El comando de Gils Carbó – 17 de julio 2017

Dos de las personas que más lucharon en la Argentina por la honradez y la ética fueron durísimas con la procuradora Alejandra Gils Carbó.
La diputada y candidata Elisa Carrió dijo que se trata de “una delincuente que debería estar presa”.
La diputada y candidata Graciela Ocaña le envió una carta para exigirle que se aparte de su cargo y pida licencia. En un fragmento de la demoledora misiva, Ocaña le dice a Gils Carbó que “carece de atributos éticos” porque está atornillada a su cargo pese a las gravísimas acusaciones penales” y es aberrante y escandaloso” que no dé un paso al costado porque “está acusada de abuso de autoridad, tráfico de influencias y pago de coimas”. De paso le recordó que ella suspendió al honesto fiscal José María Campagnoli para defender al actualmente detenido Lázaro Báez” y que su presencia “puede ser intimidatoria para el que la está investigando ya que está bajo su dependencia”. Con mucho criterio, Ocaña señala que Gils Carbó que está por cumplir cinco años de gestión, por la importancia de su cargo podría “obstruir las investigaciones y destruir prueba documental”.
Este no es un tema menor. Hay una fuerte demanda de justicia en la mayoría de la sociedad. De hecho las redes sociales hierven y se multiplican con la auto-convocatoria para el 3 de agosto en Tribunales con el lema “Sin justicia no hay República”. No es el único problema pero uno de los más graves es la procuradora de la Nación. El juez Julián Ercolini la citó a declaración indagatoria y quienes lo conocen dicen que es el paso previo al procesamiento. Pero lo grave no es solo el tema de las coimas que cobró el medio hermano de su mano derecha. Lo más peligroso para las instituciones es su cargo de jefa de operaciones sucias, de Cristina, la exitosa abogada que nunca ganó un juicio en su vida.
Gils Carbó es la autora material de los ataques a periodistas independientes y políticos no kirchneristas y la estratega del blindaje de impunidad que disfrutan Cristina y el resto de sus funcionarios corruptos. Y como si esto fuera poco, casi no impulsó ninguna investigación de delitos gravísimos como el narcotráfico.
Alejandra Gils Carbó mira para otro lado pero está atrapada y sin salida. Le sacaron tarjeta amarilla. La coima la convierte en culpable por acción u omisión. Estamos hablando de la comandante del ejército kirchnerista de justicia legítima. Son los que han logrado 80 imputaciones para funcionarios de Mauricio Macri y 5 para el presidente de la Nación. Algunas causas tienen cierta materia prima pero la mayoría están vacías, son puro humo, invento K.
Lo último y más grave desde el punto de vista informativo es que Gils Carbó, en la práctica, reconoció que hubo una coima de un palo verde cuando ella compró el edificio de la calle Perón en donde actualmente está la sede de su organismo. Ella aceptó que había algo sucio y por eso suspendió en forma preventiva a Guillermo Bellingi quien en el momento de millonaria operación cuestionada era subdirector de Administración y hombre de la íntima confianza de Gils Carbó. Ella le dio ese cargo. Le iniciaron el sumario correspondiente y eso es un reconocimiento de que hubo por lo menos una irregularidad.
Bellingi ahora volvió al trabajo pero en la Biblioteca de la procuración. Le seguimos pagando el sueldo todos los argentinos. Se lo explico de la manera más sencilla posible para que se entienda la maniobra y la estafa.
1) La empresa Arfinsa, de grupo Bemberg vende su edificio por 44 millones de pesos y le paga 8 millones a la inmobiliaria Jaureguiberry como si fuera una comisión. Primer dato, esa cifra es el triple de lo que se estila en el mercado. O las autoridades de la inmobiliaria son muy vivas o los directivos de la empresa que vende el edificio son muy tontos.
2) La inmobiliaria a su vez le pagó tres millones de ese total de 8 a un señor llamado Juan Carlos Thill que aparece facturando esa cifra sin que se sepa muy bien en calidad de que cobró ese dinero.
3) El que recibe ese retorno o coima, Thill es medio hermano por parte de madre de Guillermo Bellingi, el que manejó toda esta movida por orden de Gils Carbó. ¿Se entiende? Thill no tiene ningún contacto con el mercado de propiedades, vive en Los Hornos, pero está en el horno.
4) Primero la procuradora camporista dijo que no se habían pagado comisiones. Después, cuando el escándalo estalló se corrigió: dijo que el estado no pagó. Pero que si hubo, fue la empresa vendedora la que las pagó. En el expediente hay varios mails y documentos que descolocan a Gils Carbó. En uno, por ejemplo, Bárbara Jaureguiberry de la inmobiliaria le dice a Adrian González Fisher gerente de Arfinsa que se quede tranquilo que viene bien la licitación. Epa, epa, se nota que la señora es adivina. Porque eso se lo dice el 11 de marzo y el resultado de la licitación se da a conocer el 14 de marzo. Aquí hay que prestar atención. Alguien de adentro les dijo que se queden tranquilos y les dio hasta el número administrativo de esa licitación pese a que todo se conoció tres días después.
5) Un dato: intervinieron en la investigación de tribunales los fiscales Carlos Rívolo, Guillermo Marijuan, Eduardo Taiano y el juez Julián Ercolini. Y en la pesquisa periodística Daniel Santoro y Omar Lavieri. Todos son muy rigurosos y confiables en su trabajo.
6) Otro dato clave. Yo digo que la doctora Alejandra Gils Carbó es culpable por acción o por omisión por lo siguiente. Si Bellingi robó para la corona, Gils Carbó debe ser castigada por corrupta. Pero si Bellingi robó para él, demuestra que Gils Carbó no tiene la capacidad necesaria para estar en un lugar de semejante relevancia institucional. ¿Se entiende? Gils Carbó le guiñó el ojo con complicidad a Bellingi mientras se robaba los 3 millones de pesos o le robaron delante de sus narices. ¿Fue corrupta o ferozmente ineficiente?
Le recuerdo que Gils Carbó anuló extrañamente una licitación anterior en forma absolutamente arbitraria. Las pruebas y las huellas digitales están en todos lados. La procuradora sacó una resolución que fue un traje a medida de estos muchachos al establecer que no eran necesario el certificado fiscal para contratar con el estado. Eso garantizó gambetear un par de controles.
Hay que esperar a ver que declaran Bellingi y su medio hermano Thill. ¿Porque motivo cobraron 3 millones? ¿Dónde lo depositaron? ¿Tuvieron que repartir algo? ¿Si era dinero para Gils Carbó tal vez tengan ganas de salvar su pellejo y contarlo. O de lo contrario van a ser condenados y tal vez terminen en la cárcel por estafadores.
Gils Carbó es un verdadero peligro institucional. Porque llena de odio, revanchismo y militancia K su cargo que debería ser independiente. Eso es antidemocrático y desestabilizador.
Son institucionalmente graves las maniobras ilegales que hizo Gils Carbó para designar y trasladar fiscales a dedo y consolidar la “orga” llamada Justicia Legítima que responde a Cristina eterna.
Su grupo comando, su estado mayor, lo integran, entre otros, los fiscales Apto para Todo Servicio, Juan Pedro Zoni, Paola Ochoa y Franco Picardi. El apoyo logístico y lo presta el espía y e integrante del Consejo de la Magistratura, Rodolfo Tailhade.
Ellos trabajan para garantizarle la impunidad a Cristina y sus cómplices y como denunciadores seriales del resto del mundo no K.
Por eso Carrió dice que Gils Carbó tiene que estar presa. Por eso Ocaña pide que dé un paso al costado. Porque sin justicia, no hay República.

Un Moreno oscuro – 14 de julio 2017

Se viene la noche para el patotero Guillermo Moreno. Su futuro parece más oscuro que moreno. Es que hay un peritaje informático de la Universidad de La Plata que confirma que el INDEC tenía un programa que en las computadoras le ponía un tope a los precios cuando se escapaban de los deseos del peor Secretario de Comercio que tuvo el país. Con ese sistema malversó y destruyó las estadísticas públicas. Ese delito por el que ahora es juzgado en Tribunales tiene otro costado más grave. Engañó a los argentinos diciendo que la inflación era mucho menor que la real. Dejaron de medir la pobreza para ocultar su fracaso como presunto gobierno popular y la estafa más grave es que inflaban los números del producto bruto y eso hacía que se convirtieran en millonarios los que tenían bonos atados al crecimiento. Un verdadero vende patria. Justo Moreno que se llena la boca hablando tanto de la patria y acusando de oligarca a medio mundo.
Este fraude al estado, es decir a todos los argentinos, se convirtió en un abuso de poder y por eso fue indagado por el juez Canicoba Corral y el fiscal Carlos Stornelli.
Guillermo Moreno es uno de los dirigentes con mayor imagen negativa de la Argentina. Fue el que más violencia sembró mientras estuvo en el poder.
Cuando sufrió un robo en su oficina, cosa que repudié inmediatamente como repudio todo hecho ilegal, el oscuro Moreno me acusó a mí y a dos de los mejores periodistas argentinos, Marcelo Longobardi y Jorge Lanata de ser los responsables de lo que le pasó. Dice que lo hicimos por orden de la oligarquía.
Uno lo podría tomar para la chacota y algo de eso hicimos en la radio. Solo que este energúmeno utilizó dos frases que justificaron la orgía de sangre, muerte y terrorismo que hubo en los 70. Dijo que la violencia de arriba
( es decir, nosotros) engendra la violencia de abajo ( es decir él, que es el pueblo). Pero fue más lejos todavía. Dijo que “si Patricia Bullrich no atrapa a responsable, las organizaciones libres del pueblo van a saber que hacer”. ¿A qué organización libre del pueblo se refiere?
¿A los restos deshilachados de Montoneros o de la triple A que todavía andan dando vueltas como grupúsculos minúsculos pero ansiosos de venganza?
¿Qué es lo que saben que tienen que hacer? Partirme la cabeza, darme un paliza y robarme mi computadora en plena Avenida de Mayo al mediodía como ya me pasó durante el gobierno de Cristina? ¿Nos van a escrachar como hicieron todo el tiempo que estuvieron en el poder? ¿Moreno, llamará a levantarse en armas contra la oligarquía?
Digo porque el patotero de Moreno se hizo famoso por poner una pistola sobre la mesa a la hora de asustar empresarios asustadizos. Y porque fue el que le hizo el gesto mafioso y facho de “Te voy a cortar la cabeza” a Martin Lousteu en un acto de Cristina. ¿Se acuerda?
Es el mismo que rodeado de varios guardaespaldas y de Jorge “Acero Cali”, el campeón mundial de kick boxing, va por la vida sacando pecho con el músculo ajeno. Es el jefe de la Armada Brancaleone.
El patotero de Guillermo Moreno fue el que entró al INDEC a punta de pistola al frente de un grupo de tareas. Y esto no lo denuncié yo. Lo hizo Horacio Verbitsky en Página 12. Solo hay que ir al archivo para certificarlo. ¿De qué va a acusar a Verbitsky? ¿De ser parte de la oligarquía? Bueno, aunque usted no lo crea, en esta pelea de dos fanáticos, Moreno llegó a decir que Verbitsky es el ala izquierda de Magnetto. En una solicitada, junto a Gustavo Vera, ambos íntimos amigos del Papa Francisco, le exigieron a Verbitsky que dejara de calumniar al Santo Padre.
Moreno, más que un oscuro personaje es un chiste de humor negro. Un troglodita nefasto de una Argentina prehistórica. Su mujer, Marta Cascales, tiene que dar explicaciones ante la justicia por la sociedad con la esposa de Julio de Vido y los negocios sucios que hicieron al recibir plata del ministerio de Planificación para filmar un panfleto sobre el tema de Papel Prensa.
El caradura ahora habla de los desaparecidos y no se le conoce un acto de solidaridad con el tema de los derechos humanos. Era un enemigo de muchos de los que murieron o desaparecieron. Ni una firma en una solicitada puso. En eso es igual que Néstor y Cristina.
Hoy es socio del ex general Cesar Milani en una panchería. Milani tiene que dar explicaciones ante la justicia por varios temas: terrorismo de estado y desaparición del soldado Ledo en La Rioja, enriquecimiento ilícito y el haber armado una estructura de espías e inteligencia paralela al estado. Pero el reo Milani no es el único preso amigo de Moreno. Jorge Castillo, el “Rey de la Salada” también. Ambos fueron artífices de aquel bizarro viaje a Angola que nos dio tanta vergüenza ajena.
Guillermo Moreno destruyó la economía argentina y por eso Cristina se lo sacó de encima. Fue uno de los mariscales de la derrota de las elecciones del 2013. Ahora Cristina no lo puede ni ver. Igual que su amigo Luis D’Elía, tienen la entrada prohibida al Instituto Patria. Son piantavotos y ensucian el traje de cordera patagónica que Cristina usa ahora en su nuevo maquillaje electoral.
Moreno fue peligroso y es peligroso.
¿Cuánto daño le hizo Moreno a la Argentina? ¿Cuántos empresarios dejaron de invertir? ¿Cuántos técnicos de prestigio internacional y excelencia académica fueron echados del INDEC como si fueran perros? ¿Cuánto vale todo ese capital intelectual que nos hizo perder? Le metió juicios a todos los que se mantuvieron dignos como Jorge Todesca o Juan José Aranguren y los perdió todos. No pudo controlar la inflación y dinamitó la credibilidad de las cifras de pobreza y costo de vida del gobierno que se fue. Ahora se sabe que lo hizo con un programa informático. Pisoteó el termómetro y el muy pícaro se creyó que así bajaba la temperatura. Intervino todos los mercados en nombre de la mesa de los argentinos. Nos llevó a estar en el podio de los países del mundo con más inflación. Pero ese fue solo el comienzo de la carrera rutilante de Moreno hacia el precipicio. Se hizo experto en groserías, insultos y desafió a medirse el tamaño de su miembro viril a muchos empresarios. Hay que decir que los empresarios se lo permitieron y no se conoce a ninguno que se haya levantado de la mesa o que lo haya denunciado con todas las letras. La justicia tiró un tiro para su lado y ya procesó en su momento a Moreno y lo embargó. El juez Claudio Bonadío entendió que Moreno abusaba de su poder. Algo que se convirtió en su ADN. Es un abusador de poder. Moreno no dejó macana por hacer. Como un cavernícola maltrató en una embajada a la señora periodista Silvia Naishtat. Quiso dinamitar Clarín con un par de guantes de boxeo y mostró un llaverito que le decía boludo a Sergio Massa. Se formó en la blindada derecha peronista y es idolatrado por los jóvenes de La Cámpora que se creen de izquierda. Un talibán siempre es dañino para la democracia sin que importe su ideología. Es el fanatismo, estúpido. Un militante del patoterismo de estado salpicado con actitudes payasescas y decadentes. Un agrio que trabaja de ogro. Su amigo Maradona debería decirle que se le escapó la economía como una tortuga. Repito algo que ya dije: es un soldado de Cristina que en su momento se convirtió en su principal verdugo. Hoy el partido Justicialista pierde votos y posibilidades cada vez que el decide hablar. Pero nadie lo calla. Todos los desprecian pero todos le tienen miedo. Le juro que no es mi caso.

El hambre es enemigo de todos – 13 de julio 2017

Señor oyente, le quiero hacer una confesión: a veces me hincho las pelotas. Hay temas que me producen tanta bronca, tanta indignación que me dan ganas de romper todo. Le pido disculpas por decirlo de esta manera tan brutal y descarnada.
Pero con la vida de las personas no se juega. Y mucho menos con la vida de los chicos. La noticia es feroz y sin embargo, creo que no generó el suficiente escándalo moral. A todos los argentinos nos debería dar una profunda vergüenza. Y hacernos cargo. Escuche por favor: hay más de siete millones y medio de niños y adolescentes que son pobres estructurales. Eso significa, escuche bien por favor: que no cubren necesidades básicas como alimentación, vivienda, educación o atención sanitaria.
Esta confirmación de un estudio que hizo la Universidad Católica Argentina debería hacernos poner de pie a todos. Juntarnos codo a codo y convocar a una epopeya nacional contra el hambre y la pobreza. No podemos permitir que esto pase. Nos sobran tierras y capacidades para tener un país donde nadie sufra hambre y donde no haya pobreza. Es una bandera detrás de la cual deberíamos marchar todos. ¿Es muy loco pensar esto? ¿Es imposible que todos los gobernadores de todos los partidos y el presidente convoquen a este combate?
Un grupo integrado por los máximos expertos y por las Organizaciones No Gubernamentales más experimentadas, con las iglesias de todos los credos que tenga el apoyo de la inmensa mayoría. Sin camisetas partidarias, sin peleas ideológicas. No creo que haya algún argentino que no quiera sumarse a esta tarea para que no quede ningún compatriota a la intemperie. Podemos empezar primero por los más chicos. Casi el 60% de los niños argentinos son pobres.
Vamos a hacer algo en serio. ¿O nos vamos a seguir peleando por boludeces?
¿Vamos a enfrentar al peor enemigo que tiene la Argentina entre todos? ¿Estamos dispuestos a poner lo máximo de nosotros para exterminar el hambre, la pobreza y la miseria?
Yo sé que los Kirchner ocultaron y negaron por años estas cifras horrorosas. Yo sé que el actual gobierno habla con la verdad pero todavía es muy tibio e incipiente su proyecto para atacar las causas profundas de esta realidad lacerante.
Pero alguna vez hay que empezar y no parar hasta decir misión cumplida. No me resigno. Nuestro país con tantos recursos y con tanta gente inteligente, debería tener hambre y pobreza cero. No es imposible.
Un país, nuestro querido país no puede matar dos veces a sus hijos más pobres. Primero cuando los somete a semejante injusticia y luego cuando los ignora.
La patria está enferma de desnutrición infantil. Lo dice el máximo experto que tenemos en la Argentina. Un pediatra que es una suerte de prócer solidario llamado Abel Albino que vive denunciando este flagelo que no es producto de un terremoto o una tormenta que cayó del cielo. La desnutrición infantil, es una construcción de la ausencia y la falta de capacidad y sensibilidad del estado. Los gobiernos nacionales, provinciales y municipales son los victimarios. Son los principales responsables o irresponsables de que ocurra esta suerte de genocidio por goteo en la profundidad más cruel de nuestra Argentina más pobre.
La opinión pública se conmueve con los casos concretos que tienen nombre y apellido. Pero hay miles a lo largo del territorio de la exclusión social.
Insisto con el tema que me parece clave para entender la magnitud del drama. Tenemos que evitar que los chicos más pobres se mueran por desnutrición o sean condenados de por vida a no tener el cerebro desarrollado en todas sus potencialidades. Eso es exclusión y marginación.
Una democracia debe igualar las posibilidades desde la cuna. Y combatir esta verdadera patología social, este escándalo ético que debería tener preocupados y ocupados a los gobernantes las 24 horas de todos los días.
Se calcula que dentro de poco vamos a poder alimentar a 650 millones de personas, es decir al 10% de la población mundial. Sin embargo, todavía tenemos el flagelo del hambre y la desnutrición en nuestra patria. En estos momentos podemos fabricar comida para 10 veces nuestra población y todavía hay chicos que se mueren de hambre. Semejante nivel de inequidad social es intolerable.
La lucha contra la pobreza, la marginalidad y la exclusión debería ser un tema de agenda de estado. Un tema de todos. Los irresponsables que deben hacerse responsables son los gobernantes. Los anteriores, los actuales y los que vengan. Para eso son elegidos. Pero cada uno de nosotros debe aportar su granito de arena desde su lugar. Los argentinos que solemos ponernos la camiseta celeste y blanca y que agitamos las banderas nacionales durante los acontecimientos deportivos deberíamos pelear para lograr este piso mínimo de convivencia y civilización.
Para que nunca más ningún argentino sufra hambre o desnutrición. Es la tarea de las tareas. Son los cimientos de una sociedad de nuevo tipo. De ahí en adelante podemos discutir muchas cosas. Pero esto es indiscutible, ¿No le parece? Es un compromiso de honor, patriótico, y solidario.
El estado no puede estar ausente en ese desarrollo que soñamos. Debe asegurar lo mínimo, el acceso al agua potable, las cloacas, buenos hospitales y mejores colegios. Estamos hablando de un sueño colectivo que funciona como utopía porque motoriza la esperanza pero que es claramente realizable. No es una quimera inalcanzable. Es un desafío para todos.
Está científicamente comprobado que hay 1.000 días que son decisivos en la vida de todos. Son los que transcurren desde la gestación hasta los primeros dos años de vida del niño. En ese momento se configuran sus capacidades de aprendizaje y se diseña gran parte de su futuro. Ese es el momento de igualar las oportunidades para todos. De rodear al chico de los cuidados intensos que garanticen su crecimiento en armonía. De efectuar los controles médicos correspondientes. De monitorear su peso, las condiciones de higiene en las que se desenvuelve, las vacunas necesarias, el acompañamiento en su motivación. Es sembrar ciudadanía en la tierra que más lo necesita. Plantar humanismo y fortaleza de los lazos familiares para recoger jóvenes que estén más cerca de la cultura del esfuerzo en el estudio y el trabajo y mucho más lejos de la droga y la delincuencia. Es construir una sociedad mejor desde el pie. Volar bajo porque abajo está la verdad, como propuso Facundo Cabral. Con esos cimientos vamos a edificar una mejor comunidad para todos. “El hambre es un crimen. Ni un pibe menos”. De eso se trata. Ni un pibe menos. Hambre cero. Desnutrición cero. La patria está enferma y hay que curarla. Y hasta que eso no ocurra se nos debería caer la cara de vergüenza.