la joda que jode al pueblo más pobre. Porque ese dinero sucio no es del bolsillo de los empresarios. Es dinero de los sobreprecios acordados y por lo tanto cada obra salía mucho más cara a todos los argentinos, más allá de que muchas obras ni siquiera se terminaban. ¿Se entiende? Hoy las rutas que construye Guillermo Dietrich cuestan un 40% menos por kilómetro que las del kirchnerismo. ¿Qué significa eso? Que de cada 100 millones de dólares estos delincuentes le robaban 40 millones a todos los argentinos? Para transmitir el mundial, Hernán Lombardi pagó 20 millones de dólares menos que los K. Y eso que este campeonato fue en Rusia y el otro fue Brasil con todo el incremento de costos que significa la distancia. ¿Quién se robó esos 20 millones de dólares que hubieran servido para los deportistas amateur, por ejemplo?
Hay otro tema del que yo hago cargo a los empresarios. Repito y aclaro: no a todos los empresarios porque hubo valientes y honestos como Juan José Aranguren que se comieron patoteadas de todo tipo y 50 juicios del pistolero de Guillermo Moreno. ¿Se acuerda cuando Néstor le ordenó a los piqueteros encapuchados rodear las estaciones de servicio?
Pero todos estos empresarios que están en los cuadernos ponen excusas mentirosas diciendo que tenían que proteger las fuentes de trabajo de muchas familias y que si no entraban en el toma y daca de la corrupción perdían todo. Mentira. No son pymes que se rompen el lomo todos los días para pagar los sueldos, los impuestos y ganar algún peso. Son empresarios multimillonarios que están salvados para toda la vida ellos y varias generaciones más. Era codicia, cobardía, complicidad. No vengan ahora a seguir mintiendo con que era plata para la campaña. Digan la verdad de una vez por todas. Era plata sucia y era un delito. Ahora tiene que pagar la deuda ante la justicia por eso.
Me da mucha bronca la hipocresía porque no era gratis investigar ni denunciar: la persecución de la AFIP, los aprietes de los servicios, los escraches en plaza pública, la injuria y la estigmatización diaria desde los medios del estado, la extorsión a los anunciantes privados para fundir a las productoras independientes. Todo eso pasaba. Pero gracias a que algunos se animaron, no terminamos en Venezuela.
Por eso creo que los 20 empresarios más grandes de la Argentina en una conferencia de prensa explicando que eran extorsionados por el poder político les hubieran puesto freno al salvajismo de la coima como política de estado. Pero no lo hicieron. Se la comieron. Se bancaron las humillaciones de Guillermo Moreno que les ponía una pistola en la mesa y los acusaba de cornudos. Pero siguieron en silencio. Así que hoy deben pagar. Porque han sido corresponsables de los delitos. Y robaban para la corona. Para la reina Cristina.

El cogote de Oyarbide – 8 de agosto 2018

El ex juez Norberto Mario Oyarbide cometió un sincericidio. Hoy confesó públicamente que cedió a una extorsión para dictar el sobreseimiento de los Kirchner en la causa por enriquecimiento ilícito del matrimonio presidencial.
Dijo textualmente: “Me apretaban del cogote para sacar la causa de los Kirchner”. Es decir que cerró la investigación sin investigar nada. Un delito grave que ocultó los delitos graves de Cristina y Néstor.
Tal vez un fiscal inicie una causa contra el ex magistrado por no haber denunciado el delito de extorsión tal como era su obligación por ser funcionario público. Tal vez alguien tome el toro por las astas y diga que esa resolución bajo amenaza de Oyarbide, puede considerarse una “cuestión juzgada írrita o fraudulenta”. Porque el vicio de la causa y el fallo es tan grave, que convierte aquella decisión en ilegal y trucha.
Ahora Oyarbide confirmó lo que todos sabíamos. Que se arrodilló ante los Kirchner e hizo lo que ellos le ordenaron. Fue un cobarde y un funcionario corrupto como todo el mundo sabe. Tal vez por eso los kirchneristas lo salvaron sistemáticamente de los 47 juicios políticos que tuvo en el Consejo de la Magistratura. Un ex integrante de ese organismo, el doctor Alejandro Fargosi recordó que incluso, los hombres de Cristina le propusieron votar en forma simultánea la destitución de Oyarbide y el juez Claudio Bonadío. Cambiar una cabeza por otra. Y Fargosi se negó diciendo que no eran figuritas, que eran jueces.
Con que cara habrá mirado Oyarbide hoy a Claudio Bonadío para decirle que nunca recibió coimas ni dinero sucio del gobierno de los Kirchner. Le recuerdo que cuando Bonadío fue perseguido durante el kirchnerismo, cuando recibió una amenaza de muerte y ataques e injurias hacia su familia más cercana, la causa cayó en el juzgado de Oyarbide. ¿Qué hizo este delincuente que debía combatir la delincuencia? Hizo una investigación formal, muy por arriba, como para no averiguar nada y que todo “siga/siga” igual sin que le pudieran reclamar nada reglamentariamente. Un presunto vivillo. Sorpresas te da la vida. Hoy estuvieron cara a cara, pero con los lugares cambiados a ambos lados del mostrador. Bonadio lo citó a declaración indagatoria y con el correr de los días, si Oyarbide no presenta pruebas de su inocencia, tal vez Bonadio lo meta preso o lo procese.
Apenas salió de Tribunales, Oyarbide le dijo a los colegas que ya nos vamos a enterar de quienes eran los que le apretaban el cogote. Mercedes Ninci le pidió que diera nombres y le sugirió: “¿Javier Fernández? Y Oyarbide contestó: “No sé, puede ser”. La versión es que también identificó al ex jefe de los espías, Jaime Stiusso.
Lo real es que no puede explicar porque aparece en tantas páginas de los gloriosos cuadernos de Centeno y porque se lo investiga como miembro de esta asociación ilícita destinada a saquear al estado cuya jefatura la ejercieron los dos ex presidentes que el sobreseyó producto de una amenaza. A confesión de partes, relevo de pruebas.
Oyarbide está metido en el peor de los pantanos. Son arenas movedizas de la justicia y por eso, mientras más se mueve, más se entierra. Además, pensó que lejos de los tribunales, ya nadie se iba a acordar de él pese a su corte de pelo teñido de rubio al estilo Lionel Messi o Flavio Mendoza.
Le recuerdo que el fiscal José María
Campagnoli denunció a Oyarbide. Y todo el mundo sabe que es un fiscal es muy serio y riguroso a la hora de las presentaciones. No utiliza adjetivos ni fuegos artificiales. Cuando se mete en un tema lo hace con pruebas e indicios firmes.
Tal vez por eso, el fiscal federal Jorge Di Lello imputó de inmediato al impresentable de Oyarbide. Está acusado de enriquecimiento ilícito por la investigación preliminar de Campagnoli. Son dos personas que representan lo peor y lo mejor de la justicia. Oyarbide es un corrupto siempre al servicio del poder que con otros de su calaña logró que los argentinos masivamente desconfíen del Poder Judicial.
Además de Oyarbide fueron imputados su pareja, el ex árbitro de básquet Claudio Blanco y el empresario Ariel Roperti. Desde que Oyarbide se puso de novio con Blanco, su patrimonio se incrementó de una manera geométrica y sideral sin ningún tipo de explicación. La sospecha es que las coimas y negociados iban a parar a las cuentas bancarias de Blanco para que Oyarbide pudiera disfrazarse de honesto. En criollo, esto se llama ser un testaferro en varias empresas. Roperti es la tercera pata de este triángulo de negocios parido en un coqueto restaurante de Puerto Madero a donde Oyarbide había montado una suerte de despacho paralelo donde almorzaba todos los días. Uno de los salones tenía una placa con su nombre y era su lugar privado. Tenía candelabros de cristal, una frapera de plata y muebles de estilo carísimo. Nunca el nivel de vida de Oyarbide se compadeció con su declaración jurada. Vivía como un príncipe entre saunas y placeres pero sus ingresos no alcanzaban para darse estos gustos. Ni las vacaciones en los hoteles más vip de Punta Cana, ni el famoso anillo de brillantes que dijo que lo había alquilado pero al parecer los libros contables de la joyería dicen que lo compró en 170 mil dólares. Veremos. Por ahora aparecieron 7 empresas más, varias que, ohh casualidad, tienen el mismo domicilio.
Hay muchas cosas que Oyarbide va a tener que explicar. Los 13 viajes a Estados Unidos de su pareja, por ejemplo. Y el exorbitante crecimiento patrimonial de Roperti quien también solía viajar al exterior con la pareja feliz. Roperti se divorció y pasó de vivir en el country Abril y el Hotel Faena y suele moverse en BMW o un Porsche 911, además de un Mini Cooper. Tiene una casa en Cariló y varias cuentas en el exterior que reclama su ex esposa en el juicio por la división de bienes.
Pero el tiro para el lado de la justicia es que no haya coronita para nadie y que ningún corrupto se la lleve de arriba. De esta manera se puede cerrar esa brecha de desconfianza que existe entre el ciudadano de a pié y los magistrados.
Oyarbide es el resumen de todo lo que no debe hacerse. Fue más un encubridor de la matriz corrupta del estado que una persona dedicada a impartir justicia.
En ese repugnante intercambio de favores, en el 2001, mientras las Torres Gemelas se derrumbaban producto del atentado terrorista, el Senado de la Nación con el voto de los menemistas salvó a Oyarbide del final de su carrera. Fue por el famoso caso de Spartacus, un lupanar que el juez debía denunciar por ilegal. Pero hizo todo lo contrario. Utilizó los servicios de un prostituto como un cliente VIP y encima lo filmaron. Oyarbide supo beneficiar a Carlos Menem en varias causas y el ex presidente supo mantenerlo en el cargo. Los Kirchner, imitaron a Menem y como en tantas otras cosas, hicieron lo mismo. Oyarbide los sobreseyó a la velocidad de la luz. Ahora confesó que fue bajo extorsión. Pero a partir de ese momento, Oyarbide pasó a ser El Niño mimado del gobierno que lo protegió una y mil veces. De hecho, Oyarbide batió todos los récords de acusaciones por mal desempeño y pedidos de juicio político. Tuvo 47 causas. Repito: ¡47! Sin embargo se mantuvo por años, exhibiendo sus trajes caros, sus moñitos elegantes, sus perfumes top y bebiendo champagne en distintos saunas. Es la imagen de la frivolidad.
Otro de los sucesos increíbles de Oyarbide fue haber frenado 22 allanamientos en varias cuevas financieras porque se lo ordenó o se lo pidió el lugarteniente de Carlos Zannini. Se trata de Carlos Liuzzi quien también está siendo investigado. ¿Se da cuenta de lo que estamos hablando? Un juez que estaba en el teatro, por teléfono, le ordenó a la Policía que suspendiera un allanamiento en una financiera sospechada de ser una cueva de lavado de dinero. ¿Eso puede llamarse justicia? ¿Se le podía decir juez a Oyarbide?
Le chupó las medias a todos los presidentes y ahora no es confiable para nadie. Todo indica que le queda poco tiempo en libertad a Oyarbide. Por ahora se está hundiendo en el medio de un pantano y esta vez y no hay nada ni nadie que lo salve. Hoy no hay nadie que lo agarre del cogote.

Boudou preso – 7 de agosto 2018

Esta es una noticia de alto impacto institucional: Amado Boudou está preso. Hace exactamente dos horas y media que el tribunal dispuso su inmediata detención luego de condenarlo a 5 años y 10 meses de prisión por coimero en el caso Ciccone. La justicia también dispuso aplicarle una multa de 100 mil pesos e inhabilitarlo en forma perpetua para ejercer cargos públicos. La sentencia también castigó con la cárcel a su cómplice José María Nuñez Carmona y a Nicolás Ciccone a prisión domiciliaria. Alejandro Vandenbruele quedó en libertad ya que fue condenado a dos años en suspenso. Así terminó el emblemático juicio contra el ex vicepresidente de Cristina Fernández.
Hoy es un día glorioso para la justicia y la ética argentina y un día negro para el ex vicepresidente de la Nación, Amado Boudou. Está entre rejas y nunca más podrá ser ni consejal siquiera.
Hace 5 meses, el alegato de la Oficina Anticorrupción fue demoledor por la cantidad y la calidad de las pruebas y los indicios aportados. Este malandra de estado estuvo sentado en el banquillo de los acusados por una de las causas más emblemáticas de la cleptocracia K.
Hablamos del intento de apropiación de Ciccone, la fábrica de billetes. El atorrante que se disfraza de revolucionario hoy dijo que esto era “una revancha de clase y una venganza del neoliberalismo”, como si él fuera un dirigente proletario.
Fue condenado por cohecho pasivo ( coimas, como dice la popular) y por negociaciones incompatibles con la función pública.
Esta vez en la calle no había nadie. Aturdía el silencio de la soledad. Nadie lo quiso acompañar. No había banderas de La Cámpora ni pancartas de Cristina, que no emitió ni un tuit en su apoyo ni le dijo Machirulo a nadie. Está claro que le soltaron la mano. Porque saben que fue condenado con todas las de la ley. Hay montañas de pruebas e indicios que confirmaron su culpabilidad y porque, además, aprovechó la muerte de Néstor Kirchner para robarle el negocio sucio. Fue el ex presidente el que le encargó a Boudou el operativo. Pero una vez que falleció, Amado ni tuvo tiempo para llorar a su jefe político y aceleró los tiempos para quedarse el con el tristemente célebre apodo del “Patrón de los billetes”. En el expediente se ve con mucha claridad como Amado le da velocidad al operativo sin esperar ni siquiera el entierro de Néstor. Tal vez pensó que la justicia iba a comprender ese dicho popular que dice “el que roba a un ladrón tiene 100 años de perdón”.
Boudou finalmente se llevó puesto también a José María Nuñez Carmona, su íntimo amigo que atendía en el ministerio como si fuera funcionario y al que le dieron 5 años y 6 meses de prisión.
Alejandro Vandenbroele, zafó porque confirmó muchos datos como arrepentido. Prendió el ventilador y confesó casi todo.
Pablo Bertuzzi, Néstor Costabel y Gabriela Iñiguez son los tres jueces integrantes del Tribunal Oral Federal número 4 que pasaron a la historia.
El estado argentino pagó, es decir que pagamos todos, en abril del 2012, la friolera de 140 millones de pesos para comprarle billetes a Ciccone. En ese momento la empresa era de los tres atorrantes que se pasaron de vivos: Amado, Nuñez Carmona y Vandenbroele.
Seguramente en un juicio aparte aparecerá otro pescado gordo como el jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray que jugó un rol clave en la asociación ilícita que armó el negociado.
El cancherito de las motos Harley Davidson, es un icono del típico inmoral y chantapufi que se enriqueció en el estado. De hecho tiene otra causa muy grave por eso que está a cargo de Ariel Lijo y que involucra a parte de su familia y a su ex novia, Agustina Kampfer. Tiene varios procesamientos más en otras causas gravísimas como la coima de casi 8 millones de pesos que cobró del pueblo pobre de Formosa.
Finalmente todo llega. La justicia tarda pero llega. Un violador serial de leyes como Amado Boudou no tiene otro lugar que la prisión. Tal vez se encuentre nuevamente en el calabozo con varios viejos conocidos: Lázaro Báez, Jaime, José López, Cesar Milani y sigue la lista.
La de Ciccone es una de las causas más bizarras. Casi un record mundial. Hubo cientos de casos de corrupción de estado durante el reinado K. Pero afanarse la fábrica de los billetes, es como too much diría Cristina.
El ex vicepresidente, siendo ministro de Economía le compró el 70% de la empresa a Nicolás y Héctor Ciccone a cambio de salvarla de la quiebra a la que la había empujado el propio gobierno de Néstor. Una metodología bastante utilizada durante la era de los pingüinos buitres. Hostigar a una empresa o un empresario, perseguirlo con ferocidad y obligarlo a vender a precio vil.
Los 12 años de mayor corrupción de la historia democrática argentina tuvieron algunas aristas tragicómicas. Mutaciones impensadas.
Pero el de Amado Boudou sigue siendo el caso más extremo. Es bizarro e inédito en el mundo lo que pasó con los 600 mil dólares que se aportaron al principio. Cuando Cristina estatizó Ciccone para ocultar la salvajada que habían hecho, nadie se presentó a reclamar esos 600 mil dólares. Era dinero tan sucio que prefirieron perderlo que recuperarlo.
Boudou, en su sobreactuación por ocultar los delitos que cometió pasó de Alsogaray a Perón y de María Julia al Che Guevara. Un ortodoxo neoliberal se convirtió en un defensor de la patria socialista. Un amante de Estados Unidos en un tardío lector de Marx. En eso también aprendió de Néstor. Utilizar los símbolos de la izquierda y los derechos humanos como escudo para ocultar sus estafas y su enriquecimiento ilícito lleno de testaferros y truchadas. Durante un largo tiempo,
producía risa y vergüenza ajena ver a Aimé con las mechas largas y desprolijas, la barba y la estética progre, como si de verdad se creyera el heredero de Lenin y Evita. Comparte militancia y compartió la cárcel con Fernando Esteche y Luis D’Elía y el cree que eso limpia todo su pasado y todo su prontuario. Su discurso clasista y combativo lo transformó en un patético personaje, una caricatura trucha de Fidel Castro.
En su momento habló por radio Rebelde, la del piquetero amigo del chavismo, el castrismo y el negacionismo del holocausto de los iraníes más fanáticos. Amado no bajó de la Sierra Maestra para liberar a Cuba del dictador Fulgencio Batista. Bajó del médano 678 que tiene como domicilio en una de las malversaciones de documento público que hizo. No se internó en la Bolivia profunda para organizar la guerrilla campesina. Se fue a vivir a Puerto Madero, cerca de su comandante en jefe, Cristina Fernández de Kirchner. El gobierno de Macri celebra que estos impresentables que son rechazados por las grandes mayorías sean las caras visibles del cristinismo. Como al solitario Boudou, se hace trampa a sí mismo. No dejó delito por cometer. Pero está claro que se creyó el más vivo de todos para robar. Dejó los dedos pegados en todas partes. Pero se sintió impune. No hay una sola voz de peso en el peronismo o en el kirchnerismo que se levante para defenderlo. Veremos que hace Víctor Hugo Morales que fue citado por Boudou como testigo. ¿Lo defenderá el relator del relato? Experiencia tiene: se tragó cada sapo. ¿Se acuerda que Amado subió varias veces al escenario a tocar la guitarrita con su amigo Manu Quieto de La Mancha de Rolando? El cantante es tan obsecuente y tan agradecido por la cantidad de actuaciones que les pagó el estado, es decir nosotros y le debe tanto que dijo que Amado no es el mejor guitarrista que conoce, que le pone un 9 porque 10 son Pappo y Gustavo Ceratti? Hasta Juan Cabandié se sumó a la banda una noche de pura militancia musical. En otro recital, Amado subió con una remera que decía “Cristina Capitana”, mostrando que tiene la cara dura y la mano larga.
Hoy empieza otra historia para Boudou. Más tumbera y menos glamorosa. Se vino la noche para el patrón de los billetes ajenos. Y por eso Arde La Ciudad.