La vuelta del Puma – 20 de agosto 2019

Hace tres meses yo le contaba con alegría que el Puma había resucitado. Hoy podemos decir que el Puma ya está en Argentina y que este sábado 24 de agosto trepará una vez más al escenario del teatro Gran Rex. Y que dentro de menos de una hora vamos a poder charlar un rato por estos micrófonos de radio Mitre. Será una felicidad. Porque el Puma volvió de la muerte. Volvió a nacer. Se produjo su resurrección. Así, en términos bíblicos, José Luis Rodríguez, más conocido como “El Puma”, volvió a rugir con toda su fuerza. Volvió a cantar que es como decir que volvió a vivir. El teatro Fillmore, de Miami Beach lo recibió de pié, con una prolongada ovación, con banderas de Venezuela y con una emoción de lágrimas en los ojos.
El Puma estaba con un traje elegantísimo y un par de zapatillas que luego aclaró: “No me estoy haciendo el joven. A todos los trasplantados se nos hinchan los pies y estas botitas son por comodidad”. Un video desgarró el alma de todos. El Puma antes de entrar al quirófano en diálogo con su hija Génesis. Más que Puma parecía un pajarito herido. Agradeció a los familiares del donante del pulmón que lleva en sus entrañas y a los médicos y las enfermeras del Jackson Hospital que estaban sentados en lugares privilegiados de las plateas. Estuvo dos horas cantando y ni siquiera se lo notó agitado. Lució su voz cálida y potente de tenor e incluso su enojo ante alguna falla del sonido o de la electrónica. Quería que todo saliera perfecto. Carolina, su esposa del alma estaba entre bambalinas para asistirlo como siempre y hasta que la muerte los separe.
Cuando habló de Venezuela sus compatriotas lloraron recordando sus familiares que están padeciendo la tiranía narco dictatorial de Nicolás Maduro. El Puma dijo que Maduro “es el diablo y con el diablo no se negocia, se lo liquida”.
Por momentos hizo bailar a todo el mundo y sedujo a las mujeres de todas las edades, como en sus mejores tiempos. Ya tiene 76 años y 7 meses por eso su primer nacimiento, ya se lo comenté, se produjo el 14 de enero de 1943 cuando fue parido por Ana. El dice que volvió a nacer dos veces más: a los 33 años cuando descubrió su amor por Cristo y se sumó a la Iglesia Protestante y el 17 de diciembre de 2017 cuando recibió un doble trasplante de pulmón y pudo volver a respirar el aire ambiente. Mi impresión es que al Puma Rodríguez, nació por última vez ese día en Miami cuando volvió a cantar.
Yo tengo el privilegio de poder cantar con fundamentos, igual que Sandro que ese es mi amigo el Puma. Porque tuvo la generosidad de invitarme a compartir el último “Día de Acción de Gracias” que pasó antes de ser trasplantado. Me permitió ingresar en su mundo familiar más íntimo. Y conocí a su cuñado, a su bella y generosa esposa Carolina Pérez, a su hija Génesis y a dos de sus mejores amigos venezolanos, dueños de medios de comunicación que fueron expropiados por el chavismo. Comimos exquisiteces, y en honor a mi condición de judío, el Puma leyó una oración al rey David que estremece por lo profunda y por su colosal vuelo literario.
El Puma, aquella noche, respiraba con mucha dificultad el oxígeno que le proporcionaba a través de unas mangueritas de plástico “una bombona”, como ellos llaman al tubo que arrastraba con rueditas de aquí para allá. En ese momento, el Puma tenía la cabeza abierta de su talento pero su físico era el de un nene de tres años. Un pajarito herido. No se podía ni vestir solo. La silenciosa y traicionera fibrosis quística le había deteriorado su cuerpo y había cercenado gran parte de su vida cotidiana. Todos brindamos por nuestras patrias y nuestros seres queridos. Y por la libertad que es el principal oxígeno de los pueblos. Nos dimos un abrazo duradero y por supuesto le desee lo que se concretará este sábado: que volviera a cantar a la Argentina.
Siempre estuvimos en contacto. Mi hijo Diego y yo admiramos mucho al Puma. Y él dijo varias veces que mientras estuvo en Argentina se hizo adicto a “Los Leuco” y a mis columna. Hoy la columna está dedicada a él. A su dimensión de artista y a su coraje cívico de ciudadano. Porque compartimos el rechazo visceral a todo tipo de autoritarismo y de violación a los derechos humanos. Despreciamos las dictaduras de derecha y de izquierda. El Puma mamó ese amor por la democracia desde la cuna. Ana su madre, el gran amor de su vida, no sabía leer ni escribir. Aprendió de grande para leer la biblia y militar en política. La dictadura feroz de Marcos Pérez Jiménez la encarceló, la torturó y la obligó al exilio. Ella escapó a Ecuador para salvar su vida junto a dos de sus hijos más chicos. El más pequeño de los once hijos era José Luis que vio a su madre llorar el destierro pero no aflojar en la lucha. Cuando pudieron regresar al barrio de Santa Rosalía de Caracas, el cachorro de Puma ingresó al secundario donde se recibió de técnico electricista.
Su padre, un comerciante español, murió cuando él tenía apenas 6 añitos y por eso tuvo que salir muy tempranamente a la calle, a trabajar de lustrabotas.
Pero tenía destino de cantor. De juglar. De a poco construyó una carrera que lo llevó a la cima de la canción hispano parlante a puro bolero, balada, merengue, cha cha cha y pop latino.
Empezó entonando emocionado en los actos escolares, en las serenatas de la seducción romántica, en los villancicos silvestres del vecindario. La pobreza lo perseguía de cerca. Pero nunca abandonó su sueño. Los discos fueron vendiendo cada vez más, las telenovelas convocando mayor audiencia, los festivales lo invitaban como figura. Saltó a España de la mano de Manuel Alejandro. A México con Lucho Gatica. A Brasil, a la Argentina de la mano de Héctor Maselli y en estos tiempos de Rubén Carrá, nuestro querido Banana y su maravillosa familia.
Actuó en los lugares más codiciados y con los artistas más brillantes. En Miami hizo un Teletón con Jerry Lewis, grabó “Torero” a dúo con Julio Iglesias y antes de la operación, su amigo Ricardo Montaner le produjo un disco homenaje en el que cantaron desde Chayenne hasta Soledad pasando por Axel y Carlos Rivera. El Puma cantó sentado, con la manguerita salvadora al lado y tuvo que hacer un esfuerzo descomunal porque sus pulmones ya estaban estrujados. Fue un parto. Le decía a Montaner:
“apurate que no llego a grabar. Siento que me muero”.
En 1988 apoyó la reelección de Carlos Andrés Pérez, un adeco, un socialdemócrata amigo de Alfonsín. Aquí fue jurado de La voz Argentina por Telefé en el 2012 y con su simpatía y sensibilidad, terminó de ganarse el corazón de los argentinos.
Un día maldito en pleno concierto se dio cuenta que le faltó aire para llegar a la última nota. Después le confesó a Jaime Bayly que tenía esa enfermedad incurable que te lleva a la tumba. Intentó una terapia con células madres pero fracasó.
Finalmente decidió someterse al trasplante. El que espera desespera. Y el Puma desesperó pero se mantuvo firme en sus ejercicios, en su comida y medicina con la ayuda de su fé. A todo el mundo que lo saludaba, le deseaba bendiciones. Se hizo más creyente todavía. Hasta que una madrugada el médico argentino Nicolás Brozzi le dijo: “Ahora sí, vení ya”. Brozzi nació en Chubut, a los 23 años se recibió con medalla de honor en medicina de la UBA, fue residente del hospital Italiano y del hospital de Ohio donde se formó su admirado Favaloro. Hoy trabaja con el doctor Matthias Loebe en el departamento de trasplante de Jackson Memorial de Miami.
La intervención quirúrgica fue sumamente exitosa. Siete médicos dieron buen combate durante horas. Y el día que el Puma abandonó el sanatorio dio una conferencia de prensa donde nos hizo llorar a todos por el desgarro de su agradecimiento. Contó que le pedía a Dios que le regalara unos meses más. “No me quiero ir así”, rezaba por las noches su deseo. Después, el más grande de la historia de la televisión latinoamericana, Don Francisco le mostró en su programa un video de archivo donde un pumita joven y potente cantaba con su madre en el piano. Y regresaron las lágrimas. Pidió disculpas: “Me volví un llorón empedernido”. El día que salió de la terapia intensiva dijo: “Estoy de vuelta. Ya no tengo la vida pendiente de un hilo”. Mil veces reflexionó sobre el valor de la familia, el amor, el trabajo y la vida en democracia y confirmó que la vanidad y el orgullo eran dos objetos para tirar a la basura.
Se puso a estudiar música y canto. Para reeducar su voz con clases de foniatría y rehabilitar su físico y aprender nuevamente a respirar. Cuando reapareció en el teatro de Miami, dio a luz su cuarto y definitivo nacimiento. Al Puma me une el afecto, la admiración y el deseo de ver una América Latina sin tiranos que conspiren contra el progreso de los ciudadanos. Que no haya ni censuras, ni corruptos, ni crímenes ni pobreza. Hoy todos somos venezolanos. Hoy además, yo levanto la copa para decir una vez más, felicidades Puma querido. Felicitaciones por tu vuelta tan exitosa a los escenarios. Ojalá Maduro se vaya pronto. Y este sábado te pueda agradecer tanta gente que rezó por vos y se irá cantando y bailando “Agarrensé de las manos”, casi como un himno. Casi como un rezo.

¿Las PASO indultaron a Cristina? – 19 de agosto 2019

Cristina asegura que el resultado de las primarias fue una suerte de indulto popular para ella y para el estado mayor de la corrupción que está preso y espera ser liberado el 28 de octubre a la mañana, si es que se repite el triunfo kirchnerista en las urnas.
Cristina dice que semejante diferencia de votos, es una demostración de que la mayoría de la gente no cree que ella haya sido la jefa de una asociación ilícita para saquear al estado. Esta idea de que más de 11 millones 660 mil argentinos votaron por la inocencia de Cristina es seguramente uno de los sub productos más peligrosos para las instituciones y la ética republicana. Cristina quiere creer que esos compatriotas la están indultando porque compraron sus mentiras de que la exitosa abogada que nunca ganó un juicio, pero lo perdió varias veces, es una perseguida política. Sería nefasto para el futuro inmediato de la Argentina que esto fuera así. Que sus votantes le hayan perdonado todos sus pecados y delitos. Que con el sobre en la urna hayan querido decir: “Fuerza Cristina, anda por todo y esta vez no te quedes a mitad de camino”.
Yo creo que hay supuestos que no son ciertos. Pero veremos.
El primero, que la elección ya está resuelta y que no hay ninguna posibilidad de que Macri logre remontar la cuesta. Yo creo que los partidos hay que jugarlos hasta el último minuto y que nunca hay que cantar victoria antes de tiempo. Claro que es muy difícil el desafío para Macri. Pero nada es imposible. ¿Que necesita? Que vayan a votar dos millones de personas que no votaron en las PASO y que más de un millón 150 mil voten a Macri- Pichetto y que menos de 100 mil voten a Los Fernández. Eso los lleva a una segunda vuelta y ya se sabe que a las segundas vueltas las carga el diablo.
Insisto: es difícil, pero no imposible. Y de última una buena actuación de Juntos por el Cambio, si no le alcanza para ganar, va a meter senadores, diputados y algún intendente más y eso siempre es bueno para el equilibrio democrático. Ya comprobamos que el kirchnerismo en el poder es dañino, corrupto y autoritario. Pero el kirchnerismo sin controles republicanos es muy peligroso para la paz social.
Nadie tiene la bola de cristal ni puede adivinar el futuro. Si el 27 de octubre, la contundente diferencia se mantiene y gana Cristina, a nuestro bendito país le esperan días muy oscuros. Se quedarían casi con la suma del poder público. El poder ejecutivo a cargo de Alberto. El senado presidido por Cristina. Mayorías en el senado y casi casi en diputados. Y como si esto fuera poco, insisto, si los números se repiten, podrían tener el manejo del Consejo de la Magistratura que designa y destituye jueces y mantendrían una Corte Suprema de Justicia con amplias simpatías por el peronismo y con las gobernaciones de la inmensa mayoría de las provincias.
Ya están preparando leyes y una catarata de designaciones y para volver a copar la justicia. La ex presidenta de Justicia Legítima, María Laura Garrigó de Rébori está al mando del tema en el Instituto Patria. Tiene la ayuda de Alejandra Gils Carbó y el ex juez supremo, Eugenio Zaffaroni. Estudian indultos, leyes de amnistía, rechazos a la presión preventiva y la ley del arrepentido y castigos a los jueces y fiscales que se atrevieron a investigar y castigar a los integrantes del gobierno más corrupto de la historia democrática.
A mi criterio esto es lo más grave que podría ocurrir. Que se interprete el voto como un vale todo y como un borrón y cuenta nueva. No creo que los casi 12 millones de argentinos que votaron a Cristina crean que ella es inocente y que su banda nunca se robó ni un centavo del estado. Por eso el voto fue tan oculto y vergonzante. Porque la gente no es tonta. Sintieron en carne propia el rigor del aumento de la desocupación y la pobreza, pero saben que estaban votando a ladrones de estado. Por eso no lo confesaban ni a los encuestadores y muchas veces ni a sus amigos.
Da vergüenza ajena, la opinión del director del diario “El Mundo” de España. Francisco Rosell escribió que esto ocurre “cuando los pueblos aman y votan a sus propios ladrones, a los que cometieron el latrocinio y son indulgentes con la corrupción del peronismo”.
Es demoledor. Yo entiendo a aquella persona que tuvo que cerrar su comercio asfixiado por los impuestos, las tarifas y el derrumbe del consumo. Yo comprendo a ese compatriota que perdió su puesto de trabajo. No se puede ser implacable ni inflexible con los que sufren. Entiendo que hayan votado con desesperación. Pero no puedo ocultar que esos votos que se multiplicaron por miles, van a abrir las puertas de la cárcel para que salgan en libertad, casi como héroes Julio de Vido, Lázaro Báez, Cristóbal López, Julio López, Amado Boudou, Ricardo Jaime, Roberto Baratta, Milagro Sala, Marcelo Balcedo, el Caballo Suárez, el Pata Medina, entre otros delincuentes y mafiosos y que los empresarios de los cuadernos y Cristina o Máximo, dejen de ser molestados por la justicia y sus causas sean guardadas en un gigantesco freezer como si fuera el cementerio de la honradez en la Argentina.
Billetera mata galán. O heladera mata honradez. Andrés Malamud dice que la lucha contra la corrupción puede ayudar a voltear a un gobierno pero no a entronizarlo en las urnas.
Por eso muchos jueces, fiscales, arrepentidos colaboradores, políticos honestos y periodistas independientes, están preocupados. Porque fueron valientes a la hora de llevar luz y verdad para lograr el juicio, castigo y condena que se merecen los que robaron fortunas.
Algunos están demorando resoluciones y los expedientes quedan en los cajones de Comodoro Py. Otros están tramitando la jubilación. Pero hay otros que van a resistir. Que son valientes y tienen las manos limpias, las uñas cortas y la frente alta.
Los magistrados ya tomaron nota de lo que plantearon en su momento los kirchneristas más fanáticos y hasta el propio Alberto que actúa de moderado.
Mempo Giardinelli recitó la propuesta de la agrupación Manifiesto Argentino: en ese espacio quieren un servicio de justicia y un Poder Judicial, casi una oficina menor que puedan manejar a gusto. Sospecho que semejante nivel de atentado a la Constitución Nacional, no pasa ninguna instancia, salvo que reformen la Carta Magna, como han propuesto para tirar abajo uno de los pilares de la independencia de poderes.
Francisco Durañona no anduvo con vuelta y fue a los bifes: propuso aumentar los miembros de la Corte y poner militantes de La Cámpora. Derecho viejo y sanseacabó.
Zaffaroni dijo que tiene que estudiar un poco mejor los temas para no hacer algo tan burdo. Pero su objetivo también es liberar a sus compañeros de militancia y a muchos de los presos por crímenes o hechos de inseguridad que él define como “víctimas del sistema capitalista”. Por eso en las cárceles, en la elección del 11 de agosto, la fórmula kirchnerista ganó por afano.
Alberto apuntó con nombre y apellido sin que se le caiga la cara de vergüenza. Dijo que los doctores Julián Ercolini, Claudio Bonadío, Martin Irurzun, Gustavo Hornos y Juan Carlos Gemignani que firmaron barrabasadas iban a tener que dar explicaciones sobre lo que habían escrito. Y como si esto fuera poca intromisión sobre otro poder, Alberto planteó que se iban a revisar los fallos de lo que llamó “el festival de las prisiones preventivas”.
Respeto todos los votos y todas las ideologías. No creo que los que ganan una elección tengan razón o que el pueblo nunca se equivoque. Pero mayorías circunstanciales no cambian mis convicciones. Respeto los votos pero no a los delincuentes ni a los autoritarios y patoteros. No cuestiono que mucha gente en su angustia económica haya votado a los que dejaron la bomba de tiempo abajo del sillón de Rivadavia. Pero estoy seguro que la historia también va a decir que muchos de esos compatriotas hicieron bien en tener vergüenza por ese voto. Porque fue para avergonzarse. Darle el indulto popular a Cristina es una de las degradaciones institucionales más graves de la historia. Es castigar a los decentes y premiar a los corruptos. Y así no se puede construir una sociedad mejor ni más justa. Quisieron salir de Guatemala y caímos en Guate peor.

Que Dios y San Martin nos ayuden – 16 de agosto 2019

Se vienen tiempos muy complejos en la Argentina. De mucha agresividad y enfrentamiento. Lo menos que podemos desear colectivamente, es que todo se desarrolle en paz y dentro del marco democrático. Aprovechando la fecha de mañana podemos revisitar la figura de San Martín para pedirle que nos ayude. Jugando con las palabras podríamos decir que Dios y San Martín nos ayuden.
Hay que rendirle homenaje a don José de San Martín y a aquellos heroicos mendocinos, sanjuaninos, puntanos y riojanos que pusieron el pecho y se jugaron el pellejo al grito de “Viva la patria”.
Don José de San Martín es, por lejos el argentino más grande de todos los tiempos, el padre de la Patria. Cruzó la imponente cordillera de Los Andes a un promedio de 3.000 metros de altura y con 5.200 soldados llenos de coraje y patriotismo pero con graves dificultades de todo tipo. Fueron constantes los problemas de alimentación, de traslado y de vestimenta que padecieron. Tenían 10 mil mulas, 1.600 caballos, 600 vacas, 22 cañones, 5 mil fusiles, 900 mil cartuchos, 1.100 sables y unos corazones así de grandes. Es que el motor emancipador fue más fuerte. Liberar al continente era una utopía en marcha.
Por eso hoy lo necesitamos más que nunca. ¡Qué bien que nos vendría en estos tiempos de cólera y twitter su sabiduría y su coraje patriótico! Qué bien que nos vendría que bajara del bronce o se escapara de los libros para darnos cátedra de cómo ser un buen argentino sin robar ni perseguir a nadie ni sembrar el odio entre los hermanos. Porque todavía vive en el corazón de los argentinos. Porque todavía lo necesitamos para recuperar la confianza en nosotros mismos.
Hablaba un poquito con la zeta producto de los 25 años que pasó entre españoles y, por pedido de la tropa, no era extraño verlo al lado del fogón, cantando y pulsando la guitarra. Se hacía respetar y ejercía el mando con firmeza porque daba el ejemplo de valentía y como estratega. Pero nadie le quitaba el placer de comer un puchero, charlando con el cocinero sobre los secretos de los aromas y los sabores o comer un asado a cielo abierto en plena cordillera de los Andes. Mientras, la cruzaba en mula, en caballo o en camilla en la más grande epopeya americana que se recuerde. Solía abrir los bailes con el minué porque era un prócer de carne y hueso. Tanto que don José, tenía fama de don Juan.
En Ecuador un monumento muestra la cara más luminosa de la Argentina. En Guayaquil, el glorioso San Martín con Simón Bolívar como padres de la verdadera patria grande latinoamericana que tiene que dejar afuera a los corruptos y los golpistas.
San Martín, al revés de los Kirchner, era austero y honrado hasta la obsesión. Incluso le hizo quemar a su esposa Remedios los fastuosos vestidos de Paris que tenía porque decía que no eran lujos dignos de un militar. Manejó cataratas de fondos públicos y murió sin un peso. En su testamento se negó a todo tipo de funerales. La muerte lo encontró en el exilio, casi ciego, muy lejos de Puerto Madero en todo sentido. Permítame un comentario dolorosamente irónico: igual que ahora, ¿No? Usted me entiende.
Don José de San Martín fue un ejemplo de rectitud cívica en tiempos de traiciones, corrupción y contrabando. Enseñó a no discriminar predicando con el ejemplo: creó el regimiento número 8 de los negros y después les dio la libertad tal como se los había prometido a sus queridos faluchos.
Estamos hablando de alguien que como primer acto de gobierno en Perú aseguró libertad de prensa y decretó la libertad de los indios y de los hijos de esclavos y encima redactó el estatuto provisional, un claro antecedentes de nuestra Constitución tan humillada durante demasiado tiempo. Su gran preocupación fue no concentrar el poder y por eso creo el Consejo de Estado y se preocupó para que el Poder Judicial fuera realmente independiente. Una de las enseñanzas más maravillosas que nos dejó tiene que ver con su rechazo al silencio temeroso generado por todos los autoritarismos: “Hace más ruido un solo hombre gritando que cien mil que están callados”. Y una de las máximas que le dejó a su hija Merceditas habla de amar la verdad y odiar la mentira.
Por eso, cuando nombro a San Martín me pongo de pié y lo venero. Y creo que hoy más que nunca nos puede servir cómo mensaje de unidad en esta Argentina partida. Porque San Martín vive eterno en el corazón de su pueblo. Grande entre los grandes. Es el argentino más amado por los argentinos.
Qué bien que nos vendría ahora ese San Martín convencido de que la educación era la forma más profunda de soberanía. Decía que la educación era más poderosa que un ejército para defender la independencia. Es que San Martín era un militar y un guerrero de una capacidad extraordinaria.
Pero también un demócrata cabal. El principal lema de la Logia Lautaro que el redactó dice textualmente: “No reconocerás como gobierno legítimo de la patria sino a aquel que haya sido elegido por la viva y espontánea voluntad del pueblo”. Las maestras del primario siempre nos recordaron que jamás desenvainó su sable contra sus hermanos ni por razones políticas y eso que varias veces se lo ordenaron. Disciplina, sí. Obediencia debida, no. En una carta que le mandó al caudillo santafesino Estanislao López que convendría leer en voz alta a nuestros hijos un par de veces al año le dice: “Divididos seremos esclavos”. Justo hoy que estamos tan enfrentados, tan fragmentados como sociedad. Su entrega hacia los demás se puede llevar como bandera hacia la victoria.
Justo hoy que padecemos una grieta, una fractura social expuesta como herencia K que tanto tiempo nos va a llevar cerrar. Justo hoy que toda la mugre de las coimas y la delincuencia de estado aflora a la superficie.
San Martín era el que se bancaba con una valentía increíble su solitaria lucha contra el asma y el reuma. El que se levantaba tempranísimo para poder tolerar sus úlceras gástricas que lo llevaban a fumar opio para calmar los terribles dolores que tenía.
Le sintetizo el tipo de dirigente que nos dejó San Martín con su ejemplo: Respeto por la libertad de expresión, independencia de poderes, austeridad republicana, honradez a prueba de bala, coraje y estrategia y un profundo amor para una patria de todos y para todos.
Y nuestros granaderos aliados de la gloria, inscriben en la historia, su página mejor, dice la Marcha de San Lorenzo. San Martín es el padre de la patria y nosotros, sus hijos, debemos honrar su memoria tratando de multiplicar sus valores y de construir una Argentina a su imagen y semejanza. Llegó la hora de ponernos de pié. Ya pasaron 169 años de su muerte. Tenemos que hacernos cargo y juramentarnos. Es la ley de la vida. Sin nuestro padre tenemos que construir una patria justa para nuestros hijos.
Para reafirmar nuestra identidad y para que siga sembrando utopías libertarias en el seno de nuestro pueblo y por todos los rincones de nuestra bendita Argentina. Para que nos siga uniendo en el medio de tanta división. Porque San Martín es nuestro. Y nos puede ayudar a sacar los mejor de nosotros. Para que nos siga iluminando aún en los momentos más oscuros.