¿Se hunde el corcho? – 21 de mayo 2018

Jorge Rodríguez (a) “El Corcho” denunció al fiscal Federico Delgado por “abuso de autoridad y violación de sus deberes” y pidió que se lo aparte de la investigación. En sus argumentos, asegura que Delgado demostró “una conducta absolutamente maliciosa y enemistad manifiesta”.
El fiscal Federico Delgado había a fondo en el tema Odebrecht, la empresa más corrupta del mundo. Después de cruzar datos sobre reuniones, pagos y vuelos de todos los involucrados, aseguró que “quisieron disfrazar delitos como simples actos de comercio”.
El minucioso dictamen que reconstruye paso a paso la ruta de las coimas aporta información precisa que complica mucho la situación de Jorge Rodríguez (a) “El Corcho”.
Aparece muy involucrada la empresa Sabrimol Traiding que la Oficina Anticorrupción denunció como propiedad del Corcho aunque este lo desmintió. Rodríguez tiene prohibida la salida del país y se pidió la inhibición de sus bienes en Uruguay.
Pero fue un capo de Odebrecht, Luis Antonio Mamani, quien bajo el régimen de delación premiada, hundió al Corcho cuando dijo ante la justicia que efectivamente Sabrimol era el instrumento para canalizar el dinero sucio de la corrupción.
El corcho es un tejido vegetal que, por lo general, se saca de la corteza del árbol llamado alcornoque. En el lenguaje cotidiano, corcho, se utiliza como sinónimo de alguien oportunista que se mantiene a flote a pesar de las tormentas y los cambios. Corcho es alguien que siempre cae bien parado. Que no se hunde. Y también sirve como sinónimo de tapón. El corcho es el que tapa, el que no permite que salga algo: un líquido o alguna verdad.
Corcho es el apodo histórico de Jorge Rodríguez, un muchacho seductor y astuto que supo abrirse camino en el mundo de los negocios, la política y el espectáculo.
Se hizo famoso con la sociedad que armó con Rodolfo Galimberti, uno de los líderes de Montoneros. Ambos eran amigos de Jorge Born, el empresario multimillonario que fue secuestrado por esa organización guerrillera y que recién pudo recuperar la libertad a cambio de un suculento rescate de 60 millones de dólares que los soldados de Mario Firmenich depositaron a buen resguardo en la Cuba de Fidel Castro.
Su empresa Hard Communication hizo un negocio monumental con Susana Giménez, a quien luego enamoró y el padre Julio César Grassi, a quien luego estafó, según denunció el sacerdote en su momento. Todo giraba alrededor de un juego que la diva de los teléfonos ejecutaba con simpatía en su exitoso programa de televisión. Entre el Corcho y Grassi creo que la única perjudicada fue Susana.
Así irrumpió el Corcho en la vida mediática. Con Galimberti, Susana y el padre Grassi. Lo hizo con camperas de cuero negras, anillo de calavera, la barba prolijamente descuidada y a bordo de motos de alta gama. Por ese lado y por el rock se vinculó con Norberto Napolitano, más conocido como Pappo. De hecho el Corcho tiene en su poder la moto que piloteaba en Carpo el día que se mató en la ruta.
La fortuna y las relaciones del Corcho fueron creciendo geométricamente con la instalación del kirchnerismo en el poder. Se convirtió en un hombre de gran relación con Julio de Vido, parte de su familia y de su gabinete.
Con Facundo, el hijo cool del cajero de los Kirchner, el vínculo vino porque la productora del Corcho llamada Nelly Entreteinment le hizo grabar dos discos a Facu de Vido que pasaron con más pena que gloria en el mundo de la música. Se sospecha que amaba la guita pero que era más guitarrero que guitarrista. Al parecer, después de chocar con la pared del fracaso y la indiferencia, Facundo de Vido pasó a ser socio o empleado de esa empresa.
La relación del Corcho con don Julio, el jefe de la banda, hizo que el actual esposo de la simpática y eficiente conductora de televisión Verónica Lozano, tenga que dar explicaciones ante los medios y ante la justicia.
Por ahora públicamente el Corcho confesó que trabajó cuatro años como consultor para Odebrecht en la Argentina y que tenía su oficina al lado, en el piso 33 de la Torre Alem de frente al río.
En los expedientes ya hay funcionarios que cuentan que el Corcho entraba al ministerio de Julio de Vido como pancho por su casa. Se reunía con José López para arreglar diversas cuestiones y es notable que el campeón mundial de lanzamiento de bolsos con 9 millones de dólares, en un momento de zozobra haya escrito un mensaje en su teléfono, que apelaba al contacto del Corcho. Dicen que estacionaba su auto en la playa privada del ministerio y que su empresa de helicópteros fue utilizada intensivamente tanto por la empresa Odebrecht como por la cartera de Julio de Vido.
En el caso Odebrecht, el Corcho viajó con los dos funcionarios más altos de la empresa acusada por el Lava Jato. Uno se llama curiosamente Bento pero con “b”, larga. Hablo de Flavio Bento Farías, uno de los encargados de pagar las coimas. En las planillas de pagos aparecían los apodos de los que recibían ese dinero sucio e ilegal. Uno que cobró un millón de dólares es apodado “Duvidoso”, que significa dudoso, y suena parecido a De Vido, alguien que también es duvidoso.
En el caso del ministerio, la operatoria era tan trucha como la mayoría de las contrataciones que hacía el cártel de De Vido. Usaban los helicópteros de la empresa Helicorp de Rodríguez pero la cuenta la pagaba la Fundación de la Universidad Tecnológica Nacional de La Plata. Carlos López, su titular ante las cámaras de televisión no supo explicar porque una fundación universitaria tenía que pagar de su tesorería los vuelos que hacía el ministro. Por lo menos uno de ellos salió desde la Isla Demarchi hasta la chacra berlusconiana que De Vido tiene cerca de Zárate. Insólito. Incomprensible. El 15 de octubre de 2013 hasta el mismísimo Lula fue pasajero de uno de esos helicópteros. Lo trasladaron hasta La Matanza para participar del Congreso de Responsabilidad Social que organizó, otra vez, Lali Miniccelli y en que además de Lula fue figura Bernardo Kilksberg, un contratado vip casi permanente de las actividades de la Fundación de la esposa de Julio de Vido. Hoy Don Julio y gran parte de su estado mayor están presos. Hasta su cuñado está detenido. Martin Insaurralde, el intendente de Lomas de Zamora, también figura entre los usuarios de la empresa aérea del Corcho que corre en moto y vuela en helicóptero. Ya se sabe las virtudes compartidas de los kirchneristas: el que no corre, vuela.
Siempre es difícil explicar lo inexplicable de esa triangulación para evitar los controles que De Vido inventó para darle plata por izquierda a mucha gente de negocios extraños y televisivos como Andrea del Boca o su propia esposa Alessandra Minnicelli. Otro pasajero frecuente que sumaba millas en las aeronaves del Corcho es Juan Patricio Mussi, el joven intendente de Berazategui al que Cristina le tenía reservados lugares importantes dentro del Frente para la Valija.
El concubinato entre el Corcho y de Vido está muy claro. Se transforma en un triángulo amoroso con Odebrecht. Y como la empresa facturó con sobreprecios de mil millones de dólares ahora está todo bajo la lupa de la sospecha y de la justicia.
Se podría decir que el Corcho es un peronista fashion. Tiene colgadas en la pared de su oficina una foto del Che Guevara jugando al golf, deporte que Hugo Chávez quiso prohibir por burgués y un retrato de Cristina dedicado de su puño y letra. Jorge el Corcho Rodriguez, vive lujosamente entre San Isidro y Punta del Este. Tiene espectaculares oficinas en Vicente López y Catalinas. El Corcho flota entre la mugre de la corrupción y el glamour del espectáculo. Muchos quieren hundirlo pero el Corcho todavía sigue flotando. La justicia encontró en el fiscal Delgado y en la Oficina Anticorrupción un sacacorchos que destape la verdad. Para ahora y para siempre.

El coraje de Mercado – 18 de mayo 2018

Esta columna es muy especial porque no me pertenece. Esa la segunda vez en mi vida que no utilizo este espacio para comunicar mi opinión. En ese caso vamos a escuchar la columna que Silvia Mercado pronunció anoche en el canal de cable Crónica. Elegí hacer esto porque firmo al pié de todo lo que Silvia dice y porque pocas veces vi en la tele algo semejante. Una mujer, superando sus lágrimas, mirando a cámara, con un coraje y una dignidad que todos los argentinos deberíamos imitar.
Conozco a Silvia desde hace muchos años. De cuando éramos jóvenes y ella ponía el cuerpo en la lucha por los derechos humanos al lado de Adolfo Pérez Esquivel cuando muchos se callaban o se hacían millonarios con actividades usurarias de la exitosa abogada.
Pero lo cierto es que un nazi en todo el sentido de la palabra nazi llamado Santiago Cúneo agredió primero a toda la comunidad judía de la Argentina y por lo tanto a toda la sociedad argentina y luego calificó de conchuda y rata a Silvia porque ella tuvo la valentía de repudiar su antisemitismo primitivo y su perversa incitación a la violencia colectiva y a la discriminación. Es insólito e incomprensible que Crónica hasta ahora no haya dicho una palabra sobre el tema. El que calla otorga. Es insólito que los partidos políticos hasta ahora no hayan dicho una palabra sobre el tema. El que calla otorga. Es insólito que el colectivo “Ni una menos” hasta ahora, no haya dicho ni una palabra. El que calla otorga. En este programa, no callamos y otorgamos la palabra a Silvia Mercado. Yo más que nunca, le doy mi palabra….

Videla x 5 – 17 de mayo 2018

Hoy se cumplen 5 años de la muerte del señor de la muerte. Hoy se cumplen 5 años de la muerte del jefe del terrorismo de estado llamado Jorge Rafael Videla. Me parece que la fecha nos puede ayudar a poner las cosas en su lugar y a buscar la verdad histórica para que ese Nunca Más que proclamamos todos los argentinos democráticos se haga una realidad por los siglos de los siglos. Nunca más a las dictaduras ni a los crímenes de lesa humanidad. La peor democracia siempre es mejor que cualquier dictadura. A 5 años del fallecimiento de Videla vale la pena alertar a muchos jóvenes que vacían de contenido y banalizan el concepto de dictadura al acusar a cualquier persona que no piense como ellos de haber sido cómplice o complaciente con la banda criminal que asaltó el poder de la mano de Videla y compañía. La Cámpora marcha por las calles y grita: “Macri/basura/ vos sos la dictadura”. Se trata de una gigantesca mentira histórica que intenta ocultar una consigna certera que va creciendo y que dice así: “Milani/ basura/ vos sos la dictadura”.
Si hay algo del terrorismo de estado de Jorge Rafael Videla y sus crímenes de lesa humanidad que llegó hasta nuestros días es precisamente el ex jefe del ejército kirchnerista, el general Cesar Milani.
Videla murió en la cárcel de Marcos Paz el 17 de mayo del 2013. Tenía tres condenas a reclusión perpetua y fue el máximo responsable del golpe del 24 de marzo de 1976.
Milani está preso acusado de delitos de lesa humanidad. Primero estuvo detenido en La Rioja y ahora en un pabellón especial de la Cárcel de Mujeres de Ezeiza porque el Servicio Penitenciario teme que sea agredido por sus ex camaradas de armas.
Videla es el apellido del reinado de la muerte. El desembarco del nazismo criollo. La coronación de los sueños de los peores hombres de este país. Querían muertes, torturas, desapariciones, campos de concentración, robos, violaciones, humillaciones, mutilaciones, censuras, extorsiones, querían todo eso y mucho más y lo lograron. Seguramente todas las sociedades en algún momento de su historia tocan fondo, descienden a los infiernos. Bueno, a nosotros nos tocó aquel 24 de marzo de 1976.
Milani es el apellido de la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos en el que nunca creyeron y que siempre utilizaron como escudo para ocultar las miserias del gobierno más corrupto y autoritario desde la recuperación democrática.
Los golpistas de Videla, Massera y sus cómplices utilizaron todas las formas de la muerte. Por shock eléctrico, por inmersión, por fusilamiento, por incineración, por sofocación, arrojando gente desde los aviones. No hay imaginación tan siniestra que pueda comprender los asesinatos y secuestros de niños, las torturas a embarazadas, a discapacitados, los tormentos a abuelos delante de sus hijos o nietos y las venganzas sobre familias enteras.
Eran tiempos en que según Eduardo Galeano los argentinos nos dividíamos en cuatro especies: los aterrados, los desterrados, los encerrados y los enterrados.
Hoy, desilusionados, algunos activistas de los derechos humanos pintaron en las paredes: “Néstor bajó el cuadro de Videla y Cristina subió el de Milani.”
Toda esa movida confirmó además, como un círculo vicioso que se cierra, los comienzos del matrimonio Kirchner. Eran dos jóvenes abogados más preocupados por enriquecerse rematando casas de deudores morosos que por presentar algún habeas corpus por los desaparecidos, como lo hizo el ex diputado Rafael Flores, y otros abogados radicales, por ejemplo. Al César lo que es del Cesar.
Por eso esta es una fecha para no olvidar jamás. El ejercicio de la memoria es sinónimo de salud mental para una comunidad que necesita despegar y ser cada vez más igualitaria sin perder un gramo de libertad. El teniente general Cesar Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani, es el ícono del país fracturado, saqueado y espiado que dejaron más de 12 años de kirchnerismo feroz.
Milani fue y es el preferido de Cristina, el amigo de Hebe de Bonafini, el amigo íntimo de Nilda Garré y el socio de Guillermo Moreno.
Hebe, la comandante de la agrupación cristinista “Madres de Plaza de Mayo”, una vez más, mostró su fanatismo delirante y acusó de “traidora” a Estela Carlotto porque firmó un convenio con la gobernadora María Eugenia Vidal a la que caracterizó como “asesina”. Pero lo más grave es que ninguno de sus compañeros kirchneristas tiene el coraje de decir que Hebe no representa el pensamiento de ellos. ¿O si los representa y dice lo que ellos no se animan? Ni Cristina abre la boca. Los que callan otorgan.
Milani está hasta las manos. Es que lo consideran integrante de los grupos de tarea del terrorismo de estado. Y con poder suficiente como para obstruir la investigación o fugarse si fuera necesario. Encima la investigación por la desaparición del soldado Agapito Ledo en Tucumán sigue avanzando a paso redoblado.
Además, el periodista Hernán Capiello descubrió una escucha que señala al general cristinista como el culpable de haber creado una red de espionaje ilegal para extorsionar periodistas independientes y políticos opositores. Hay dos causas abiertas con acusaciones de este tipo. En una de ellas, el ex hombre fuerte de los servicios, Antonio Stiuso acusó a Milani en Tribunales de haber aumentado partidas presupuestarias en forma indebida para incorporar personal en forma irregular y para comprar materiales tácticos y tecnológicos de última generación. Algunas de esos aparatos sofisticados y carísimos no aparecen por ningún lado. ¿Lo estarán utilizando los K en la conspiración contra Macri?
Como si esto fuera poco, Milani está procesado por enriquecimiento ilícito. No pudo explicar de dónde sacó el dinero para comprar una mansión de 1.150 metros cuadrados en La Horqueta, uno de los barrios más caros de San Isidro. Mintió descaradamente sobre un préstamo de 200 mil dólares que nunca se hizo.
Milani tuvo y tiene como amigos a fascistas criminales violadores de los derechos humanos como el teniente Eduardo Enrique Barreiro, el comodoro Luis Fernando Estrella y el coronel Marcelo Oscar Granitto. Según la escucha que se conoció en la investigación que el fiscal Alberto Nisman hizo de Cristina, Milani llegó a ser el máximo espía con estructura propia gracias a su amistad tan peculiar con Nilda Garré. Milani, descontrolado y delirante, quiso fundar un ejército chavista pero hoy es empresario en chacinados y embutidos. Tiene un par de pancherías en sociedad con otro patotero derechoso pero civil llamado Guillermo Moreno. Tal vez haya encontrado su lugar en el mundo justo unos meses antes de que la justicia lo condene a la cárcel. Por ladrón y por golpista. Milani representa la máxima claudicación del kirchnerismo en el tema de los derechos humanos. No solamente por su actuación repudiable durante la dictadura. También en democracia violó las leyes y armó un aparato ilegal de espionaje a las órdenes de Cristina. De eso también, ambos, va a tener que rendir cuentas ante la justicia. De ese país del autoritarismo cleptocrático que tanto daños nos hizo.
A 5 años de la muerte de Videla no hay que apostar a la venganza ni al rencor, pero no se puede perder la memoria histórica ni banalizarla. Para que el golpe no nos siga golpeando. Para que todos sepamos lo que nos pasó. Para que no nos vuelva a pasar. Ni Videla ni Milani. Nunca más.